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Ben Alí cede ante la calle y ofrece dejar el poder

El presidente de Túnez, que lleva 23 años en el Gobierno, dice que no se presentará a la reelección en 2014. Una ONG cifra en 66 los muertos en las revueltas

TRINIDAD DEIROS

Bastó la promesa del presidente Zin El Abidin Ben Alí de que anoche las armas de fuego enmudecerían y no habría más muertos en Túnez para que cientos de personas rompieran el toque de queda nocturno y se lanzaran a la céntrica avenida Habib Burguiba de la capital enarbolando banderas y lanzando vivas, al hombre que desde 1987 ha dirigido este país a golpe de represión y de un desarrollo económico que ha disfrazado de nación ejemplar lo que en realidad era una dictadura con legiones de excluidos.

Son esos tunecinos ajenos a la prosperidad de su país quienes, hartos de no tener voz, de elecciones que son más bien plebiscitos (Ben Alí ha obtenido siempre entre el 89% y el 99% de votos en las presidenciales), de miseria y de corrupción, han arrancado con su protesta la promesa que anoche formuló su presidente: la de que no se presentará a las elecciones de 2014, respetando así el límite de edad de 75 años (Ben Alí tiene 74) que establece la Constitución. No pocos tunecinos temían que una nueva reforma constitucional ad hoc permitiera a su dirigente perpetuarse de por vida en el cargo.

El líder tunecino promete cambios para tener un sistema "plural"

Con un tono contrito, el presidente compareció en la televisión nacional a las nueve de la noche y deploró haber sido "mal aconsejado e informado" sobre las protestas. En un intento de calmar la ira popular que lo ha acorralado, Ben Alí prometió crear "una comisión independiente que aclare los últimos acontecimientos".

Por la mañana, la oposición había informado de la muerte por disparos de bala de un joven que participaba en una manifestación cerca de la avenida Habib Burguiba. La Federación Internacional de Derechos Humanos aseguró después que ha puesto nombre y apellidos a 66 víctimas mortales en Túnez. Ayer hubo nuevos disturbios en distintos lugares del país magrebí, a pesar del toque de queda.

Dejando a un lado sus amenazas de días anteriores, el jefe de Estado fue aún más lejos: se comprometió a poner en marcha un "cambio completo y profundo" en el que, aseguró, estará incluida la oposición.

La oposición exige un Gobierno de coalición para hacer las reformas

Las próximas elecciones presidenciales y legislativas, en 2014, serán "pluralistas", prosiguió, y para ello se formará "una comisión nacional" integrada por todos los actores políticos. Quizás para tratar de disipar las dudas sobre lo que entiende por pluralismo el hombre que dirige un régimen en el que la oposición sólo se sienta en el Parlamento gracias a un sistema de cuotas, Ben Alí precisó que ese pluralismo será "auténtico". "Vamos a avanzar en la democracia", zanjó.

La declaración de intenciones del presidente pilló por sorpresa a los tres únicos partidos legales dignos de ser calificados como oposición en Túnez: el movimiento Ettajdid, el Foro Democrático por el Trabajo y las Libertades (FDTL) y el Partido Democrático Popular (PDP), todos herederos de la izquierda histórica del país.

El fundador del PDP, Najib Chebbi, se congratuló anoche por un discurso que, según dijo a la agencia Reuters, "corresponde a las expectativas de la sociedad civil y la oposición". Chebbi, considerado como la figura más emblemática de la oposición, puntualizó, sin embargo, que queda por ver "cómo se van a sacar adelante" las reformas. Para controlar este proceso abogó por la creación de "un gobierno de coalición".

"El paro era una bomba de relojería", dice un dirigente opositor

El líder del Foro Democrático por el Trabajo y las Libertades, Mustafá Ben Jaafar, declaró a Público que, tras el "cambio de tono manifiesto" de Ben Alí, el próximo paso es instaurar un "diálogo real" y escuchar a las fuerzas políticas: "Nosotros llevábamos 20 años alertando de la mala gestión social y poniendo de relieve que el paro entre los jóvenes diplomados [el suicidio a lo bonzo de Mohamed Bouazizi, un informático en paro de 26 años, el 17 de diciembre, fue lo que desencadenó las protestas] era una bomba de relojería. Ahora la bomba ha estallado".

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