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Las cenizas volcánicas se expanden y llegan a España

La nube fuerza el cierre temporal de siete aeropuertos de la cornisa cantábrica. El caos afecta a 23 países y en los últimos tres días se han cancelado más de 40.000 vuelos en el continente

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Cada vez son menos los países europeos a salvo de la nube de ceniza originada por la erupción del volcán islandés Eyjafjalljökull. Arrastradas por el viento, las cenizas que desde hace tres días paralizan los cielos del continente alcanzaron ayer España, Italia, Grecia, los Balcanes y Ucrania. En total, son ya 23 los países afectados.

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Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (AENA) clausuró por motivos de seguridad siete aeropuertos de la cornisa cantábrica a las ocho de la tarde: Asturias, Santander, Bilbao, San Sebastián, Vitoria, Pamplona y Logroño. El cambio de dirección del viento permitió reabrirlos una hora después, pero puso en alerta a los aeropuertos de Catalunya y Balears, "que podrían verse afectados en las próximas horas", según AENA.

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El espacio aéreo europeo no había vivido una alteración tan grave de su espacio aéreo desde el 11-S. Según Eurocontrol, la coordinadora europea de tráfico europeo, aproximadamente 17.000 vuelos quedaron cancelados ayer en Europa, entre ellos 2.000 con origen o destino a aeropuertos españoles.

En total, el número de cancelaciones en los tres días de caos aéreo supera ya los 40.000 vuelos y el impacto de la nube volcánica continuará hoy, admitieron con preocupación responsables de Eurocontrol.

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Algunos pilotos cuestionan el cierre masivo de aeropuertos

El aeropuerto barcelonés de El Prat, con numerosas conexiones europeas, perdió ayer hasta el 40% de su tráfico habitual, mientras en Girona hubo 70 cancelaciones y en Reus, 18. La compleja situación que se vivía ayer en Barcelona propició la creación de un comité de crisis con representantes de la dirección, de las compañías aéreas, del servicio de tierra y de las fuerzas de seguridad para prever la respuesta a los acontecimientos que pudieran producirse.

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Algunos pilotos cuestionan el cierre masivo de aeropuertos y aseguran que muchos aparatos podrían evitar la nube y seguir sus rutas normales, sobre todo en los países donde la presencia de cenizas es menor.

Las autoridades públicas prefieren pecar por exceso de cautela, conscientes del pánico que desata cualquier tragedia aérea, pero autorizaron ayer los primeros vuelos de prueba. El primero, entre Francia y Bélgica, se realizó con éxito y estaba previsto otro de madrugada entre Amsterdam y Dusseldorf. En ambos casos, la ruta era a una altitud inferior a la habitual, según la portavoz del Ministerio de Transporte holandés.

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"Los pasajeros tienen derecho a reclamar el importe de su billete"

Las compañías aéreas más afectadas están perdiendo alrededor de 150 millones de euros cada día. Están obligadas a devolver el importe del billete en caso de que el pasajero lo solicite y de facilitar alojamiento y comida a los pasajeros que se han quedado en tierra. Sólo en Madrid, Iberia tenía anoche 2.500 pasajeros alojados a la espera de encontrarles una forma de transporte alternativa, confirmó la aerolínea.

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"Los pasajeros tienen derecho a reclamar el importe de su billete, pero les pedimos que no vayan al aeropuerto porque allí no vamos a poder ayudarles", asegura por teléfono una portavoz de Iberia.

"La prioridad son los pasajeros en tránsito, los que han llegado desde América y tenían que coger una conexión a Alemania, Francia u otro país europeo. Estamos fletando autobuses para trasladarlos hasta allí", agrega la portavoz.

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La huelga ferroviaria en Francia impide contratar billetes de tren para llegar a muchas ciudades europeas, lo que ha disparado aún más la demanda de autobuses, el medio de transporte alternativo más económico. Esa fue la opción, por ejemplo, que ofreció la organización del Ecofin, la cumbre informal de ministros de Economía y Finanzas de la UE celebrada estos días en Madrid, a los periodistas que asistieron desde Bruselas a cubrir la cumbre .

Otros viajeros optaron ayer por alquilar un vehículo e incluso hubo quien recurrió a un taxi. Algunas de las peticiones, según el presidente del Sindicato del Taxi en Catalunya, Luis Berbel, fueron a destinos como Londres, Estocolmo, París y Cardiff y al cierre de esta edición se estaban llevando a cabo una veintena de estos viajes. Este tipo de trayectos tienen un precio de 1,18 céntimos por kilómetro hasta el destino, a no ser que se acuerde un precio con el taxista.

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Además de la cancelación de vuelos de pasajeros, se han anulado también centenares de vuelos de carga, causando graves pérdidas económicas en productos perecederos, como frutas o flores, que no pueden llegar a su destino.

La ministra de Sanidad española, Trinidad Jiménez, lanzó ayer un mensaje tranquilizador, asegurando que la nube de ceniza arrojada por el volcán islandés Eyjafjalljökull que ha paralizado los cielos europeos no representa ningún riesgo para la salud. Jiménez recordó que las cenizas están a 18.000 metros de altitud y eso impide que los ciudadanos se vean afectados, a diferencia de lo que ha ocurrido en Islandia, donde las cenizas han cubierto de blanco las viviendas y granjas más cercanas al volcán y éstas han tenido que ser desalojadas.“Son partículas muy leves que van a continuar suspendidas y salvo que se posaran en el suelo, que no es previsible, no existe riesgo para la salud”, ha recalcado Jiménez. Por la ausencia de peligro, insistió la ministra, “no hay ningún plan previsto a nivel internacional para prevenir o para reaccionar”. 

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