Público
Público

El coste final de la boda real es casi un secreto de Estado

Se perderán 3.200 millones al convertirlo en día festivo

IÑIGO SÁENZ DE UGARTE

En tiempos de penuria económica, nada mejor que darse a la bebida para olvidar. La Asociación de Pubs y Productores de Cerveza británica confía en que la boda de Guillermo Windsor y Kate Middleton, sumada a semanas en las que se han encadenado varios días festivos y un inu-sual tiempo soleado, suponga unos ingresos extra de centenares de millones de euros.

Es una más de las muchas estimaciones realizadas en los últimos días para destacar los ingresos que supondrá la boda real, inevitablemente ligados al turismo y al negocio de la hostelería. Lo que sale gratis es la especulación, y por eso los cálculos van desde los 450 millones a los 670 millones de euros. Nadie se va a molestar ahora en hacer las sumas.

El aumento de ingresos en turismo y hostelería llegará hasta 670 millones

De lo que no se habla tanto es del coste total de la boda, un detalle casi de mal gusto entre tanta euforia institucionalizada. No hay un cálculo concreto sobre el precio, porque al menos oficialmente la Casa Real no ha pedido al Gobierno que haga una aportación directa al presupuesto.

Al no ser Guillermo aún príncipe de Gales, no se trata de una boda de Estado. Por lo tanto, la reina Isabel II tiene que sacar el dinero de la Lista Civil, financiada con 16 millones de euros de fondos públicos. El presupuesto público total de la Casa Real, incluido el mantenimiento de los palacios, es de 43 millones.

El príncipe Carlos y los padres de Middleton, que son millonarios, harán alguna aportación de su fortuna personal, pero el Gobierno tiene que ocuparse de la seguridad. Un despliegue de 5.000 policías ocasionará un gasto de varios millones que el Gobierno de momento prefiere no revelar.

En principio, la reina paga la boda y el Estado se hace cargo de la seguridad

El regalo que el Gobierno de David Cameron hizo a los novios declarar festivo el día de la boda sí tiene un precio. Según un cálculo hecho por el Ministerio de Empresas, cada día festivo cuesta a la economía 3.200 millones de euros en productividad perdida. En porcentaje, supone perder un 1,5% en jornadas laborales en el segundo trimestre.

"Por tanto, la boda real probablemente aumentará la incertidumbre de los datos económicos en los próximos meses", según el economista Samuel Tombs, de la consultora Capital Economics.

Nadie se queja por tener un día festivo extra, y además, el dominical Sunday Telegraph encontró la fórmula de vender la boda como un regalo a los propietarios de casas. La teoría es que el descenso de actividad económica hará más difícil que el Banco de Inglaterra suba los tipos de interés en su próxima reunión, lo que sin duda supondrá una excelente noticia para aquellos que estén pagando una hipoteca.

¿Se sabrá alguna vez lo que costará la boda? Es poco probable. Se dice que la boda de Carlos y Diana en 1981 costó 33 millones de euros, incluida la seguridad. La cantidad real nunca se dio a conocer.

Más noticias de Internacional