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Derrota del campo argentino

El Congreso aprueba las retenciones para la soja que rechazan los agricultores

FEDERICO PEÑA

"Argentina, Argentina...". Envueltos en un clima de tribuna futbolera, los militantes del kirchnerismo presentes en el Parlamento argentino acompañaron el grito de los 129 diputados que ratificaron el aumento de las retenciones a la soja que disparó la protesta rural hace 116 días. El ex presidente Néstor Kirchner, que jugó un papel central para alinear al peronismo y sus aliados, se apuntó así una victoria que, sin embargo, no restaña las heridas entre dos argentinas desgastadas y divididas.

En una sesión maratoniana de 17 horas que no registra ningún símil en los últimos años, el Congreso recuperó entre el viernes y el sábado el centro de la escena política argentina. Hubo más de 100 oradores antes de la ajustada victoria del oficialismo que, con 129 votos a favor, 122 en contra y 2 abstenciones, le dio media sanción de ley a las polémicas retenciones móviles. La otra Argentina, representada en las tribunas con boinas y pancartas "a favor del campo", intentará ahora frenar el proyecto en el Senado.

La jornada parlamentaria comenzó el viernes tres horas después de lo previsto por las dificultades del peronismo para lograr el quórum. Para salvar los muebles, el oficialismo debió introducir 17 modificaciones que amplían el rango de compensaciones para los pequeños y medianos productores. La ley "deja fuera a más del 85% de los productores agropecuarios", resumió Agustín Rossi. Tras una semana de dudas, el presidente de la bancada peronista en el parlamento estaba exultante tras la "felicitación" de la presidenta.

En concreto, la medida dictamina que aquellos productores que comercialicen hasta 300 toneladas de soja pagarán una retención efectiva del 30%; los que vendan entre 300 y 750 toneladas, del 35%; la misma tasa regirá para las primeras 750 toneladas de los que comercialicen entre 750 y 1.500 toneladas.

Desde la acera de enfrente, los ruralistas y la oposición consideraron que "sigue siendo una medida confiscatoria" y que las concesiones son "insuficientes". "El Congreso no puede cometer la torpeza de convertir en ley la causa que motivó el conflicto", lamentó el titular del bloque de la Unión Cívica Radical, Oscar Aguad.

Desde bloque Solidaridad e Igualdad, Carlos Raimundi criticó la falta de consideración de los proyectos alternativos que establecían una curva más suave y un tope a las retenciones. "Estamos de acuerdo con la regulación de las retenciones, pero echamos en falta que no se debatieran otras posturas. Se perdió una oportunidad para salir del conflicto con el consenso de los argentinos", dijo.

Claudio Lozano (Proyecto Sur), que presentó un proyecto con Raimundi, manifestó que pese a las modificaciones el Gobierno no confisca la renta de los poderosos: "Esta ley termina favoreciendo a la industria y perjudicando al pequeño productor y al consumidor", denunció.

Tras la votación, corrieron rumores de que algunos productores volverían a los piquetes en las carreteras. Consciente de que aún hay una instancia institucional más, el presidente de la Federación Agraria de Entre Ríos, el mediático Alfredo De Angeli, pidió que no se cortaran las rutas. "La protesta va a seguir en el Senado", adelantó. Será la madre de todas las batallas y se espera una votación aún más ajustada que en la Cámara baja.

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