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Diez cosas por las que Theresa May no pasará a la historia (o sí) por el brexit

Asesores políticos que la comparan con Trump o miembros de su propio partido que le piden públicamente que dimita, que califican su estrategia como ‘tóxica’ o la advierten de que “el cielo la juzgará”. Con el futuro del brexit aún en el aire, no son buenos tiempos para Theresa May, aunque ella tampoco ha hecho muchos méritos para ganarse la salvación.

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Theresa May, durante la campaña de 2016 para permanecer en la UE. Fotografía: Twitter

Quien crea en aquello de que “lo que mal empieza, mal acaba”, tiene en Theresa May a la personificación del dicho. Desde que su nombre saltó a la política internacional en 2016, su carrera sólo se puede resumir en una sucesión de tropiezos. Si esto fueran los cien metros vallas no habría dejado ni una en pie; aunque ahí seguiría en la pista intentando alcanzar su meta, sea la que sea. ¿Hasta cuándo? Nadie lo sabe. Su futuro es una incertidumbre pero su pasado está tan sembrado de traspiés que va a ser difícil olvidarla por muy mal que acabe.

1.- Perdió en el referéndum del brexit.

He aquí el primer tropezón de May; porque no olvidemos que en 2016 era la Ministra de Interior de David Cameron y como tal hizo campaña por permanecer en la Unión Europea. Cierto es que se ganó el apodo de “submarino” por su discreta implicación en la causa, pero ahí estuvo alertando de los peligros de abandonar la UE: “La posición de Londres como principal centro financiero del mundo estaría en peligro” o “las oportunidades para la gente que vive en Reino Unido serán mejores si estamos dentro de la UE”, llego a asegurar.

2.- Llegó al cargo de rebote.

Cuando el 24 de junio de 2016, sólo unas horas después de perder el referéndum del brexit que él mismo había convocado, David Cameron anunció que se quitaba de en medio. Él la propuso como sucesora y ella entró al quite. Lo logró en buena parte porque la otra candidata se retiró en el último momento.

3.- Perdió la mayoría absoluta.

May llega a Downing Street con un marrón como herencia (brexit) pero también con una mayoría absoluta en el parlamento que le otorgaba cierta tranquilidad a la hora de gestionarlo. Hasta que en abril de 2017, con las encuestas situando a los conservadores hasta 20 puntos por delante de los laboristas, no pudo resistirse a la tentación de una victoria que llevara su nombre y convocó elecciones anticipadas. Los conservadores perdieron la mayoría absoluta y tuvo que buscar como socio de gobierno al Partido Unionista Democrático de Irlanda del Norte (DUP), que ha acabado convirtiéndose en una china en el zapato de May durante la crisis del brexit.

4.- Le pierde su ambición política.

A sus 62 años Theresa May ha acabado metida en un lío descomunal que seguramente le cueste el cargo, pero también ha logrado su objetivo: su nombre estará en los libros de historia. Aunque tras estudiar geografía en la Universidad de Oxford trabajó durante unos años en el Banco de Inglaterra y en una oficina financiera del gobierno, su objetivo fue siempre llegar a Westminster. De hecho, esta hija de un párroco local cuyos padres murieron a principios de los 80, ha llegado a decir que una de las cosas que más lamenta es que ellos “nunca me vieran ser elegida miembro del parlamento”.

5.- No acepta una derrota.

Que Theresa May es tozuda como pocos es un hecho que ella misma ha dejado al descubierto; a saber la de veces que ha repetido lo de “es este acuerdo o no acuerdo” desde que lo firmó en noviembre con la UE y ahí sigue con la misma cantinela. Su afán por la victoria la lleva a ser capaz de lo que sea. Cuando en diciembre vio que su acuerdo no iba a conseguir apoyo suficiente, lo retrasó hasta enero; a pesar de que eso supuso una pérdida tremenda de tiempo cuando éste empezaba ya a agotarse. Ahora se plantea no celebrar la tercera votación si ve que esta vez tampoco logrará pasar el filtro. Una vez más, parece que su estrategia es ninguna.

6.- Es un filón para las mofas

Que en la conferencia del Partido Conservador de 2018 alguien decidiera que May hiciera su aparición en el escenario al ritmo de ‘Dancing Queen’ de ABBA ya tuvo su guasa; que ella bailara camino al atril, también; pero nadie imaginó que ese momento se acabaría convirtiendo en uno de los memes más recurrentes del país y hay una cuenta de twitter dedicada sólo a fundir esa imagen con distintos temas: @dancingtheresaM. También estuvo listo quien hizo un montaje en el que la pone a cantar una versión del Never gonna give you up de Rick Ashley diciendo que nunca renunciará a su acuerdo. Y ahí está el famoso personaje que Andy Serkis, el actor que dio vida a Gollum en ‘El señor de los anillos’ ha creado fundiendo a ambos: Theresa Gollum. Súmenle que no hay día en que un periódico nacional salga sin viñeta dedicada a ella.

7.- Se ha puesto a todo el parlamento en contra

El rapapolvo que la dio el ‘speaker’ rechazando que su acuerdo se sometiera a una tercera votación salvo que sufriera cambios circunstanciales, fue histórico. Nunca un primer ministro ha recibido una reprimenda así. Como histórica fue la derrota que sufrió su plan en la primera votación en enero: la mayor de un Primer Ministro en democracia. Y por si andaba escasa de enemigos en Westminster, el miércoles va y dirige un discurso a la nación intentado meterse a la gente en el bolsillo a costa de atacar al parlamento entero. Que fue un error lo demostró minutos después el presentador del programa de BBC Outside Source : "Estamos buscando tweets de personas entusiasmadas con el discurso —créanme que estamos mirando— pero no los encontramos".

8.- Le falta decisión y liderazgo.

El pasado mes de diciembre tuvo que desmentir los comentarios acerca de que David Cameron la estaba aconsejando sobre cómo lidiar con la situación del brexit. Los diputados del partido conservador votan en el parlamento ignorando sus consignas. El periodista parlamentario John Crace cuenta que durante su reunión con el Consejo Europeo sobre la prórroga se pasó 90 minutos balbuceando y con silencios evasivos. Y hay fuentes que confirman que las reuniones del gabinete no se distancia mucho de eso.

9.- Es una visionaria…

Esto que podría ser un mérito, en su caso se ha convertido en un motivo más de burla. Porque uno tira de hemeroteca y comprueba que efectivamente todo aquello que dijo en campaña que pasaría si Reino Unido abandonaba la UE, se ha cumplido; aunque ahora que no le convenga verlo. Un ejemplo: en una grabación a la que tuvo acceso el diario The Guardian, advertía a un grupo de banqueros de Goldman Sachs: "Si no estuviéramos en Europa, habría firmas y compañías que se pensarían si estar en Europa continental en lugar de en Reino Unido". Entonces dijo también que  "mucha gente invierte en el Reino Unido porque es el Reino Unido en Europa". Como pitonisa merece un aplauso; el problema es que no sabe utilizar su poder.

10.- Más testaruda que comprometida.

Ella no se cansa de decirlo: que la mayoría votó brexit y ha conseguido el mejor acuerdo posible para llevarlo a cabo. Si realmente cree que su deber es cumplir el mandato del pueblo y llevarlo hasta las últimas consecuencias, ¿quién puede negar que lo esté haciendo?. Aunque lo que ella querría que viéramos como un ejemplo de compromiso a todos nos parezca un prueba de su testarudez.