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EEUU no acoge ni a un preso de Guantánamo

Bermudas y Palau aceptan a 17 uigures y otros dos presos vuelven a Chad e Irak

ISABEL PIQUER

De isla en isla. De Guantánamo a Palaos (Oceanía) o... al archipiélago de las Bermudas. El Gobierno de Barack Obama ha empezado a liberar a algunos de los presos la cárcel militar que espera cerrar antes de finales de este año y de momento ninguno irá a parar a Estados Unidos.

Por ahora se trata de los casos más fáciles, los 17 uigures (la minoría china musulmana) capturados en 2002 en Pakistán y cuya liberación fue ordenada hace ya un año por un tribunal federal. Si bien no suponían un problema de seguridad, se habían convertido en una pesadilla diplomática. Pekín, que los considera peligrosos separatistas, no dudó en presionar a los países candidatos a darles asilo.

Cuatro de ellos llegaron el jueves a las Bermudas, los otros 13 se instalarán en Palau, una isla en el Pacífico.

Los cuatro uigures podrán residir en el archipiélago con un permiso de trabajo, pero no podrán viajar hasta obtener la nacionalidad, dentro de un año. Incluso con sus nuevos pasaportes, les estará prohibido viajar a Estados Unidos sin una autorización expresa de Washington.

Durante un tiempo se barajó la posibilidad de que fueran reubicados en Virginia, donde vive una pequeña comunidad uigur. Pero la tremenda oposición del Congreso cambió los planes del Gobierno estadounidense, que el jueves también repatrió a otros dos presos a sus respectivos países, Chad e Irak.

Quedan otros 232 por liberar, enjuiciar o mantener indefinidamente encarcelados. Y el Gobierno se ha quedado solo. El Congreso, que se ha negado a aprobar los 80 millones que pedía el Pentágono para cerrar Guantánamo, prohibió hace dos días cualquier traslado de un prisionero a EEUU antes del 30 de septiembre.

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