Público
Público

España cerrará las centrales que no superen la prueba europea

El ministro Sebastián subraya que habrá que reevaluar el tratamiento de los residuos

DANIEL BASTEIRO

Si alguno de los reactores nucleares españoles no supera la prueba de resistencia europea, el Gobierno no tratará de reparar los defectos, sino que cerrará la instalación. Así lo anunció ayer en Bruselas Miguel Sebastián, ministro de Industria, tras una reunión de los ministros de la Unión Europea que acordó llevar a cabo las pruebas antes de fin de año. "Si las centrales nucleares no superan esas pruebas, habrá que prescindir de su actividad", aseguró Sebastián, pidiendo un examen con criterios "rigurosos".

Ningún país de la UE se atrevió ayer a admitir que algunas de sus centrales no son seguras, pero lo aprendido de la catástrofe de Japón y el endurecimiento de los controles europeos podría poner al descubierto algunas deficiencias. Los criterios no han sido definidos con exactitud, pero incluirán el riesgo de terremotos, inundaciones, ataques terroristas, fallos en la refrigeración debido a cortes eléctricos y otro tipo de accidentes.

Los test incluirán riesgos de seísmos, inundaciones, cortes de luz y atentados

Un grupo de países liderados por Austria, un país desnuclearizado, se mostró muy crítico con la existencia misma de la energía nuclear en Europa. La postura austriaca, muy aplaudida por los ecologistas, alerta de que los riesgos y la incertidumbre sobre si puede ocurrir lo impensable, como en Japón, deberían llevar a Europa a plantearse un debate más amplio que el del endurecimiento de los controles.

Sebastián reconoció que la aceptación europea de esta fuente de energía ha sufrido un duro revés que retrasará o impedirá la creación de nuevas centrales. También el tratamiento de residuos tendrá que reevaluarse, así como la ubicación de las instalaciones que los protejan, como el almacén temporal (ATC) pendiente de ser adjudicado a alguno de los municipios españoles que desean acogerlo. Sebastián aseguró "entender" que "despierte recelos entre los ciudadanos" tras "lo ocurrido en Japón", pero el Gobierno hará un "ejercicio extraordinario para convencerlos de que "es seguro y "no conlleva ningún riesgo".

Austria encabeza un grupo de países opuesto a la propia energía atómica

Por otra parte, Sebastián reivindicó el futuro del carbón autóctono como fuente de energía ante la inestabilidad en los países exportadores de crudo y las nuevas dudas sobre la seguridad de la energía nuclear. A pesar de que la UE cuenta con estrictos objetivos climáticos, Sebastián pidió una revisión de la supresión de ayudas públicas al carbón, prevista para 2018. "Es nuestra única fuente fósil autóctona en Europa", advirtió el ministro.

Los 27 siguen con atención la crisis de Fukushima, pero nadie caracteriza la situación de "apocalipsis", como hizo el comisario de Energía, Günther Oettinger. Los ministros tuvieron duras palabras para el comisario. "No hay motivo para tal neurosis", aseguró Besson, que describió el discurso de Oettinger a puerta cerrada como "mucho más razonable". Según Sebastián, las palabras del comisario crearon "alarma injustificada", algo "que no ayuda" al debate nuclear.

Más noticias de Internacional