Air Europa anula la política de permitir a su plantilla no trabajar en vuelos con origen o destino en Israel
La dirección de la empresa de la familia Hidalgo considera que el riesgo en la zona se ha reducido pese a que el Gobierno sigue recomendando que no se viaje al país porque está en "estado de guerra".
El sindicato de tripulantes de cabina denuncia además que la aerolínea mantuvo el sábado sus operaciones en Caracas pese a las advertencias de EEUU sobre el peligro de volar a Venezuela.

A Coruña--Actualizado a
La compañía Air Europa ha comunicado a sus trabajadores que ha retirado unilateralmente el protocolo que permitía a sus auxiliares de vuelo rechazar el trabajo en viajes con origen o llegada en Israel, y a optar a un nuevo destino sin necesidad de justificar los motivos. Esa medida se mantenía activa desde los atentados de Hamás en Israel el 7 de octubre de 2023, a los que sucedieron la invasión de Gaza y el genocidio de la población palestina ordenados por el Gobierno de Benjamin Netanyahu, así como las operaciones de su ejército en otros países de la región.
La aerolínea ha informado, por otra parte, este mismo martes de que ha cancelado sus vuelos a Caracas (Venezuela) después de que el Sindicato Independiente de Tripulantes de Cabina de Pasajeros de Líneas Aéreas (Sitcpla) presentara una denuncia ante la Inspección de Trabajo, acusando a la empresa de haber mantenido sus operaciones el pasado domingo en el aeropuerto de la capital venezolana. La Autoridad Federal de Aviación de Estados Unidos había advertido el día antes del peligro que suponían esos vuelos por el aumento de la actividad militar en la zona.
El pasado jueves, la dirección general de operaciones de Air Europa envió a sus trabajadoras una circular informativa en la anunciaba que dejaba "sin efecto" desde el día siguiente el protocolo que les permitía no trabajar abordo de aviones con rutas desde y hacia el aeropuerto Ben Gurion de Tel Aviv, la capital administrativa de Israel. La compañía mantiene seis conexiones a la semana –todos los días salvo el sábado– con ese aeródromo desde el aeropuerto Adolfo Suárez de Madrid-Barajas.
"Se ha rebajado el riesgo"
"Os informo que, tras el último análisis, se ha rebajado el riesgo y necesidad de medidas mitigadoras en los vuelos a TLV [Tel Aviv, en el Código de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo]", explicaba el director de operaciones de Air Europa en su circular del pasado jueves. En ella, anunciaba que a partir del viernes se aplicaría en la ruta al Ben Gurion "los procedimientos normales de justificación de absentismo como en el resto de vuelos".
"Eso quiere decir que a partir de ahora, quien no quiera volar a Israel por estrés, ansiedad o sencillamente por miedo, porque se trata de una zona de guerra, deberá recurrir a una baja médica", explica un trabajador, que pide resguardar su anonimato y que recuerda que algunos tripulantes de cabina sienten pánico ante la posibilidad de que se les fuerce a embarcar con destino a Tel Aviv. Temen, además, que su situación emocional pueda afectar al trabajo que desempeñan a bordo en materia de seguridad del pasaje.
Desde los atentados de Hamás en octubre de 2023, el Gobierno español mantiene expresamente activa la recomendación de no viajar a Israel, que, según el Ministerio de Asuntos Exteriores sigue hoy en el mismo "estado de guerra" que Netanyahu declaró entonces. Exteriores alerta además de "la situación de inestabilidad regional" en la zona y de su "potencial rápido deterioro". Pese al alto el fuego del pasado 10 de octubre, el Ejército israelí sigue ejecutando misiones militares en Gaza, y hace tres días bombardeó el sur de Beirut, la capital de Líbano causando cinco muertos y 28 heridos.
"Medidas mitigadoras"
Público se ha dirigido a Air Europa para interesarse por el contenido del análisis interno que ha permitido a la dirección de la aerolínea establecer que, al contrario de la recomendación del Gobierno, el riesgo de volar a Tel Aviv se ha reducido. Este diario se ha interesado también por las "medidas mitigadoras" que la compañía habría rebajado, según recoge la nota que el pasado jueves envió a sus empleados.
A la hora en que se terminó de redactar este artículo, la empresa no había respondido a esas cuestiones, ni tampoco a la pregunta de si dispone de algún protocolo de vigilancia sobre los efectos que sobre la salud de su plantilla podría tener el carácter obligatorio de los viajes a países en guerra o afectados por conflictos armados.
"A Air Europa le cuesta mucho tomar decisiones porque les importa más el dinero que la seguridad de sus trabajadoras", denuncian fuentes de la sección sindical del Sitcpla en la empresa, que sostienen que la dirección no ha informado a la representación de la plantilla de los análisis sobre el mayor o menor peligro de los vuelos a Tel Aviv. También advierten de que nadie puede ser obligado a trabajar en una zona insegura, ni mucho menos de guerra, y recuerdan que las leyes laborales reconocen el derecho a paralizar el trabajo cuando éste se desarrolle en condiciones de riesgo grave e inminente. "Tenemos derecho a decidir", sostienen.
Por otro lado, las fuentes del Sitcpla explican que se enteraron por la plantilla de que la compañía había decidido este martes cancelar hasta el próximo sábado los vuelos con origen o destino en el aeropuerto internacional Simón Bolívar de Maiquetía, en Caracas (Venezuela), poco después de que el sindicato sí informara a la dirección de que había presentado una denuncia ante la Inspección de Trabajo por mantener sus operaciones en ese aeródromo.
Presencia militar en el Caribe
El pasado sábado, la Administración estadounidese alertó sobre los riesgos de operar en Caracas y en el espacio aéreo venezolano, tensionado por el incremento de la presencia militar de Washington en el Caribe y los ataques a supuestas embarcaciones de mafias del narcotráfico abanderadas en el país, a cuyo presidente, Nicolás Maduro, el Gobierno de Donald Trump acaba de señalar como líder terrorista.
Varias aerolíneas, entre ellas la también española Iberia, la portuguesa TAP y la brasileña GOL, suspendieron inmediatamente sus operaciones en Venezuela, pero según el Sitcpla, la dirección de Air Europa decidió mantener la conexión de ida y vuelta del día siguiente con Caracas –desde Barajas–, e incluso anunció que reprogramaría hacia ese aeropuerto turnos de trabajo que en principio estaban previstos en otros aeródromos de la región. Fuentes de la compañía confirmaron este martes a Público que se habían cancelado los vuelos a Caracas al menos hasta el sábado, pero no ofrecieron más explicaciones sobre la decisión de haber mantenido los del domingo.
"A Air Europa le cuesta mucho tomar decisiones porque les importa más el dinero que la seguridad de sus trabajadoras" (Sitcpla, sindicato de tripulantes de cabina)
Además de con el Sitcpla, que tiene cinco delegados en el comité de empresa central de Air Europa, este diario ha intentado ponerse en contacto con los representantes de otras centrales, como la Unión Sindical Obrera (USO), que tiene otros cinco pero cuyo responsable declinó hacer declaraciones; y la Unión General de Trabajadores (UGT), con cuatro, que no había respondido al cierre de esta pieza.
Air Europa forma parte del holding turístico Globalia, propiedad de la familia Hidalgo. La aerolínea, según los últimos datos que ha hecho públicos, tiene una plantilla de 3.996 empleados, entre personal directo –2.663– e indirecto –1.333–. Su cifra de negocio ascendió en 2023 a 2.756 millones de euros, con un beneficio después de impuestos de más de 165 millones. Ese año transportó a más de 11,7 millones de pasajeros.

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