El jurado declara culpable de asesinato al británico que mató a un hombre en una sesión de 'chemsex' en Vallgorguina (Barcelona)
La Fiscalía y la acusación particular reclaman para él veinte años de prisión por asesinato.

Londres-
Un tribunal popular ha declarado culpable de asesinato al piloto de helicópteros británico que en febrero de 2023 mató a puñaladas a un hombre tras compartir horas de sexo y drogas con él durante una sesión de chemsex en una casa de Vallgorguina (Barcelona).
En su veredicto, hecho público este viernes en la Audiencia de Barcelona, el jurado concluye que el acusado, Aaron J.R., cometió el crimen con las facultades alteradas por el consumo de éxtasis líquido o GHB y metanfetamina, aunque solo de forma moderada, y que reconoció los hechos, lo que abre la puerta a aplicarle una atenuante por consumo de drogas.
Una vez se ha pronunciado el tribunal popular, tanto la Fiscalía como la acusación particular ejercida por la víctima, que consideran que no existen circunstancias atenuantes, han mantenido su petición de 20 años de prisión por un delito de asesinato.
De acuerdo con el veredicto del jurado, el acusado viajó el 16 de febrero de 2023 desde Londres a Barcelona para mantener relaciones sexuales con drogas con el fallecido, como ya había hecho en ocasiones anteriores, en el chalé donde este vivía en Vallgorguina.
Una vez en la vivienda, y después de que ambos estuvieran consumiendo drogas de forma voluntaria, el acusado se dirigió a la cocina, cogió un cuchillo y apuñaló a la víctima en varias ocasiones en el pecho y la espalda.
En defensa propia
En el juicio, Aaron J.R. adujo que había actuado en defensa propia, convencido de que había otras personas fuera de la casa que lo estaban observando y ante el temor de que pudieran entrar y obligarlo a mantener relaciones sexuales sin su consentimiento.
Según considera el jurado popular, el acusado apuñaló a la víctima aprovechándose de que estaba "confiada" en un contexto de excitación sexual, y también desarmada, sin medios ni posibilidad de repeler la agresión, como lo prueba que el acusado de no presentara ninguna herida en el cuerpo.
El veredicto da por probado, además, que dos días antes de los hechos el procesado había mantenido una sesión de chemsex en Londres con otro hombre, ante el que reaccionó de forma violenta, tras confundirlo con otra persona y convencido de que alguien los estaba observando.
Ello evidencia, según el jurado popular, que Aaron J.R. "ya había experimentado alteraciones de conducta y percepciones erróneas" debido al GHB y la metanfetamina, lo que no impidió que, menos de 48 horas después, volviera a consumir las mismas drogas.
Por ese motivo, para el tribunal popular la agresión "no fue una reacción inesperada", sino que el acusado conocía y aceptaba las consecuencias que podían derivarse de ese consumo.
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