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La fiscalía de Milán estudia procesar al hijo de Berlusconi

El primer ministro y su primogénito son sospechosos de fraude fiscal con Mediatrade

SANDRA BUXADERAS

De poco le servirán a Silvio Berlusconi sus recientes esfuerzos para blindarse ante los juicios pendientes si prospera una investigación judicial promovida por la fiscalía de Milán.

El fiscal Fabio de Pasquale acaba de enviar una carta al primer ministro italiano para notificarle que lo investiga por presunto fraude a Hacienda y apropiación indebida a través de la empresa Mediatrade. En los próximos 20 días, el fiscal debe decidir si lo imputa por estos delitos y lo lleva a juicio.

En caso afirmativo, la ley "del proceso breve", que esta semana aprobó la derecha en el Senado para liquidar los juicios que duren más de dos o tres años, conseguirá enviar automáticamente a la basura los dos juicios pendientes de Berlusconi los casos Mills y Mediaset pero no este de Mediatrade, que todavía no ha empezado. Si quiere un buen blindaje, Berlusconi deberá aprobar otras leyes una segunda se estudiará ya el lunes en el Parlamento.

La fiscalía ha notificado también al hijo mayor de Berlusconi, PierSilvio, que lo investiga por fraude fiscal, junto a diez personas más.

El fiscal sospecha que Berlusconi ideó una empresa para lucrarse personalmente sin tener que compartir sus beneficios con los socios de su imperio televisivo, Mediaset, sociedad cotizada en bolsa. Mediaset compraba los derechos televisivos de grandes majors americanas como Paramount a través de su filial Mediatrade.

Pero en lugar de aprovechar el peso del enorme imperio televisivo de Berlusconi para obtener rebajas en la compra de películas, Mediatrade delegaba en una empresa intermediaria, propiedad de un tal Frank Anagrama. Este hacía compras en Hollywood y luego vendía los derechos a Mediatrade por un precio mucho mayor.

Sus beneficios parecen haber ido a parar a paraísos fiscales

Sus beneficios parecen haber ido a parar a paraísos fiscales, y una buena tajada (el 45%) habría ido, supuestamente, a cuentas de Berlusconi y otros socios.

En total, pueden haberse apropiado de 100 millones de euros, de los cuales sólo 34 son perseguibles penalmente, pues el resto se consiguió mediante operaciones delictivas hoy ya prescritas.

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