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Giro a la izquierda del SPD alemán

El congreso de los socialdemócratas recupera el perfil social perdido en la época de Schröder

GUILLEM SANS MORA, ENVIADO ESPECIAL

El Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD) abrió ayer en Hamburgo un congreso en el que se despide del nuevo centro de Gerhard Schröder para adoptar oficialmente la aspiración a representar a la “mayoría solidaria”.

El presidente del partido, Kurt Beck, que fue reelegido con un 95,5% de los votos, está decidido a devolver a la socialdemocracia el perfil social que ha ido perdiendo en los últimos años, sobre todo desde que el ex canciller Gerhard Schröder presentó su Agenda 2010. Dicho programa de reformas socio-económicas, pese a sus polémicas medidas, fue mantenido luego por el Gobierno de gran coalición que preside la canciller Angela Merkel, en el que también participa el SPD.

En su discurso, Beck propuso dar marcha atrás a algunas de las reformas laborales de la Agenda 2010, percibidas como injustas por buena parte de la población. Beck propuso, por ejemplo, volver a pagar el paro durante más tiempo a los desempleados de más de 45 años.

Asimismo, el presidente del SPD acusó a la Unión Demócrata Cristiana (CDU) de Merkel de plagiar los logros del SPD con un “giro verbal” hacia la “dicción socialdemócrata”.

Con su ajustadísimo triunfo electoral en 2005, Merkel entendió que el país estaba demasiado preocupado por la justicia social como para poder convertir el programa neoliberal de la CDU en un caladero de votos.

Pero la prensa y la poco fiable ciencia demoscópica le habían animado a creer que Alemania estaba madura para medidas radicales.  
A partir de ahí, y reforzada por su coalición con el SPD, Merkel moderó su tono y abandonó su “frialdad social”. Pero, en opinión de Beck, la CDU sigue siendo el partido del “radicalismo mercantil”.

Alemania tiene un millón menos de parados que hace dos años, más conciencia ecológica y más independencia en la política exterior gracias al rechazo de la guerra de Irak. Eso son logros del SPD, no de Merkel, reclamó Beck.

Gerhard Schröder, artífice y al mismo tiempo principal beneficiario en las urnas de ese rechazo, había abierto el congreso con un mensaje similar. “Vosotros sois el original”, insistió el ex canciller en su discurso ante los 525 delegados socialdemócratas y varios millares de invitados. “Los otros son el plagio”, añadió en referencia a Merkel, su partido y sus políticas.

Justicia social

En este congreso ha quedado claro que las bases socialdemócratas desean acentuar el perfil de izquierdas del partido   y despedirse de parte de las reformas sociales de Schröder.

Los mayores aplausos se los llevó ayer Beck no cuando habló de “éxito económico” o “responsabilidad ecológica”, sino cuando aludió a la  “justicia social”. O cuando reclamó mantener el plan de abandono de la energía nuclear en veinte años aprobado por Schröder, que la CDU quiere frenar.

El propio Schröder aclaró ayer que su Agenda 2010 no es un objetivo en sí mismo, sino “un instrumento”, por lo que “puede ser modificada”. Ahora, el partido pone el acento en “la Alemania social”.

En un país inquieto por una bonanza económica que beneficia más a las rentas elevadas, el SPD aprobará mañana el Programa de Hamburgo, el primero que el partido elabora desde la reunificación.

Los ataques contra la CDU podrían profundizar las tensiones en el seno de la coalición de gobierno de Merkel, pero muchos consideran que el giro a la izquierda, más que ir dirigido contra Merkel, va encaminado a evitar un aún mayor ascenso del que es en realidad su principal rivalpolítico, el nuevo partido de La Izquierda, dirigido por el ex líder socialdemócrata Oskar Lafontaine.

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