Irán no es Venezuela: Trump se bunkeriza en Mar-a-Lago frente a las críticas de la órbita MAGA y los sondeos
Solo el 27% de los estadounidenses aprueba la operación y las bases del presidente cargan contra ella: "No recuerdo haber votado por ‘Liberen Irán’".

Washington--Actualizado a
Han pasado más de 24 horas desde que Estados Unidos lanzó el ataque junto con Israel contra Irán y Donald Trump sigue bunkerizado en su mansión de Mar-a-Lago. Ni siquiera ha volado de urgencia a Washington como cuando intervino militarmente en Venezuela. Tampoco ha comparecido públicamente a pesar de que ya hay tres soldados estadounidenses muertos. Todas sus declaraciones han sido a través de Truth Social o entrevistas a la prensa. El presidente sigue sin dar la cara en público en medio de la operación militar que puede acabar de hundir su popularidad y resquebrajar sus bases.
"Son gente estupenda”, ha dicho sobre los tres soldados muertos el presidente en una entrevista al Daily Mail. “Y, ya sabes, lamentablemente esperamos que eso suceda. Podría ocurrir de manera continua; podría volver a ocurrir". Trump ha dicho que en la noche del domingo planea regresar a Washington.
A pesar de que Trump ya ha conseguido un trofeo que presentar en casa con la muerte del líder supremo Ali Jameneí, es muy probable que esta vez la jugada no funcione como con la fotografía de Nicolás Maduro. Irán no es Venezuela: los riesgos de que el conflicto se enquiste son mucho más altos y aún está por ver si realmente habrá un cambio de régimen o no. Por no mencionar que en la operación en Caracas no hubo muertos y en esta ya hay tres bajas estadounidenses. A pesar de ser un número reducido, se trata de un hecho tabú para cualquier presidente, especialmente para uno que aspira al Nobel de la Paz y que durante la campaña prometió que Estados Unidos no entraría en nuevas guerras.
Trump no solo no consultó al Congreso para lanzar el ataque, sino que ni siquiera se molestó en preparar a sus votantes para vender la campaña. En el discurso del estado de la Unión el presidente evitó hablar de política exterior y mencionó de pasada Irán precisamente porque sabe que ahora mismo este tema lo debilita. En su lugar, se centró en hablar de políticas domésticas y de cómo, supuestamente, ha mejorado la vida de los estadounidenses. El descontento aumenta a la par que sube el coste del carro de la compra bajo el gobierno de un presidente que prometió bajar los precios.
Que Trump ahora no esté dando la cara ante los ciudadanos es un síntoma más de cómo el republicano sabe que aún no ha obtenido una victoria suficientemente grande para venderla en casa. Lo que siempre busca el presidente con sus acciones geopolíticas son golpes efectistas y triunfos rápidos, que sean fáciles de vender en casa. Con Venezuela, capturar a Maduro y publicar la foto funcionó, a pesar de que el régimen prácticamente sigue intacto bajo la tutela de Trump. Con Irán está quedando claro que la muerte de Jameneí no va a ser suficiente.
Una encuesta publicada este mismo domingo por Reuters/Ipsos muestra que solo uno de cada cuatro estadounidenses aprueba los ataques de Estados Unidos que mataron a Jameneí, mientras que cerca de la mitad considera que Trump está demasiado dispuesto a usar la fuerza militar. Esto último también lo piensa uno de cada cuatro republicanos. En general, solo alrededor del 27% aprueba los ataques. El 43% está en contra y el 29% no está seguro. Entre los votantes republicanos hay un 55% que sí que los ve bien, mientras que un 32% lo suspende y un 13% no sabe qué pensar.
En unas elecciones donde Trump ya sabe que seguramente perderá el control de la Cámara de los Representantes, y donde en el Senado incluso también podría pasar, los números no son halagüeños para el magnate. Si la aprobación de la operación irá en aumento o se hundirá del todo dependerá de la duración y de cómo termine. Pero lo más probable es que el paso de los días desgaste al republicano.
Thomas Massie: "Me opongo a esta guerra. Esto no es 'America First'"
Por el momento, buena parte de la bancada republicana continúa guardando las formas. Como ya es costumbre, el congresista republicano de Kentucky, Thomas Massie, ya se ha pronunciado en contra y ha denunciado que atacar Irán no es America First. “Me opongo a esta guerra. Esto no es America First. Cuando el Congreso vuelva a reunirse, trabajaré para forzar una votación en el Congreso sobre la guerra con Irán”, escribía el sábado en X.
Marjorie Taylor Greene, que a pesar de ya no ser diputada sigue siendo una voz influyente en la órbita MAGA, también ha cargado duramente contra el ataque. De hecho, ha sido de las primeras figuras trumpistas en pronunciarse sobre los soldados muertos, algo que ha criticado duramente al presidente. “Esto fue absolutamente innecesario e inaceptable.
"Trump, Vance, Tulsi y todos nosotros hicimos campaña por no más guerras en el extranjero ni cambios de régimen. Ahora, soldados estadounidenses han muerto”, ha escrito en X.
Del mismo modo, otras voces influyentes como el expresentador de la Fox Tucker Carlson o la comentarista política Millie Weaver también se han mostrado abiertamente críticos con Trump. Carlson ha clasificado el asalto como “repugnante y malvado”, mientras que Weaver ha dicho lo siguiente en X: “No recuerdo haber votado por Liberen Irán. Yo voté por Hacer América grande otra vez”.

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