Israel solo aplicó la pena de muerte contra un nazi y ahora quiere hacerlo únicamente con los palestinos
El partido etnonacionalista, Poder Judío, ha promovido una reforma de la pena de muerte en el Código Penal cuya primera lectura ya ha sido aprobada.
Pese a que es posible que el texto sea impugnado, algunos expertos auguran que la mayoría conservadora de la Corte Suprema dará el visto bueno a la propuesta.

Madrid--Actualizado a
La única vez que un condenado a muerte fue ejecutado en Israel fue el 31 de mayo de 1962. Aquel día fue ahorcado Adolf Eichmann, alto cargo del partido nazi durante el Tercer Reich y uno de los principales organizadores de la solución final y del Holocausto. Los servicios secretos israelíes lo habían secuestrado dos años antes en Buenos Aires (Argentina), a donde había huido tras la derrota de Alemania. Desde allí fue trasladado a la fuerza hasta Jerusalén, donde fue juzgado y condenado por crímenes de guerra y contra la humanidad.
Ningún otro condenado por la justicia israelí ha vuelto a recorrer el camino que recorrió Eichmann aquella mañana de primavera hasta la horca. Algo que quiere revertir la gran mayoría del Knéset (el Parlamento de Israel), tal y como demostró el pasado 10 de noviembre con la aprobación de la primera lectura para reformar el Código Penal y flexibilizar la condena por pena de muerte.
Una de sus principales impulsoras ha sido la diputada Limor Son Har-Melech, miembro del partido etnonacionalista Poder Judío (Otzma Yehudit). La parlamentaria se convirtió en un icono sionista en 2003 después de sobrevivir, estando embarazada, a un atentado perpetrado por las Brigadas de los Mártires de Al-Aqsa, vinculada a Fatah, en el que murió su primer marido. Desde entonces, la colona israelí ha perseguido activamente la erradicación total de los árabes de la Palestina histórica, si bien nunca ha escondido su racismo
Quien mata a un árabe debe ir a prisión durante toda su vida y quien mata a un judío debe morir
Ya en su cargo de parlamentaria, defendió a un israelí que había asesinado a una familia palestina en 2015. Más tarde aseguró que "quien mata a un árabe debe ir a prisión durante el resto de su vida y quien mata a un judío debe morir". Esta es la lógica que parece esconderse tras la reforma presentada por la diputada ante el Knéset, según sus detractores dentro de Israel y organismos internacionales que defienden los derechos humanos, como Amnistía Internacional.
"En ningún momento hablan de palestinos", confirma a Público Carlos de las Heras, responsable de Europa y Oriente Medio de la ONG. Sin embargo, abunda el experto, hablan de "personas que puedan acabar con la vida de un ciudadano israelí". Resulta irrelevante en la propuesta de reforma que este asesinato haya sido cometido "de forma intencionada o imprudente", siempre y cuando se entienda que el acto esconde "motivaciones racistas u hostiles contra la población israelí" y busque "dañar al Estado de Israel o al renacimiento del pueblo judío".
De esta forma, la reforma del Código Penal propuesta únicamente afectaría, de facto, a los palestinos, ya que, a ojos de Son Har-Melech, "los terroristas israelíes no existen". Durante todo el proceso de creación de la reforma, la diputada ha contado con el apoyo incondicional del Comité de Seguridad Nacional del Knéset, presidido por el ministro de Seguridad Nacional y líder de Poder Judío, Itamar Ben Gvir.
El alto cargo del Gobierno israelí lleva años promocionando una pena de muerte solo para palestinos. Antes, incluso, de que la comisión parlamentaria aprobara el texto de la reforma, según el rastro que han ido dejando sus declaraciones. Su fanatismo le ha valido la prohibición de Eslovenia o Países Bajos, entre otros, de entrar a su territorio.
Actualmente, el Código Penal contempla la pena de muerte en los casos en los que se ataque al Estado de Israel
La formación liderada por Ben Gvir es clave para la supervivencia de la coalición de Gobierno de extrema derecha forjada tras las elecciones parlamentarias de 2022 que convirtieron, de nuevo, a Benjamín Netanyahu en primer ministro. Por eso, las demandas de Poder Judío sobre órdenes para el partido de Netanyahu, el Likud. Prueba de ello es el apoyo sin fisuras de todos sus diputados a esta propuesta de reforma. Para celebrarlo, Ben Gvir ha repartido dulces durante la votación.
Pena de muerte en la actualidad
En la actualidad, las condiciones y motivos por los que puede aplicarse la pena capital en Israel están recogidos en el Capítulo VII de su Código Penal, que tipifica los delitos cometidos contra la seguridad del Estado de Israel o traición. Según este texto, son susceptibles de ser condenados a muerte quienes con sus actos hagan peligrar la soberanía o la integridad del Estado de Israel (artículo 97), quienes causen una guerra con la intención de ayudar al enemigo (artículo 98) o quienes ayuden al enemigo en la guerra (artículo 99). En todos los casos, la pena de muerte puede ser conmutada por cadena perpetua.
Hasta la reforma del Código Penal de 1977, también estaba castigada con la pena capital el asesinato, siempre y cuando la persona condenada hubiera sido juzgada en virtud de la Ley de Castigo de los Nazis y sus Colaboradores de 1950.
Esta es la situación en el caso del territorio considerado por Israel como propio. En Cisjordania, la aplicación se hace bajo los parámetros de la justicia militar, donde un tribunal compuesto por tres magistrados debe decantarse, unánimemente, por la pena de muerte para que esta pueda ser aplicado. Algo que, de facto, nunca ha ocurrido.
Por último, cabe decir que actualmente la pena de muerte no puede aplicarse bajo cualquier circunstancia. Tal y como recoge el artículo 96 del Código Penal, la pena capital sólo puede imponerse cuando "la ofensa haya sido cometida durante un período en el que se estén llevando a cabo hostilidades militares de Israel o contra Israel".
¿Qué cambia la propuesta de la extrema derecha?
La principal novedad del texto de Poder Judío es su aplicación de esta condena en los casos en los que se haya asesinado a un ciudadano israelí. La suma de la variable de la nacionalidad a los delitos ya recogidos en el Código Penal israelí -aquellos relacionados con atacar la seguridad del Estado de Israel- en un territorio colonizado, coloca como objetivo de esta reforma a los palestinos que luchen contra la ocupación, formen o no parte de un grupo armado.
De las Heras pone el siguiente ejemplo: "Si Hamás comete un atentado en una sinagoga en Tel Aviv, pueden ser condenados a muerte". El propio 7 de octubre podría ser tratado de esta forma. De hecho, la reforma contempla la posibilidad de aplicarse con carácter retroactivo. Juzgar con esta nueva ley los ataques de 2023 "es la motivación de la propuesta", evidencia De las Heras.
En lo que respecta Cisjordania y Jerusalén Oriental, las opciones para los jueces se reducen. Para empezar "solo tienen dos opciones: culpable o inocente", explica De las Heras. La opción de la cadena perpetua desaparece para "imponerse siempre" la pena de muerte.
La propuesta de ley no modifica el contexto en el que puede aplicarse la pena capital: "Durante un período en el que se estén llevando a cabo hostilidades militares de Israel o contra Israel". Para De las Heras, esta definición ya es lo suficientemente ambigua como para ser libremente interpretada. El derecho internacional "no recoge algo así como una declaración oficial de guerra", explica. El experto intuye las autoridades judiciales israelíes se apoyarán en las declaraciones de los miembros del Gobierno sobre un conflicto armado para acogerse a la definición de "hostilidades militares" bajo cuyo marco se puede aplicar la pena de muerte.
Recorrido parlamentario y apoyos
El texto de la reforma fue aprobado en la Comisión Parlamentaria de Seguridad Nacional a principio de este año. Tras este trámite, el pasado 10 de mayo fue aprobada en primera lectura en el Knéset con 39 votos a favor y 16 en contra. Sólo se opusieron los diputados de los partidos árabes Lista Árabe Unida -Ra'am- y árabe-judío de izquierdas, Jadash-Ta'al, los socialistas del Partido Laborista y los nacionalistas seculares de Israel Nuestra Casa - Yisrael Beiteinu-, los de Unidad Nacional -HaMahane HaMamlachti- y los de Hay Futuro -Yesh Atid-
Ahora, los expertos esperan que sea impugnada y llevada a la Corte Suprema de Israel, que cuenta con una abrumadora mayoría conservadora. Por esta razón, De las Heras cree que pasará el filtro del máximo órgano judicial para volver al Knéset y ser finalmente aprobada. Cuándo ocurrirá esto es, todavía, difícil de estimar.
Los palestinos y la justicia israelí
Actualmente hay 18.700 presos palestinos en las cárceles de Israel, según el Palestinian Central Bureau of Statistics. Según los muchos reportes de organismos proderechos humanos israelíes e internacionales, la justicia israelí es muy poco garantista para los palestinos. La impunidad con la que opera su ejército y los colonos es constante.
Prueba de ello son las escasas consecuencias que tienen las razzias contra las aldeas y cultivos palestinos, o los cientos de muertes extrajudiciales de palestinos de todas las edades dentro y fuera de las prisiones, estén o no acusados de algún delito de sangre. Este es el contexto en el que el parlamento israelí avanza para aprobar una pena de muerte hecha a la medida de los palestinos.


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