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Israel deporta a Norman Finkelstein

El intelectual judío norteamericano fue devuelto a EEUU por sus contactos con Hizbolá

EUGENIO GARCÍA GASCÓN

Los servicios secretos israelíes, el Shin Bet, expulsaron el pasado viernes al profesor judío norteamericano Norman Finkelstein por considerar que su presencia en Israel pone en riesgo la seguridad del Estado.

Finkelstein, cuyos padres son supervivientes del Holocausto, ha escrito numerosos libros y artículos académicos sobre temas judíos en los que critica la actitud de Israel respecto a los palestinos y el uso interesado que ha hecho de la tragedia del Holocausto.

El profesor llegó a primera hora de la mañana del viernes al aeropuerto de Tel Aviv. Allí le esperaban agentes del Shin Bet, que le sometieron a un interrogatorio inicial que resultó insatisfactorio.

Los interrogatorios

Finkelstein fue trasladado a una pequeña celda dentro del aeropuerto, donde se sucedieron los interrogatorios. Los agentes del Shin Bet estaban interesados en un viaje que el profesor realizó a principios de año a Líbano, así como por el motivo de su visita a Israel.

El Shin Bet le preguntó si se había reunido con emisarios de Al Qaeda en Líbano así como con responsables de Hizbolá. Finkelstein negó la primera pregunta pero admitió que se reunió con gente de Hizbolá. Añadió que recientemente había publicado algunos trabajos académicos sobre esos encuentros.

"No se le permitió entrar en Israel porque se sospecha que está implicado con elementos hostiles en Líbano y porque no ha dado una explicación completa a los agentes en relación con esas sospechas", dijo el Shin Bet.

Aunque estaba incomunicado en la celda, Finkelstein logró hacer una llamada telefónica con el móvil de otro detenido. Así habló con un amigo suyo en Israel, un periodista, a quien le comunicó su situación.

El periodista se puso en contacto con el abogado Michael Sfard, quien se presentó en el aeropuerto de Tel Aviv y le sugirió que apelara en los tribunales contra su detención y expulsión. Sin embargo, Finkelstein declinó apelar y 24 horas después fue deportado a Amsterdam, su punto de origen.

"Se me mantuvo en una celda del aeropuerto durante aproximadamente 24 horas. No era un hotel belga pero tampoco era Auschwitz. Tuve varios momentos desagradables con los guardas del aeropuerto y en la celda, pero como el martirio no es lo mío, les ahorraré los detalles", contó Finkelstein con ironía tras el incidente.

"He hecho todo lo posible por ofrecer unas respuestas claras y globales a todas las preguntas que se me han formulado. Estoy convencido de que no tengo nada que ocultar. Al margen de mis puntos de vista políticos y de mis ensayos académicos, no hay mucho que decir", explicó el profesor.

No es el enemigo

"No he cometido misiones suicidas ni me he reunido en secreto con organizaciones terroristas. Siempre he apoyado una solución [al problema palestino] en dos Estados basada en las fronteras de 1967. No soy un enemigo de Israel", añadió.

Michael Sfard, abogado de Finkelstein, explicó que la expulsión implica que el afectado no podrá regresar a Israel en los próximos diez años.

"El comportamiento del Shin Bet recuerda el comportamiento de los países del bloque soviético", concluyó el abogado. 




 

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