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Italia Atracos, asesinatos, drogas... Así es la Roma criminal

Incendios, asesinatos, tráfico de drogas, atracos. La Ciudad Eterna, en los últimos meses, está protagonizando cada vez más noticias relativas a la inseguridad de sus barrios marginales.

Imagen de archivo de Roma./ Pixabay (Davide Cattini)

Incendios, asesinatos, tráfico de drogas, atracos. Ciertas zonas periféricas de Roma se están consolidando como zonas de gran conflicto social, marcadas por la presencia del crimen organizado por sus calles. Aunque puede haber delincuencia en cualquier localidad del mundo, como es lógico pensar; la Ciudad Eterna, en los últimos meses, está protagonizando cada vez más noticias relativas a la inseguridad de sus barrios marginales.

Si para gran parte de la capital italiana las prioridades son los transportes, las basuras y las carreteras –como resultado de una mala gestión política desde hace décadas–; en ciertas zonas problemáticas hay, cada vez más, una emergencia de seguridad, poniendo de manifiesto la existencia de una ingobernable Roma criminal. Al menos, visto desde fuera.

Un ejemplo de ello fue lo que ocurrió hace un par de meses con el conocido incendio de la librería La Pecora Elettrica –en italiano "La Obeja Eléctrica"–. A finales del pasado abril, la librería de la capital romana conocida por su tendencia antifascista sufrió un incendio presuntamente provocado. A principios de noviembre, misma escena: la noche antes de la apertura, cerca de las 3 de la mañana, fue objeto de otro incendio, también presuntamente provocado, ya que en el lugar de lo ocurrido fueron encontrados líquidos inflamables.

Dos incendios para una misma librería de corte antifascista parece ser mucha casualidad. Pero hay más, ya que un mes antes ardió una pizzería en frente y unos días después cayó en llamas el local Baraka Bistrot, todos ellos en el conflictivo barrio de Centocelle. Para algunos políticos socialistas de la zona, el doble incendio de la librería tenía, claramente, una autoría "fascista".

Según las reconstrucciones realizadas entonces por los medios de comunicación italianos, entre ellos el conocido Il Fatto Quotidiano, la droga podría ser una pista de los investigadores para entender lo ocurrido: "A los camellos del barrio podría no hacerles mucha gracia el ajetreo de personas en horas cruciales para la venta al por menor tanto de cocaína como de heroína", explica el periódico mencionando el hecho de que los locales afectados eran los únicos abierto hasta por la noche tarde. Y añade: "Según esta hipótesis, estos incendios hay que interpretarlos como una suerte de retorsión". Los propietarios de La Pecora Elettrica aseguraron recientemente que "con gran tristeza" habían tomado "la decisión de no volver a abrir".

La imagen de que una librería podía incendiarse dos veces, supuestamente de forma provocada, ha supuesto un mensaje desesperanzador. Por ello, tras conocerse la decisión de no abrir de nuevo, las autoridades públicas se han pronunciado al respecto, aunque fuera simbólicamente, para manifestar que las instituciones están presentes: "El Estado no se rinde nunca", asegura el jefe de la Policía Nacional en Roma, Carmine Esposito, quien añade: "De vez en cuando se puede perder alguna pequeña batalla, pero el camino de la legalidad es el único para ganar todas las guerras". Y concluye: "Tenemos que estar cerca de las personas, porque no las abadonaremos jamás".

Fabrizio Piscitelli, el jefe de los ultras del equipo de fútbol de la Lazio, conocido como Diabolik, fue asesinado el pasado agosto en un parque de la capital romana por una persona vestida como un corredor deportivo. A día de hoy todavía no se conocen todos los detalles de lo ocurrido, pero algunas cabeceras italianas hacen referencia a la extensa lista de enemigos que éste tenía vinculados a tanto a la mafia siciliana como a la romana, dentro del marco del tráfico de drogas.

Atendiendo a unos recientes datos publicados por el periódico La Repubblica, aunque parezca lo contrario, los delitos en Roma están disminuyendo. En 2018 se han registrado más de 225.000 denuncias, 5.000 menos, por ejemplo, que el año anterior. Así pues, es Milán la ciudad más peligrosa de Italia. Los crímenes, sin embargo, son más peligrosos en Roma, ya que los más comunes son los atracos (más de 3.100) y los asesinatos. Tal como informan muchos medios de comunicación del país, la droga es uno de los grandes denominadores comunes de la vida criminal romana, de hecho hace dos años han sido más de 5.000 las denuncias vinculadas al tráfico de sustancias estupefacientes.

La seguridad de la Ciudad Eterna, en los últimos tiempos, está siendo motivo de preocupación dentro del mundo político. La mala imagen de la capital romana influye inevitablemente en la de toda Italia. Por esta razón, el contraste al crimen organizado en Roma es motivo de conflicto entre las fuerzas políticas que componen el actual Gobierno de Giuseppe Conte y la oposición capitaneada por el soberanista líder de la Liga, Matteo Salvini, quien aseguró recientemente que "es doloroso ver la inseguridad en la capital italiana con el Movimiento 5 Estrellas (M5E) en el poder", haciendo referencia al partido de Luigi Di Maio que hoy gobierna tanto en Roma como en el Ejecutivo del país.

La sensación de que la Ciudad Eterna parece no tener solución es algo común entre sus habitantes, algo que la alcaldesa de Roma, Virginia Raggi, también conoce perfectamente, aunque hace casi cuatro años entró en la alcaldía para todo lo contrario. Por otro lado, está el presidente de la región Lazio, Nicola Zingaretti, hoy líder del socialista Partido Democrático (PD) que tampoco puede intervenir en contra de Raggi más de la cuenta porque su partido, el anti establishment Movimiento 5 Estrellas (M5E) es hoy socio de mayoría del actual Ejecutivo junto a los izquierdistas. Así pues, mientras la política italiana se reajusta a la espera de saber cuánto podría durar el actual Gobierno, Roma seguirá sufriendo el abandono provocado por la violencia criminal. Y prolongado por la negligencia política.