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Líbano Preguntas y respuestas sobre la tragedia y el devenir de Líbano

Desde que terminó la feroz guerra civil en 1990, la situación libanesa nunca ha sido boyante. Sin embargo, en los últimos años, coincidiendo con la presidencia de Donald Trump, ha experimentado un deterioro considerable. La política de Washington hacia Oriente Próximo, que dirige Israel, está detrás de la mayoría de los quebrantos que sufren Líbano y la región.

Una mujer lleva a un niño mientras pasa por las tiendas dañadas tras la explosión del martes en Beirut, Líbano
Una mujer lleva a un niño mientras pasa por las tiendas dañadas tras la explosión del martes en Beirut, Líbano. REUTERS

eugenio garcía gascón

No hay ninguna indicación de que vaya a revertirse el deterioro de la situación política en Líbano, ni de que vaya a corregirse su trágica situación económica. Sus problemas estructurales no se resolverán de la noche a la mañana, ni siquiera a medio plazo. La terrible explosión del puerto de Beirut representa una sacudida considerable, pero sería ingenuo esperar milagros.

¿Se sabrá algún día qué ocurrió en el puerto de Beirut?

Es difícil que los libaneses en su conjunto acepten cualquier explicación y las implicaciones que se deriven de ella. El presidente Michel Aoun ordenó la formación de una comisión de investigación y que ésta presente sus conclusiones preliminares en el plazo de cinco días. Diga lo que diga la comisión, mucha gente se considerará insatisfecha, especialmente aquellos que tienen ideas preconcebidas, sean las que sean.

¿Resolvería la cuestión la designación de una comisión internacional?

En absoluto. Al contrario, una comisión internacional complicaría más las cosas puesto que daría pie a una mayor injerencia extranjera en un país de la injerencia internacional se produce cada día, cada hora y cada minuto.

¿Puede imputarse a Hizbolá la explosión?

No parece prudente hacerlo. Naturalmente, quienes lo creen seguirán pensando de esa manera, pero una conspiración de tal naturaleza no parece razonable.

¿Puede imputarse a Israel?

Es una teoría mucho más probable que la anterior debido a que Israel, a diferencia de Hizbolá, tiene un gran interés en desestabilizar Líbano, aunque también se ha de ser cauto al respecto. Lo más probable es que nunca logremos una certeza absoluta, diga lo que diga la comisión de investigación. Esto significa que cada cual seguirá pensando lo que quiera.

¿Qué ha significado la presencia de Emmanuel Macron en Beirut?

Ha caldeado más los ánimos ya encrespados entre la población libanesa. Si el presidente francés estuviera realmente interesado en ayudar a Líbano tendría que actuar de otra manera, por ejemplo resolviendo el conflicto palestino o acabando con el aislamiento de Irán, que son dos problemas básicos que afectan a Líbano y a todo Oriente Próximo. Sin embargo, Macron ha preferido hacerse una foto facilona y resultona, un ejercicio de imagen personal que carece de eficacia.

¿Tiene algún sentido que Macron diga que no permitirá que la ayuda a las víctimas la gestionen manos corruptas?

En Líbano todas las manos conocidas son corruptas, así que la declaración de Macron carece de sentido.

¿Es viable condicionar la ayuda a Líbano a una reforma política?

La pregunta correcta es si el país puede enderezar su rumbo si antes no se resuelven los problemas regionales a los que Macron y sus aliados tienen miedo e ignoran. Además, el sectarismo está enquistado hasta el punto de que probablemente la sociedad se desmoronaría si no hubiera sectarismo. Pero si Macron, como EEUU, pretende excluir a Hizbolá, va a toparse con una barrera infranqueable que no podrá superar y solo logrará desestabilizar aún más el país.

¿Puede esperarse el fin de Hizbolá?

Hizbolá es una organización que durante décadas ha servido para asistir a los sectores chiíes más desfavorecidos por medio de su influencia social, política y militar. En una sociedad sectaria como la libanesa, su trabajo ha sido esencial, contando con el apoyo de Irán. Sencillamente es impensable que Hizbolá vaya a desaparecer, especialmente si antes no se resuelven los graves problemas de Oriente Próximo cuya solución necesita una intervención directa de las potencias occidentales. Que potencias como Estados Unidos o el Reino Unido consideren que Hizbolá es una organización terrorista es una cortina con la que se pretende tapar los problemas centrales de la región.

¿Por qué se han recrudecido los ataques contra Hizbolá en los últimos días?

Los ataques contra Hizbolá se han recrudecido estimulados por los mismos enemigos de siempre. The Daily Beast ha citado a los servicios de inteligencia de EEUU que afirman que la campaña de desinformación en las redes sociales proviene de cuentas vinculadas a Arabia Saudí, un país que trabaja estrechamente con Israel contra Hizbolá y contra Irán.

¿Tiene credibilidad el líder de Hizbolá Hassan Nasrallah?

En un discurso televisado, Nasrallah ha negado "categóricamente" que su organización guardará el material que ha explotado en el puerto de Beirut, y ha denunciado la "explotación política del incidente". Pero esta catástrofe es menos una cuestión de hechos que de credibilidad, y quienes apoyan a Hizbolá creerán lo que dice Nasrallah mientras que quienes combaten a Hizbolá no se lo creerán.

¿Existe el peligro de una guerra civil en Líbano?

Un conflicto de esta naturaleza no puede descartarse, especialmente si la situación económica y política continúa deteriorándose, pero también hay que tener en cuenta que los libaneses acabaron extenuados de la terrible guerra de civil de 1975-90, y muchos no son proclives a repetir el mismo error.

¿Puede Occidente contribuir a la mejorar la situación del país?

Ciertamente puede hacerlo. Para ello es preciso que aborde primero con determinación los conflictos regionales, empezando por el palestino y por el de Irán. Desgraciadamente eso no va a ocurrir mientras Israel dirija la política de Estados Unidos y la Unión Europea se lave las manos.

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