rumbo a cuba
Entrevista a Óscar Camps, fundador de Open Arms"Llevaremos la luz a Cuba"
El activista Óscar Camps explica en primicia a 'Público' los pormenores de la nueva misión de Open Arms, que busca romper el bloqueo y llevar tecnología fotovoltaica a tres hospitales cubanos.

Madrid-
Open Arms comenzó en 2015 como un proyecto de salvamento marítimo en Lesbos (Grecia), durante la emergencia migratoria creada por la deficitaria gestión de la UE y los países aliados del éxodo sirio. A lo largo de los años, su labor se ha extendido a otras aguas, abriendo nuevos frentes de lucha hasta consolidarse como una organización humanitaria de referencia. De hecho, fue de las pocas a las que se le permitió aproximarse a la Franja de Gaza, donde abrieron en marzo de 2024 un corredor humanitario para llevar alimento a la población azotada por el genocidio.
Actualmente, la Fundación Proactiva Open Arms está inmersa en un nuevo proyecto cuyo objetivo es llevar ayuda energética a Cuba. La isla está siendo víctima del recrudecimiento del bloqueo que EEUU y sus aliados impusieron a la revolución castrista hace 60 años. Desde que el 3 de enero de 2026 EEUU secuestrara al presidente venezolano, Nicolás Maduro, y a su esposa, la expresidenta de la Asamblea Nacional, Cilia Flores, Washington ha cortado las exportaciones de petróleo que el país caribeño enviaba a Cuba. Desde la caída de la URSS, esta era la principal vía de suministro de crudo a la isla.
El corte de combustible golpea con dureza a un país que ya se encontraba en una situación muy precaria antes de la intervención militar estadounidense. Según algunos periodistas cubanos exiliados en España, esto se debía no sólo al bloqueo del país, sino a la gestión y a la creciente represión del régimen, que empujó a toda una generación de jóvenes cubanos a buscarse la vida en el extranjero. Esto ha impactado en el tejido productivo del país y en una mayor demanda sanitaria. Hoy, casi el 30% de la población cubana tiene más de 60 años.
El pasado 13 de marzo el presidente Díaz-Canel, informó de que las reservas de combustible se estaban agotando. En consecuencia, los apagones se han multiplicado, afectando especialmente a los colectivos más vulnerables. Es en este contexto en el que nace la iniciativa de Rumbo a Cuba. El activista Óscar Camps explica en primicia a Público los pormenores de la nueva misión de Open Arms.
¿Cuáles son los objetivos de esta misión y qué papel tiene el Open Arms en ella?
Es muy sencillo. Tanto en Gaza como como en Cuba estamos viendo como las consecuencias de estos bloqueos inhumanos las sufre la población civil, porque afectan directamente a sus necesidades básicas. Así es que nació la idea de proveer de energía fotovoltaica a un par de hospitales pediátricos y uno general en La Habana. El último corte de luz ha durado prácticamente dos días, aunque el bloqueo viene ya desde hace seis décadas. Si podemos ayudar aunque sea con energía fotovoltaica, aunque sea para dos hospitales, bienvenida sea. Si podemos llevar la luz a Cuba, pues llevaremos la luz a Cuba.
¿Qué otras organizaciones van a participar en esta misión?
Está abierto a todas a todas las organizaciones que tengan el interés en participar, tanto organizaciones humanitarias como sociales e incluso los partidos políticos que quieran participar. Con esta iniciativa intentamos poner nuestro granito de arena como ya lo hemos hecho en otros lugares. Lo hicimos en Ucrania durante en los primeros meses de la guerra, con el Open Arms en la Franja de Gaza en un par de ocasiones en el 2024, y ahora por qué no hacerlo en Cuba. No es algo simbólico, pero sí pretende ser una llamada de atención.
¿Han estado en contacto con organizaciones en Cuba para este proyecto?
Sí, claro. Evidentemente las tenemos, e incluso las tenemos con los hospitales a los que vamos a llevar la energía fotovoltaica. En principio, una parte de la pequeña organización que estamos creando se ocupa de toda la cuestión social y de la comunicación. Nosotros aportaremos nuestro know-how y nuestros recursos, que son los barcos, para poder romper el bloqueo. De hecho, estaremos en dos misiones al mismo tiempo. Una al este y otra al oeste.
En el mar hemos aprendido que por salvar una sola vida vale la pena estar 10 años trabajando
Con uno de los barcos participaremos en la Global Flotilla de Gaza. Además del anuncio que acabamos de hacer para zarpar a mediados de mayo hacia Cuba. Estamos muy ocupados en la logística de los dos barcos.
Tengo entendido que la fecha también dependerá de cómo vaya el 'crowdfunding' que lanzáis ahora para financiar el proyecto. ¿Podría hablarnos un poco de esto?
Esta presentación es también la presentación del crowdfunding con el que recogeremos tantos fondos como sean posibles para poder llevar a cabo este proyecto y hacerlo más grande si es posible. Se abrirá una cuenta para hacer la las donaciones a través de una landing construida para este proyecto. Sobre esto no puedo decir mucho más de momento porque aún la estamos acabando.
¿Podría explicar qué se financiará, exactamente, con esta recaudación?
Sí. En un 95%, los recursos económicos van a ir destinados a energía fotovoltaica para los hospitales. Evidentemente habrá unos pequeños gastos para el transporte del material e incluso logística, pero básicamente es todo para la energía fotovoltaica.
¿Qué cantidad se han propuesto recaudar de base?
No hay ningún mínimo.
Sabemos la incertidumbre que generan las comunicaciones de Donald Trump. Cabe la posibilidad de que, en el tiempo en el que recauden este dinero, la situación en Cuba cambie, bien porque EEUU decida intervenir, o porque el Gobierno cubano y el estadounidense lleguen a algún tipo de acuerdo. ¿Qué ocurriría entonces con la travesía y con el dinero recaudado?
En un inicio, la travesía seguirá adelante, excepto si la meteorología adversa interrumpe alguna de las travesías. Comenzará en Barcelona y hará paradas en diferentes ciudades donde se harán actos para recaudar dinero y dar a conocer el proyecto. Estaremos en València, seguramente en Málaga, en Cádiz e incluso en Canarias.
Si por algún motivo de fuerza mayor no se pudiera hacer la travesía, el material llegará evidentemente por otros medios a su destinatario, porque el proyecto acaba con la entrega y la colocación de esa energía fotovoltaica en los hospitales de referencia que ya hemos concretado. Pase lo que pase, el material acabará allí.
Pongamos que, efectivamente, la travesía pone rumbo a Cuba ¿Cuáles son los riesgos que habéis barajado que comporta esta misión?
Contemplamos los peligros inherentes a la propia travesía, que son los de cruzar el Atlántico fuera de temporada de cruce. No están los vientos apropiados ni las condiciones tampoco serán las mejores, pero hemos hecho cosas más difíciles y peores que esta.
Entonces, no esperan ningún tipo de represalia por parte de EEUU...
No, no esperamos ningún otro peligro porque no tendría ningún sentido.
Algunos periodistas cubanos exiliados en el extranjero insisten en que solo se le presta atención a Cuba cuando entra en escena EEUU. Aunque la situación
de la isla ha empeorado desde el endurecimiento del bloqueo, el país lleva inmerso en una crisis humanitaria
grave desde, al menos, 2020.
Me gustaría saber qué respondería a quienes consideran que esta travesía es, de algún modo, complaciente con el Gobierno cubano y por qué consideran que es necesario llevar esta ayuda ahora.
Ayudar a las comunidades afectadas por la escasez de ayuda humanitaria y aliviar su sufrimiento es una de las misiones de Open Arms. Lo hemos hecho en muchos lugares: en Siria en el terremoto, en Yemen, en Gaza... Por qué no lo íbamos a hacer en Cuba en esta situación y en este contexto. Acceder a los más vulnerables y poner las personas en el centro es nuestra nuestra razón de ser.
Reivindicamos a la UE la presencia de una misión de salvamento en el Mediterráneo
Tenemos los barcos y tenemos los recursos humanos. Nos falta el recurso económico, así que hacemos una campaña de crowdfunding y obtendremos el recurso económico. Entonces lo tendremos todo. En el mar hemos aprendido que por salvar una sola vida, vale la pena estar 10 años trabajando.
Si podemos conseguir que el hospital pediátrico de La Habana pueda tener energía fotovoltaica y pueda poner en marcha las incubadoras y con eso ya se salva una sola vida, ya habrá valido la pena todo. Absolutamente todo. Para nosotros, todas las vidas son importantes, independientemente de la incidencia política o mediática del momento. A la larga hemos aprendido que esto es lo importante, sobre todo para la persona que le salvas la vida.
Empezaron a trabajar en 2015, en plena emergencia migratoria provocada por la nefasta gestión del exilio sirio por parte de la UE y de sus aliados. Desde entonces, las políticas migratorias europeas se han vuelto todavía más restrictivas. De hecho, en junio termina de entrar en vigor el nuevo pacto europeo de inmigración y asilo. Desde vuestra experiencia, ¿qué impacto está teniendo?
El próximo 14 de abril, Open Arms hablará en el Parlamento Europeo precisamente con motivo de este pacto migratorio. Nos preocupa la ampliación del concepto de "países de retorno" y de la detención administrativa. Aparte, reivindicaremos la presencia de una misión de salvamento en el mar Mediterráneo. Nadie debe morir abandonado en el mar, sea cuál sea el motivo por el que huye. La política europea ha sido absolutamente nefasta con la externalización de fronteras, la creación de muros y la financiación de terceros países para crear campos de detención donde se vulneran los derechos humanos.
De hecho, recientemente, cinco países de la UE han anunciado que crearán nuevos centros de detención para migrantes. Hay quien ha llamado a esto el "ICE Europeo". Pero la UE también tiene a Frontex (Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas), con quien Open Arms ha tenido varios encontronazos ¿Cuál es la labor de Frontex en el terreno?
La policía de fronteras exteriores de Europa tiene poco que ver con ICE, porque su misión es la protección de las fronteras exteriores. Y en esos límites están las fronteras marítimas. Nosotros echamos de menos los barcos de Frontex en el Mediterráneo, porque no están. Frontex vigila desde el aire, con aviones, satélites y radares, las fronteras. Tiene destinados más de 1.000 millones de euros en el presupuesto anual y cada vez ocupa más espacio, sobre todo en terceros países. Lo podemos ver en Senegal y en Mauritania. Su misión es la de estabilizar fronteras y evitar la entrada o la intrusión en las fronteras europeas.
¿Qué impacto tiene esto en el tránsito migratorio?
Tienen el control de todas las salidas de migrantes y de los puntos en los que se producen naufragios, pero no operan en ninguno de estos casos, ni existe ninguna operación de salvamento en marcha ahora mismo. Ni siquiera comparten esa información con las organizaciones humanitarias que tenemos barcos y que estamos en disposición de atender a embarcaciones en peligro. Ahora mismo, tanto Frontex como la UE utilizan el mar como elemento disuasorio. Creen que la muerte en el mar de algunos disuadirá a otros de huir de la muerte en la tierra.
Hace pocas semanas, durante el temporal Harry tuvimos más de 1.100 desaparecidos entre Túnez y Lampedusa en pocos días. 1100 personas desaparecen en el mar y no hay ninguna noticia. Es evidente que Frontex sabe lo que pasó y que sabe cuántos eran, pero no se pronuncia ni comparte esta información. Los medios tampoco lo han difundido
Dentro de las estrategias migratorias de la UE está, como ha nombrado, la externalización de fronteras, la creación de centros de detención de migrantes y la criminalización de aquellas organizaciones que se encargan de aliviar las dificultades que tienen quienes están en trayecto migratorio. Vosotros sabéis algo de esto...
Bueno, Giorigia Meloni, primera ministra de Italia, por ejemplo, intentó colar unas disposiciones que cuestionaban la labor de las organizaciones que trabajan en las fronteras, apelando a la seguridad del territorio y dejando a la libre interpretación a cuáles podría bloquear y a cuáles retener. Esto era justamente lo que decía un decreto local que aprobó Meloni y que se ha impugnado en el TARP. Pero la maquinaria administrativa de un Estado es muy lenta, y la respuesta la darán cuando cuando les convenga.
Os han demandado alguna vez, ¿no?
No, nos han detenido el barco y nosotros hemos impugnado estas detenciones. Estas impugnaciones ya deberían haberse resuelto, pero se han ampliado durante un año y medio. O sea, que la maquinaria administrativa ha alargado un año y medio más nuestro sufrimiento. Llevamos tres detenciones en Italia y con una cuarta podrían retener el barco indefinidamente.
Nosotros estamos esperando una resolución positiva de las otras tres impugnaciones, porque Médicos Sin Fronteras ya creó un precedente y hay jurisprudencia al respecto. Italia sabe que esas detenciones no van a tener efectos, por eso alarga al máximo el periodo de resolución para tenernos bloqueados. Por eso, ese barco lo destinaremos a la misión de Gaza. Y el otro irá para a llevar luz a Cuba.



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