Público
Público

Londres Gatwick reabre parcialmente tras más de 36 horas de caos causado por unos drones

Las autoridades empiezan a plantearse el uso de armas de fuego para intentar abatir al dron que ha obligado a suspender la actividad en el aeródromo londinense. Ni la policía ni el Ejército han conseguido localizar aún al responsable aunque aseguran que trabajan con varios supuestos. 

Una viajera consulta la situación de la salida y llegada de los vuelos en el aeropuerto de Gatwick. REUTERS/Toby Melville

Cristina Casero

El día de mayor tráfico aéreo del año en Reino Unido ha amanecido muy gris; y nada tiene que ver con la meteorología. El responsable es el cierre parcial del aeropuerto de Gatwick, que dura ya más de 36 horas desde que se cancelaron los primeros vuelos a las las 21.00 del martes por el vuelo de drones.

Un portavoz del aeródromo señaló que la pista se reabrió sobre las 07.30, hora española, y que un "limitado número de vuelos" operarán en Gatwick, donde más de 120.000 pasajeros se han visto afectado hasta el momento; bien porque se han quedado en tierra o porque los aviones en los que viajaban nunca llegaron a aterrizar como tenían previsto.

Las apariciones del dron no han parado de producirse; ya van más de 50. El aparato parece campar a sus anchas sobre las pistas del aeropuerto a pesar de que decenas de efectivos de la policía y del ejercito llevan horas intentado localizar a quien está manejándolo.

A ellos se sumó el jueves por la noche un equipo de francotiradores porque los planes han empezado a cambiar. Durante todo el día de ayer los responsables del operativo mantuvieron que disparar contra el aparato no era una opción por miedo a las balas perdidas, pero la situación se ha vuelto tan extrema que han empezado a planteárselo.

El detective jefe Jason Tingley ha explicado que, ahora sí, el uso de armas de fuego "entra dentro de nuestras opciones tácticas”. Eso, a pesar de que todavía siguen sin tener detalles reales del aparato: "Estamos trabajando con las imágenes de las cámaras de seguridad para intentar identificar la marca y el modelo pero ya trabajamos con el supuesto de que se trata de un avión no tripulado que ha sido modificado profesionalmente con la intención de causar el perjuicio que está provocando”, ha añadido.

El ministro británico de Transportes, Chris Grayling, no descartó este viernes la posibilidad de que los drones en Gatwick sean parte de una protesta ecologista. "Esto aún no está claro, no hemos completado las investigaciones, la Policía está siguiendo varias pistas, hay varias especulaciones, podría ser una protesta medioambiental pero sinceramente no lo sabemos", afirmó a la BBC.

Pista cerrada del aeropuerto dde Gatwick, al sur de Londres, por la aparición de drones. REUTERS

Pista cerrada del aeropuerto dde Gatwick, al sur de Londres, por la aparición de drones. REUTERS

El caos en Gatwick ha obligado a las autoridades británicas a tomar medidas extraordinarias. Desde la Secretaría de Transporte han decidido suspender temporalmente las restricciones a los vuelos nocturnos en otros aeropuertos para intentar aliviar así la congestión que ha provocado en ellos el desvío a sus pistas de aviones destinados al Aeropuerto de Gatwick. Entre ellos, los de la compañía Ryanair, que el jueves por la noche anunció que sus aviones dejaban de operar desde Gatwick para pasar a hacerlo desde Stansted, también en Londres.

Con la imagen de centenares de pasajeros que se han quedado en tierra pasando horas y horas en las salas de espera de Gatwick o intentado descansar incluso en el suelo, la solidaridad de los vecinos de la zona ha despertado a través de las redes sociales, con infinidad de mensajes como el de @forrest_gemma que, a través de su cuenta de Twitter, ofrecía una habitación libre en su casa para cualquiera que quisiera descansar durante la noche.

Pasajeros en la Terminal Sur del aeropuerto londinense de Gatwick. REUTERS/Toby Melville

Pasajeros en la Terminal Sur del aeropuerto londinense de Gatwick. REUTERS/Toby Melville

Pero en medio del caos, ha estallado también la guerra dialéctica para intentar dirimir o esquivar responsabilidades. La ministra de Aviación, Liz Sugg, ha comparecido ante la Cámara de los Lores y ha dicho: ”Una vez que se solucione esta situación, trabajaremos con los aeropuertos para evitar un incidente de este tipo en el futuro”. Sus palabras fueron rápidamente apeladas desde el partido laborista, que acusa al gobierno de haber actuado de forma muy lenta a la hora de abordar la situación y recordaba que los pilotos hace tiempo que llevan reclamando medidas más duras contra este tipo de aeronaves.

Algo que aclaraban esta misma madrugada desde el organismo que los representa: "Nos sentimos muy decepcionados por el gobierno. El año pasado realizamos varias investigaciones con el Departamento de Transporte y la Autoridad de Aviación Militar y comprobamos que estos aviones no tripulados, que solo pesan 2 kilos pero tienen baterías y motores, pueden causar accidentes catastróficos si chocan contra un avión “, ha explicado el capitán Dave Smith, portavoz de la asociación de pilotos de líneas aéreas británicas. Por eso reclamaron al gobierno
una modificación en las leyes actuales que mantienen que estos aparatos no pueden volar a menos de un 1 kilómetro de distancia de un aeropuerto. Lo que los pilotos piden es que esa zona de exclusión se amplíe hasta los 5 kilómetros.

Un avión en la maniobra de aterrizaje en el aeropuerto londinense de Gatwick. REUTERS/Toby Melville

Un avión en la maniobra de aterrizaje en el aeropuerto londinense de Gatwick. REUTERS/Toby Melville

Entre los vuelos afectados hay decenas de ellos con destino u origen en España. Para sus pasajeros, como para todos los demás, las distintas compañías aéreas que operan en Gatwick han mantenido que ésta es una situación completamente ajena a ellos y por tanto sus márgenes de actuación son limitados. Está confirmado que ante una situación así no tienen la obligación de compensar a los viajeros que se hayan quedado en tierra o hayan acabado aterrizando en otro aeropuerto; en algunos casos incluso de otros países como los de París o Amsterdam.

Por su parte, más de 36 horas después del cierre del aeropuerto, la principal recomendación de las autoridades de Gatwick sigue siendo que aquellos que tuvieran previsto viajar desde este aeropuerto, verifiquen el estado de su vuelo a través de su compañía antes de trasladarse a Gatwick.

Porque, como insiste Chris Woodroofe, Jefe de Operaciones del aeropuerto: “Siendo realistas, nos va llevar varios días poder recuperar la normalidad”.

Más noticias de Internacional