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El mundo despide en Praga al padre de la libertad checa

Jefes de Estado y ciudadanos de a pie rinden el último homenaje a Václav Havel

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Jefes de Estado y de Gobierno del mundo entero, políticos, personalidades públicas y ciudadanos de a pie dieron su último y emocionado adiós al expresidente democrático de Checoslovaquia y Chequia, Václav Havel, en el funeral de Estado que tuvo como escenario Praga.

Havel, dramaturgo y disidente en la época comunista, fue el principal protagonista de los cambios democráticos que se llevaron a cabo en Checoslovaquia durante la Revolución de Terciopelo, en 1989. El carismático líder murió el 18 de diciembre a los 75 años.

La secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, y su esposo, Bill Clinton; los presidentes de Francia y de Israel, Nicolas Sarkozy y Shimon Peres; la canciller de Alemania, Angela Merkel, y el primer ministro británico, David Cameron, se desplazaron a la capital checa para despedir al hombre a quien se considera el padre de la libertad del país centroeuropeo.

La ceremonia fúnebre, acompañada de una misa, se celebró a partir de las 11 de la mañana en la catedral de San Vito, en el castillo de Praga, ante un millar de invitados, mientras miles de personas seguían el funeral a través de pantallas gigantes instaladas en los patios del castillo. Al mediodía fueron disparados 21 cañonazos y se observó un minuto de silencio en todo el país. Justo después, las campanas de las iglesias de toda Chequia empezaron a repicar y las sirenas a sonar para rendir homenaje a Havel.

Los restos mortales del expresidente fueron incinerados por la tarde; sus cenizas serán enterradas después de Navidad en el panteón familiar del cementerio de Praga-Vinohrady. Una vez acabada la ceremonia oficial, Ivan Havel, el hermano del difunto presidente, organizó un concierto de rock en el Palacio Lucerna un importante centro cultural de la capital checa construido por el tío de Havel, con la presencia de grupos nacionales y extranjeros. Václav Havel era un enamorado de la música rock.