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Mursi ofrece cambiar la constitución tras las protestas de este miércoles, que se repetirán el domingo

El presidente egipcio culpa a "los enemigos del país" de paralizar la situación política. Una persona ha perdido la vida y otras 235 han resultado heridas en las concentraciones a favor y en contra del mandatario.

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El presidente de Egipto, Mohamed Mursi, ha criticado duramente a la oposición durante un discurso pronunciado este miércoles, en el que ha culpado a 'los enemigos del país' de paralizar la situación política, si bien ha reconocido haber cometido errores a lo largo de su gestión y ha ofrecido modificar la constitución egipcia. Ovacionado por momentos ante un auditorio de clara representación islamista, Mursi destacó que la polarización amenaza la democracia en Egipto y que el retraso del crecimiento económico se debe a la falta de estabilidad.

El mandatario ha manifestado que las decisiones de la Presidencia 'son cuestionadas continuamente', tras lo que ha recordado que algunas formaciones opositoras se negaron a participar en las conferencias de reconciliación nacional. 'Eligieron cuestionar la legitimidad del régimen electo', ha dicho. 'Desgraciadamente, algunas personas de la actual oposición eligieron abandonar pronto las normas más básicas del proceso democrático. La oposición leal ha de cumplir los objetivos fundamentales de la transferencia pacífica de poder y hacer al Gobierno responsable de sus errores', ha agregado.

Mursi ha extendido sus críticas a la oposición a través de los métodos de protesta elegidos en algunos casos y ha subrayado que 'los continuos llamamientos a manifestarse costaron el año pasado a la economía egipcia más de 15 millones de libras egipcias' (alrededor de 1,6 millones de euros). 'Si no hubiéramos sufrido estas pérdidas económicas a causa de las manifestaciones, no hubiéramos necesitado solicitar un préstamo al Fondo Monetario Internacional (FMI)'-infinitamente superior a este importe, de 3.700 millones de euros-  ha argumentado Mursi. También ha resaltado que 'la expansión de la violencia y el bloqueo de carreteras y ferrocarriles es algo completamente ajeno a Egipto'.

Por otro lado, el presidente ha ordenado la formación de un comité independiente que estudie posibles enmiendas a la Carta Magna, sin dejar de defender la actual Constitución -aprobada a finales del año pasado en referéndum- en un discurso de dos horas y media de duración.

Mursi destaca haber liberado a todos los presos políticos, contradiciendo las denuncias de activistas y ONG. 'El anterior régimen causó grandes diferencias respecto a la justicia social', apuntó el mandatario, que también repasó algunos de los últimos logros, como la subida salarial y el aumento de la llegada de turistas en comparación con el año pasado, destacando también haber liberado a los presos políticos, contradiciendo así las denuncias de numerosos activistas, opositores y ONG nacionales e internacionales.

Mursi ha hecho también autocrítica durante su discurso y ha reconocido que comete errores 'en muchas ocasiones' y que 'se necesitan reformas drásticas en las instituciones estatales'. 'Los errores son probables, corregirlos es un deber', ha dicho, antes de anunciar algunas medidas para intentar aplacar a sus opositores, entre ellas el aumento del salario mínimo de cara al futuro, si bien no ha dado fechas concretas.

Horas antes de su discurso se han registrado manifestaciones protagonizadas por seguidores y detractores del mandatario en varias localidades del país, algunas de ellas han derivado en enfrentamientos violentos. Los sucesos más graves se han registrado en la localidad de Mansura, ubicada en el delta del Nilo, donde al menos una persona ha fallecido y 225 han resultado heridas, según el director del Departamento de Emergencias del Ministerio de Sanidad, Jaled el Jatib. Sin embargo, fuentes de seguridad han elevado a dos el número de muertos en los enfrentamientos, en los que según la televisión estatal algunos de los participantes han usado escopetas de perdigones, así como armas blancas y cócteles molotov.Cientos de personas se han manifestado en la localidad de Sharquiya frente a la residencia privada de Mursi y a la oficina del gobernador para solicitar la dimisión del presidente. La protesta ha sido organizada por la campaña civil Tamarod, que cuenta con el respaldo de la coalición opositora Frente de Salvación Nacional (FSN). El grupo ha afirmado haber recogido 15 millones de firmas reclamando la salida del poder del presidente, superando así los 13,2 millones de votos que Mursi consiguió en las elecciones presidenciales de 2012.