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Nikki Haley Dimite la embajadora de EEUU ante la ONU

Nikki Haley, una de las personas más importantes en el círculo de poder de Trump, renuncia a su cargo por la gran "intensidad" profesional a la que se ha visto sometida en los últimos ocho años.

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Haley y Trump, en la Casa Blanca este martes. REUTERS/Jonathan Ernst

La embajadora de Estados Unidos ante Naciones Unidas, Nikki Haley, ha renunciado este martes a su puesto. Haley ha sido uno de los nombres clave de la actual Administración estadounidense y se ha convertido en una eficiente ejecutora de las políticas aislacionistas del presidente Trump desde su complicado papel en Naciones Unidas, a pesar de reconocer algunos desacuerdos políticos.

Ha sido el auténtico azote de Trump en la ONU, donde no ha dudado de hacerse eco de las polémicas palabras del presidente estadounidense contra Irán, Corea del Norte, Venezuela o, incluso, la propia institución, a la que llegó a acusar de no ser justa con Israel.

Donald Trump confirmó hoy que la embajadora ante la ONU abandonará el cargo a finales de año, una decisión que, según el mandatario, le había comunicado hacía ya varios meses. "Ha hecho un trabajo fantástico. Hemos hecho un trabajo fantástico juntos", declaró Trump a un grupo de periodistas en el Despacho Oval de la Casa Blanca, donde recibió a la todavía embajadora.

"Es importante que los funcionarios sepan cuándo hay que dar un paso a un lado", dijo Haley junto a Trump en el Despacho Oval de la Casa Blanca, tras reunirse con el mandatario. La embajadora elogió la dureza con la que Trump ha tratado en ocasiones a la ONU, lo que, opinó, ha llevado a la organización a ser "más fuerte y más eficiente". Asimismo, consideró que el tono duro de la Casa Blanca ha llevado a su país a ser "fuerte otra vez", algo de lo que "todos los estadounidenses deberían sentirse orgullosos".

A sus 46 años, Haley achacó su retirada a la gran "intensidad" profesional a la que se ha visto sometida en los últimos ocho años, no solo como embajadora ante la ONU, puesto que ocupó en enero de 2017, sino como gobernadora de Carolina del Sur.

A pesar de que Trump aseguró que conocía la decisión de Haley desde hace meses, pues hacía tiempo que le expresó su deseo de cumplir un mandato de solo dos años, la salida de una de las figuras más fuertes del actual Gobierno sorprendió hoy a Washington. Haley, exgobernadora republicana del estado de Carolina del Sur, se había convertido en una de las veteranas del Gobierno de EEUU, al que se incorporó apenas cuatro días después de que Donald Trump jurase el cargo.

A pesar de su pasado político, Haley hoy descartó tener pensado presentarse a las elecciones presidenciales de 2020 y aseguró que su intención es apoyar la candidatura de Trump cuando llegue el momento.

Nikki Haley fue elegida por Trump para ser la voz de EEUU en Naciones Unidas pese a sus críticas durante la campaña electoral y su falta de experiencia en política exterior. Haley reconoció algunos desacuerdos políticos con Trump en un artículo de opinión en The Washington Post el mes pasado, cuando criticó a un alto funcionario del Gobierno, no identificado, que escribió un artículo de opinión en The New York Times, describiendo una Administración caótica y alertando de que los ayudantes de la casa Blanca no estaban de acuerdo en muchas cosas con Trump. "No estoy de acuerdo con el presidente en todo", escribió Haley. "Cuando hay desacuerdo, hay una manera correcta y una manera incorrecta de abordarlo. Levanto el teléfono y lo llamo o me reúno con él en persona".

Como embajadora ante la ONU, Haley ha apoyado los intentos de endurecer la presión de Washington respecto a Irán o Corea del Norte, al tiempo que mantuvo una actitud beligerante contra Rusia.