Los ocho activistas de la Flotilla detenidos por Israel serán deportados entre este jueves y viernes
La eurodiputada Rima Hassan y otros cinco activistas, que han sido recluidos en régimen de aislamiento, están de camino al aeropuerto de Ben Gurión.

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Los ocho activistas de la Flotilla de la Libertad que aún permanecen en Israel serán deportados entre este jueves y viernes, según ha confirmado el equipo legal que los representa en el país. Seis de ellos —el neerlandés Mark van Rennes, el turco Suayb Ordu, la alemana Yasemin Acar, el brasileño Thiago Ávila, la francesa Reva Viard y la eurodiputada Rima Hassan— ya están siendo trasladados al aeropuerto internacional Ben Gurión, desde donde se espera su expulsión inminente. Los dos restantes, Pascal Maurieras y Yanis Mhamdi (ambos franceses), continúan encarcelados en la prisión de Givon, en Ramla, y serán llevados al aeropuerto el viernes por la tarde.
La operación de deportación pone fin a varios días de detención arbitraria tras la captura de la embarcación Madleen en aguas internacionales, cuando intentaba romper el bloqueo marítimo a la Franja de Gaza.
Aunque las autoridades israelíes argumentan que los activistas entraron ilegalmente al país, sus abogados sostienen que la interceptación fue ilegal y que, al no haber tocado tierra israelí por voluntad propia, su detención constituye una violación del derecho internacional. Todos los voluntarios han impugnado por escrito la acusación de entrada ilegal y han defendido el carácter humanitario de su misión.
Durante los días de reclusión, varios de los activistas han sido sometidos a condiciones de aislamiento que sus representantes legales califican de "castigo y tortura psicológica". Según denuncias recogidas por Adalah, el Centro Legal para los Derechos de las Minorías Árabes en Israel, la eurodiputada francesa Rima Hassan fue trasladada a una celda de aislamiento después de escribir “Palestina libre” en la pared de su celda inicial.
El activista brasileño Thiago Ávila también fue encerrado en un habitáculo sin luz ni ventilación, amenazado por soldados y aislado de toda comunicación con el exterior, incluida su familia. “Es tortura psicológica”, denunció su esposa a través de redes sociales, citando a la abogada del detenido.
A pesar de los esfuerzos legales por revertir la situación, el sistema judicial israelí ha avanzado en las deportaciones, ignorando los argumentos de ilegalidad de las detenciones. La Coalición de la Flotilla de la Libertad, organizadora de la misión, ha subrayado que Israel ofreció a los detenidos dos opciones: firmar su deportación o permanecer encarcelados y comparecer ante un juez. Cuatro de los doce activistas originales, entre ellos Greta Thunberg y el español Sergio Toribio, ya fueron deportados. Los ocho restantes han resistido durante días en prisión, desafiando un sistema que consideran injusto y opresor.
“La detención de estos activistas es ilegal, está motivada políticamente y viola directamente el derecho internacional”, denuncia la Coalición. Además, recuerda que el trato recibido por los voluntarios, muchos de ellos con pasaporte europeo, dista mucho de las condiciones a las que se enfrentan los más de 10.000 presos palestinos actualmente en cárceles israelíes.
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