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OMS El brote de ébola en la República Democrática del Congo ya es una emergencia de salud pública internacional

El director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, aseguró que hay un riesgo “muy alto” de expansión de la enfermedad en la región, aunque no supone una emergencia para la totalidad del planeta

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Profesionales médicos y un superviviente de ébola tratan a un paciente dentro de las instalaciones en Beni. / Reuters

El brote de ébola en la República Democrática del Congo ya es una emergencia de salud pública internacional. Así lo confirmó ayer la Organización Mundial de la Salud (OMS), a través de su Comité de Emergencia y su director, Tedros Adhanom Ghebreyesus, quien tras una reunión de urgencia instó al país a emitir una declaración formal de emergencia internacional.

La reunión llegó tras un último caso de infección el pasado domingo en la ciudad de Gomba, de dos millones de habitantes y a 350 kilómetros del epicentro del brote y 20 kilómetros de la frontera de Uganda. "Si bien no hay pruebas aún de una transmisión local del ébola en Goma, RDC o Uganda, estos eventos representan una preocupante expansión geográfica del virus", aseguró Tedros.

“El riesgo de expansión del ébola en RDC y la región sigue siendo muy alto, mientras que el riesgo de expansión fuera de la región sigue siendo bajo", comentó el mandatario de la organización internacional, descartando que sea una emergencia para el resto del mundo.

Además, desde la dirección de la institución, aseguró que "no recomienda ninguna restricción en los viajes y el comercio, lo que más que detener el ébola podría dañar la lucha (contra el virus)", ya que invitan a la gente a utilizar “pasos fronterizos informales y no vigilados”, incrementando el riesgo de expansión.

En esa misma línea, el dirigente instó a las autoridades congoleñas a trabajar con aerolíneas y empresas del sector del transporte para establecer las garantías necesarias en el tráfico internacional. "El comité no considera que los escáneres en los aeropuertos u otros puertos de entrada fuera de la región sean necesarios", ha manifestado, antes de agregar que "los países en riesgo deben trabajar urgentemente con los socios para mejorar su preparación".

Este brote de ébola, declarado hace un año, se ha convertido en el segundo más grave de la historia, tras el que tuvo lugar en África occidental entre los años 2013 y 2016, el cual causó más de 11.300 muertos.

Es el segundo brote más grave de la historia. De los 2.512 enfermos, han muerto 1.676, incluidos 40 trabajadores sanitarios

Confinado a la RDC, el ébola ha vuelto a mostrar su peligrosidad, ya que de los 2.512 enfermos han muerto 1.676, un balance provisional pero que da una idea de lo que podría ocurrir si el virus se propagara en Goma, ciudad mucho más grande que cualquiera de las afectadas hasta el momento. Entre los infectados ha habido 136 trabajadores sanitarios, de los que 40 fallecieron.

Apelación a la solidaridad vecina

Así, ha destacado que los países vecinos de RDC "deben continuar supervisando los movimientos de población y los patrones sociológicos que pueden predecir el riesgo de expansión de la enfermedad".

"La comunicación sobre riesgos y la interacción con las comunidades, especialmente en los puntos de entrada, debe ser incrementadas", ha dicho, al tiempo que ha subrayado que "los países en riesgo deben aprobar los medicamentos y vacunas experimentales como una prioridad inmediata".

"Ahora es momento de que la comunidad internacional sea solidaria", Tedros

En el caso de la República Democrática del Congo, ha destacado que el país debe "seguir fortaleciendo el trabajo de concienciación y preparación con las comunidades, supervisar los movimientos a través de las fronteras y a nivel interno, así como "fortalecer" la vigilancia.

El director ejecutivo de la OMS ha destacado además que el Gobierno del país "está mostrando una transparencia excepcional al compartir información cada día". "Están haciendo todo lo que pueden. Necesitan el apoyo de la comunidad internacional, incluido apoyo financiero", ha recalcado.

"Ahora es momento de que la comunidad internacional sea solidaria con la población de RDC, no de imponer restricciones punitivas y contraproducentes que sólo sirvan para aislar a RDC", ha zanjado.