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La oposición francesa inicia una moción de censura contra Macron

La reforma de las pensiones propuesta por el Ejecutivo del presidente francés ha sido el detonante. 

El presidente francés Emmanuel Macron durante una conferencia en Munich el 15 de febrero. /REUTERS
El presidente francés Emmanuel Macron durante una conferencia en Munich el 15 de febrero. /REUTERS

efe

Los partidos conservadores de Francia, seguidos de la oposición a la izquierda de Emmanuel Macron, han presentado sendas mociones de censura para que el actual presidente de la República abandone su cargo tras la reforma propuesta para las pensiones.

El grupo conservador Los Republicanos indicó ante la prensa que no pueden aceptar que un proyecto de ley "tan importante" y "fundamental" no vaya a ser votado.

El Partido Socialista, La Francia Insumisa y el Partido Comunista, junto con la diputada Jennifer de Temmerman, antigua integrante de la agrupación gubernamental La República en Marcha, lo hicieron a modo de denuncia contra "un gobierno que pisotea el proceso parlamentario".

Los Republicanos lanzaron su moción de forma independiente y más tarde fue seguida de la lanzada por los grupos de izquierdas. Para poder ser presentada, se necesita el apoyo de 58 diputados. La oposición disponía de 24 horas desde el anuncio este sábado del primer ministro, Édouard Philippe, de que el Ejecutivo recurrirá al artículo 49.3 de la Constitución para saltarse el voto parlamentario y, una vez presentada, hay un plazo de 48 horas para que esa moción sea votada.

En caso de no haberlo hecho, el proyecto de ley hubiera sido aprobado de forma automática en la Asamblea. Ahora, si el Ejecutivo supera la moción de censura, el texto irá al Senado para una primera lectura en esa cámara y, si hay discrepancias, pasaría de nuevo a la Asamblea, donde el Ejecutivo podría servirse de nuevo de ese artículo constitucional, calificado por la oposición de antidemocrático.

Para los conservadores franceses, la reforma de las pensiones emprendida por el Gobierno, que quiere instaurar un sistema universal de pensiones que acabe con los actuales 42 regímenes distintos, ha sido un "fracaso" tanto en su fondo como en la forma.

La última vez que se recurrió al 49.3 fue en 2016. El entonces primer ministro, Manuel Valls, lo hizo para aprobar la igualmente controvertida reforma laboral, que también provocó protestas en las calles. Desde la fundación de la V República en Francia en 1958 ese método, impopular por considerarse una aprobación por la fuerza, se ha utilizado 86 veces.

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