Todo Oriente Medio en llamas: así se posicionan los Estados de la región ante la guerra
Las zonas controladas por Hezbolá en el Líbano ya han entrado en guerra con Israel, mientras que se espera que los hutíes de Yemen hagan lo mismo en las próximas horas. Por otro lado, Arabia Saudí amenaza con intervenir contra Irán si Teherán vuelve a atacar sus refinerías.

Madrid--Actualizado a
El ataque de EEUU e Israel a Irán en la madrugada del 28 de febrero y el posterior asesinato de su líder supremo, Alí Jameneí, tiene en vilo a toda la región. Especialmente, a aquellos países cuyas autoridades participaban en las negociaciones sobre el programa nuclear iraní en las que se encontraban embarcados EEUU y el país de Oriente Medio. Estos eran, principalmente, Omán, Qatar y Turquía. La agresión ilegal de EEUU e Israel ha evidenciado que aquellas negociaciones eran una maniobra de distracción.
En una región siempre convulsa, durante los últimos meses ha subido la tensión. La reciente movilización de la armada estadounidense -la más potente del mundo- hacia las costas de Irán, con la supuesta intención de presionar a los ayatolás durante las negociaciones, fue un hecho desestabilizador, una declaración de intenciones. Ante la amenaza de que pudiera producirse un nuevo enfrentamiento armado en la región, los países del Golfo mediaron entre las partes con la esperanza de calmar las aguas. No sirvió para nada. Desde los ataques de este fin de semana, Oriente Medio recalcula sus posiciones ante una nueva guerra que se augura larga y compleja.
Omán trata de mediar
El Estado que custodia la entrada al Estrecho de Ormuz ha sido uno de los principales impulsores de las negociaciones entre EEUU e Israel en los últimos meses. Un día antes de los ataques de Washington y Tel Aviv contra Irán, el ministro de exteriores omaní, Badr al Busaidi, anunció que los iraníes se habían comprometido no almacenar uranio enriquecido, lo que hacía imposible la creación de una bomba nuclear. El mensaje no detuvo ni a EEUU ni a Israel, que atacaron a Irán horas después.
En respuesta a la agresión, Irán lanzó misiles contra las bases militares de EEUU en la región, una de las cuáles se encuentra en Omán. Pese a todo, el gobierno de Omán no ceja en su empeño de frenar la guerra. Este lunes, Al Busaidi afirmó que su homólogo iraní, Abás Araqchí, estaba dispuesto a volver a la senda diplomática. Esta postura es radicalmente contraria a la expresada por el jefe del Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní, Ali Larijani, que ha asegurado en redes sociales que no negociará con EEUU.
Arabia Saudita amenaza con atacar Irán
La monarquía saudí es la principal enemiga de Irán en Oriente Medio y uno de los principales aliados de EEUU. Ambas posiciones ponen al país en el centro de la diana. Horas después de los ataques de EEUU e Israel a Irán, Teherán lanzó varios misiles contra las dos bases militares que alberga el territorio saudí. El Ministerio de Exteriores saudí condenó los ataque, y mostró su solidaridad con otros países de la región que habían sufrido ofensivas similares. El lunes, Irán fue un paso más allá al atacar una refinería de la petrolera estatal saudí, Aramco. Las autoridades del país han advertido que no dudarán en intervenir en contra de Irán si un ataque así vuelve a repetirse.
Esta perspectiva podría satisfacer al Ejecutivo de Trump, que según publicó Middel East Eye, lleva semanas presionando a Arabia Saudí para que apoye la guerra contra Irán. En el sentido contrario, el 28 de febrero, el Washington Post publicaba unas informaciones según las cuáles serían Arabia Saudita e Israel quienes habrían alentado a EEUU a atacar a Irán. Días antes del ataque, la agencia de noticias saudí SPA indicó que Bin Salmán había asegurado al presidente iraní, Masud Pezeshkian, que no prestaría su territorio ni su espacio aéreo para que se produjeran ataques a Irán, informó EFE.
Yemen: los hutíes condenan el asesinato de Jameneí
Desde 2022, la milicia hutí, Ansar Allah, controla el 30% de Yemen. Mientras que el Estado yemení cuenta con el apoyo de Arabia Saudita, los hutíes reciben armas y financiación de Irán. Esto hace de Yemen un territorio en el que ambas potencias escenifican sus enfrentamientos. Del lado de Irán, los hutíes llevan años atacado los barcos israelíes y estadounidenses que pasan por el Golfo de Adén. Además, han lanzado cohetes contra territorio israelí en varias ocasiones en los últimos tres años, si bien la mayoría fueron interceptados por sus defensas.
Esta predisposición a atacar a los intereses de Israel y EEUU lleva a los analistas a pensar que los hutíes vengarán pronto el asesinato del ayatolá Jameneí a manos de EEUU. Su líder, Abdul Malik al Houthi, condenó los ataques a Irán y advirtió al resto de estados de la región que Tel Aviv no se detendría en Teherán y que trataría de someterlos a todos "al dominio sionista". A fecha de la publicación de este artículo, aún no se ha registrado ningún ataque de los hutíes contra Israel.
Emiratos Árabes Unidos y Baréin: el coste de Abraham
Las bases militares del principal aliado de EEUU en la Península arábiga también ha sido atacado por Irán. Y, al igual que otros países del Golfo, ha expresado su rechazo a los mismos: "Atacar a civiles y a países que no participan en hostilidades es un comportamiento imprudente y desestabilizador". Al mismo tiempo, apela a su "derecho a la legítima defensa ante estos ataques".
De todos los países de Oriente Medio, Emiratos Árabes Unidos y Baréin son los únicos se sumaron a los Acuerdos de Abraham promovidos por Trump y que normalizaban las relaciones con Israel, un alineamiento de EAU y Baréin con los intereses de Washington y Tel Aviv en la región. Sus poblaciones, en cambio, no respaldan la cercanía con quienes han permitido el genocidio en Gaza. Especialmente en Baréin, donde la mayoría de la población es chiíta -como en Irán-, pese a que el gobierno está en manos de los suníes.
Qatar y Kuwait se alinean con EEUU
Los estados más pequeños de la Península arábiga han cerrado filas con EEUU y han condenado -junto a Riad y Washington- los ataques de Irán contra las bases estadounidenses que hay en sus territorios. Esto no significa que estén dispuestos a entrar en la guerra de forma activa, si bien en todos estos territorios hay bases militares de países enemigos de Irán. Estos son: EEUU, Reino Unido y la OTAN.
Resulta especialmente llamativo el cambio de postura de Qatar en las últimas horas. Quien fuera una de las piezas clave en la negociación entre Washington y Teherán, ha terminado por amenazar a los iraníes por bombardear algunas de sus instalaciones energéticas este 2 de marzo, lo que ha llevado a paralizar una de ellas. En octubre de 2025, los ataques de Israel a la cúpula de Hamás en la capital catarí pusieron en jaque las relaciones entre EEUU y Qatar que sin embargo, ahora, parecen estar perfectamente coordinados.
Jordania: comedida y cercana a Europa
A mediados de abril de 2024, Irán lanzó un ataque masivo contra Israel como respuesta al bombardeo de Tel Aviv contra el consulado iraní en Siria. Hacía pocos meses que había comenzado el genocidio en Gaza y la población árabe se revolvía contra la impunidad de la que hacía gala Israel. En este contexto, Jordania -al igual que Arabia Saudí y EAU- hizo uso de sus defensas antiaéreas para interceptar algunos de los misiles dirigidos Israel. En otras palabras: protegió a Tel Aviv. Pese al comportamiento de Israel en Gaza, la desconfianza de Jordania hacia el extremismo islámico de Irán pesó más. Nada indica que esto vaya a cambiar en el contexto actual.
Actualmente, su territorio alberga una base militar estadounidense y una misión de la OTAN. A 2 de marzo de 2026, solo la primera ha sido atacada por Irán. Con ánimo disuasorio, Francia -antigua metrópoli de Jordania- ha asegurado que no dudaría en intervenir en la guerra para atacar a Irán en el caso de que su antiguo mandato, con quien continúa teniendo lazos económicos y diplomáticos, volviera a ser atacada.
Líbano: Hezbolá hace acopio de fuerzas contra Israel
La milicia chií proiraní Hezbolá, ha sufrido un enorme desgaste en los últimos dos años debido a los ataques continuos de Israel. Pese a todo, el Partido de Dios -traducción del nombre- ha decidido movilizar los escasos recursos de los que dispone para enfrentarse de nuevo a Israel. En la madrugada del 1 de marzo lanzó varios misiles contra Israel, varios de ellos interceptados por Tel Aviv. En respuesta, Israel ha bombardeado las zonas de mayoría chií del Líbano. De momento, el balance de los ataques ha dejado alrededor de 50 muertos en el lado libanés.
Palestina, invisibilizada ante la escalada regional
El desvío del foco hacia Irán ha dejado en la sombra la situación en Cisjordania y la Franja de Gaza. Según informaba Associated Press el 2 de marzo, los residentes de la Gaza temen quedar en "el abandono y a la privación" debido a los múltiples frentes que este nuevo conflicto está abriendo. No es un temor infundado. El pasado 28 de febrero Israel cerró los cruces que permitían la llegada de alimentos y material humanitario al enclave palestino, devastado por dos años y medio de genocidio. Israel ha afirmado que los no son seguros "bajo fuego", e indico que estos reabrirían cuando la situación lo permita.
Turquía incomoda a Israel
Ankara lleva dos años recalculando y afianzando sus posiciones en Oriente Medio. En lo que respecta a las tensiones acumuladas entre EEUU-Israel e Irán, Turquía trató de jugar el papel de mediador, algo que no termina de convencer a Israel. El pasado 30 de enero, Turquía acogió a una delegación iraní en su territorio para tratar de alcanzar acuerdos entre ambas partes. Israel desdeñó los esfuerzos de por rebajar la tensión. De hecho, en agosto de 2025, el entonces ministro de Asuntos de la Diáspora de Israel, Amichai Chikli, aseguró en redes sociales que "Turquía, Siria y Qatar son el nuevo eje del mal".



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