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Dos palabras justificaron la legalidad de la guerra de Irak

Un viaje a EEUU fue decisivo para que el fiscal general británico autorizara la invasión

IÑIGO SÁENZ DE UGARTE

Lord Goldsmith ha hecho un tremendo favor a Tony Blair. A dos días de la comparecencia del ex primer ministro en la comisión de investigación de la guerra de Irak, Goldsmith confirmó el dictamen que dio al Gobierno en calidad de fiscal general: la invasión era “legal”.

Goldsmith tenía que explicar a la comisión por qué cambió de opinión entre enero, cuando aún tenía dudas, y marzo de 2003, y cuáles fueron los argumentos jurídicos que le convencieron.

Todo se redujo a la interpretación de la resolución 1441 del Consejo de Seguridad de la ONU y a un viaje que hizo a Washington a principios de febrero.

Goldsmith sostuvo ante la comisión que, aunque la 1441 no hacía una referencia expresa al uso de la fuerza, no era necesaria una segunda resolución.

Le convencieron de ello tanto el embajador británico en la ONU como sus interlocutores norteamericanos, entre los que estaban Condoleezza Rice y los consejeros jurídicos de Bush. Estos últimos le dijeron que no habrían aprobado la 1441 si hubiera requerido de una segunda resolución para poder atacar.

La 1441 no incluía las palabras habituales en el lenguaje diplomático de la ONU para amenazar con la guerra: la obligación de imponer su aplicación “por todos los medios necesarios”.

Según Goldsmith, eso no era relevante, porque sí amenazaba a Sadam con “graves consecuencias” si no aceptaba las condiciones impuestas.

Un miembro de la comisión le recordó que en las resoluciones sobre Irán también aparecen esas palabras y que esperaba que no tuvieran las mismas consecuencias.Goldsmith dijo que estaba de acuerdo, porque todo depende del contexto de cada caso.

Al final, para Goldsmith fue definitivo que la 1441 no dijera que el Consejo tendría que decidir sobre su aplicación y la respuesta de Sadam, sino que sólo la “consideraría”.

Y esta distinción terminológica le hizo llegar a la conclusión de que tenía que informar a su “cliente” –así llamó varias veces a Blair– de que la 1441 era suficiente para invadir Irak.

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