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Pekín lucha para evitar un desastre ecológico

Uno de los lagos creados por el seísmo se ha llenado de 5.000 toneladas de químicos 

REUTERS

Tras sufrir el pasado 12 de mayo el peor terremoto de las últimas tres décadas, el Gobierno y la sociedad china se enfrentan a otro riesgo para el medio ambiente y la vida humana a causa del seísmo.

Además de causar la muerte a 68.500 personas, el terremoto provocó que 5.000 toneladas de productos químicos peligrosos se vertieran en el lago Tangjiashan, uno de los creados por los diques originados en el río Jianjiang por el movimiento de tierras.

Éste y otros lagos sísmicos amenazan ahora con romperse o desbordarse provocando inundaciones y una nueva ola de devastación. El riesgo ha aumentado en las últimas horas a causa de las intensas lluvias que han caído en la región.

Las malas condiciones climatológicas y el aumento del volumen de agua están haciendo más difícil la tarea de los 600 soldados que trabajan a marchas forzadas para abrir una brecha en el dique que permita la evacuación del agua de forma controlada, informó la agencia Xinhua.

La agencia oficial precisó que los helicópteros que debían transportar el material no pudieron despegar a causa de la lluvia. La agencia oficial china informó también de que un millar de soldados chinos se dirigía al lago a pie transportando las diez toneladas de combustible necesario para el funcionamiento de las excavadoras.

Las autoridades chinas han evacuado ya a más de 150.000 personas que vivían en las márgenes de este lago ante el temor a una nueva catástrofe.
Entre las 5.000 toneladas de productos químicos que se vertieron al lago Tangjiashan, hay algunos tan letales como los ácidos sulfúrico y clorhídrico, que se acumulan en diversas zonas del cauce ahora prácticamente estancado.

Si este lago llegara a romperse, "una vez iniciado el proceso, será imposible hacer nada para disminuir el volumen del agua, que cuando se precipita, tiende a hacerlo de forma catastrófica", explicó a la agencia Reuters Alexander Densmore, sismólogo de la universidad británica de Durham.

"Es un serio problema", consideró este especialista, que precisó que, si se produce la ruptura del dique, será probablemente de forma "repentina".
Pero el de Tangjiashan no es el único lago sísmico que amenaza con romperse. Como medida de urgencia, el Ministerio de Finanzas ha dispuesto 1.000 millones de yuanes (144,2 millones de dólares) extra para luchar contra el riesgo que representan unos 35 lagos sísmicos. Esta cantidad se suma a los 400 millones de yuanes ya destinados a diques más pequeños.

Más de 150 réplicas
Desde el terremoto del 12 de mayo, de 7,8 grados en la escala Richter, los sismólogos han registrado 150 réplicas superiores a 4 grados, de los que la más fuerte alcanzó los 6 grados. Aunque la intensidad de estas sacudidas irá disminuyendo con el tiempo, existe la posibilidad de que sigan produciéndose en los próximos meses e incluso años.

La destrucción sigue
Las réplicas están terminando de derribar muchas de las casas ya semi derruidas por el seísmo. El martes, uno de estos temblores echó abajo 420.000 casas ya prácticamente inhabitables.

El último recuento
Las últimas cifras oficiales de muertos se elevan a 68.516, anunció ayer la Oficina de Información del Consejo de Estado, citada por la agencia oficial de noticias china Xinhua.

19.350 desaparecidos
Todavía hay 19.350 personas desaparecidas, muchas bajo los escombros de los edificios que aún no han sido retirados. Además, 365.399 personas resultaron heridas.

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