Público
Público

La presidenta argentina tiene cáncer de tiroides

Fernández delega en el vicepresidente durante su baja

ANA DELICADO

Cuando sólo habían pasado unas horas desde el anuncio oficial de que la presidenta argentina padece un cáncer de tiroides, Cristina Fernández compareció este miércoles ante el país sonriente. Incluso bromeó con su vicepresidente Amado Boudou, que asumirá sus funciones mientras ella esté de baja, en un acto para refinanciar deuda pública que se celebró en la Casa Rosada, la sede de la presidencia.

El 4 de enero, la presidenta será intervenida de un carcinoma papilar en la glándula tiroidea, que, según su portavoz, Alfredo Scoccimaro, no presenta metástasis, por lo que se espera que su recuperación sea rápida y sin necesidad de recurrir a quimioterapia.

En su primer acto público, Fernández empezó agradeciendo "las muestras de solidaridad, cariño y afecto de todos los argentinos, y también de los presidentes". La jefa de Estado indicó que el primero en llamarla había sido el presidente venezolano Hugo Chávez, recuperado él mismo de un cáncer, que ha propuesto para 2012 una cumbre para todos los gobernantes que hayan vencido esa enfermedad. "Vos y tu congreso", le respondió Fernández en tono jocoso a su homólogo, a quien también le anunció: "Ahora les voy a disputar la presidencia [al resto de participantes en el congreso]".

La mandataria, de 58 años, comentó que también había recibido llamadas del presidente chileno Sebastián Piñera, del colombiano Juan Manuel Santos, del paraguayo Fernando Lugo, y de la brasileña Dilma Rousseff, entre otros. "Me iba a tomar mi primera semana desde lo de Néstor [Kirchner, su antecesor y difunto marido] el día 2", comentó. "No me iba a ir a Italia ni a ningún crucero; yo descanso en mi casa, en El Calafate [en la Patagonia, al sur]. Otros más suertudos que yo se van de vacaciones", apuntó.

Cristina Fernández se dirigió a su vicepresidente, Amado Boudou, que la sustituirá durante los 20 días en los que ella deberá guardar reposo tras la operación. "Guarda [cuidado] con lo que hacés. Es una bromita, pero va en serio", le indicó, antes de celebrar su ocurrencia avanzando un titular para hoy: Presionó al vicepresidente para que haga lo que ella quiere, autoritaria y hegemónica".

"Necesito a mi lado a un hombre que no tenga miedo", había indicado a mediados de año la presidenta cuando anunció que Boudou sería su vicepresidente en caso de que ganara las elecciones. Ministro de Economía en el Gobierno anterior, Boudou se ganó la confianza de Fernández en 2008, cuando participó en la estatalización de los fondos de pensiones privadas.

Más noticias de Internacional