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Responder 'Voto a Marine Le Pen' y ganar 7.000 euros

Sondeos manipulados colocan a la líder ultra entre los favoritos para las elecciones presidenciales de 2012

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Sondeos efectuados por internet, con un panel de personas a las que se les promete 7.000 euros de premio y con datos manipulados, han servido en los últimos días en Francia para colocar a la líder ultra, Marine Le Pen, en primera línea como estrella indiscutible de la carrera presidencial. Es decir, como competidora de los dos hombres fuertes reales de hoy cara a las elecciones de 2012: el presidente Nicolas Sarkozy y el socialista Dominique Strauss-Kahn, actual director general del Fondo Monetario Internacional.

El Instituto Harris Interactive, autor de un primer sondeo que daba a la presidenta del Frente Nacional (FN) por delante de la socialista Martine Aubry y de Sarkozy, ha vuelto a reincidir. Publicó dos nuevas encuestas que vuelven a colocar a Le Pen en cabeza. Frente a los otros probables aspirantes socialistas: François Hollande, ex primer secretario del Partido Socialista, o Strauss-Kahn. Además de Sarkozy, claro. Todos los rivales de Le Pen, según esos sondeos, serían derrotados por ella.

Todos los analistas políticos sólo hablan ahora de la heredera de Jean-Marie

Harris tuvo que hacer esa contorsión porque la polémica crece. El instituto, que va revelando datos con cuentagotas, ya ha tenido que soltar prenda. Efectuó sus encuestas por internet, no da los datos reales de intención de voto ni de margen de error, sino que pondera los resultados con márgenes al alza para el voto Le Pen. Y, según reveló la página web de información Mediapart, Harris ofreció a los encuestados un premio sorteado de 7.000 euros.

Conclusión: las encuestas que han puesto a todos los pro-Sarkozy y a los pro-Aubry con los pelos de punta son una lotería. Y Marine Le Pen está contenta. Gracias a los sondeos, todos los medios hablan de ella. Hasta Radio J, la emisora comunitaria judía francesa, la invitará el domingo próximo, algo que su padre, Jean-Marie Le Pen, nunca consiguió.

Marine asegura que va a la carrera presidencial 'para ganar'. Se ha atrevido a anunciar que va a presentar una querella contra Jean-Luc Mélenchon, precandidato del Frente de Izquierdas a la presidencia, que la ha calificado de 'fascista' en la televisión. Para darse proyección internacional, Le Pen ha escogido una primera capital para su viaje de presidenciable al extranjero: Roma. Y un objetivo: 'Si puedo, iré a Lampedusa'.

Las encuestas también apuntan el fracaso del FN en la segunda vuelta

Los comentaristas políticos más influyentes de Francia fueron los primeros que dieron crédito a la lotería de Harris. Porque esa supuesta estrella ascendente, con Sarkozy bajo mínimos en los sondeos, permite hacer olvidar la causa real del fracaso de la política del presidente: una huelga dura y victoriosa de ferroviarios con Sarkozy recién elegido, en 2007; 4,5 millones de manifestantes a favor de una salida social de la crisis en 2009 y un octubre de huelgas masivas contra el recorte de pensiones.

Los sondeos a favor de Le Pen tienen otra ventaja: permiten a los pro-Sarkozy empezar a reclamar la retirada de todos los precandidatos presidenciales de derecha y de centro que, como el ex primer ministro Dominique de Villepin, hacen sombra al debilitado Sarkozy. En el centroizquierda, el efecto es similar, aunque más ofensivo: Strauss-Kahn aparece como óptimo candidato frente a Le Pen, y aplasta a sus rivales internos.

Curiosamente, todos los comentaristas influyentes que estos días se arrojaron a comentar el irresistible ascenso de Marine Le Pen se abstuvieron de dar otra información: en una segunda vuelta, Le Pen sería literalmente aplastada, tanto por Strauss-Kahn como por Sarkozy, cuyas orientaciones de reforma del modelo social francés se parecen como dos gotas de agua.