Público
Público

Sarkozy reclama reglas mundiales de seguridad nuclear

El presidente francés anuncia que el G-20 fijará las nuevas normas. El nivel de yodo radiactivo sigue aumentando en las aguas de Fukushima

DAVID BRUNAT

La catástrofe de Fuku-shima ha puesto en evidencia que el mundo apenas está protegido contra el peligro de la energía nuclear. Así lo advirtió ayer el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy: "Tenemos que solucionar esta anomalía de que no haya unas normas internacionales de seguridad en asuntos nucleares", exclamó el mandatario en su visita relámpago a Tokio. "A finales de este año, debemos establecer unos estándares en seguridad nuclear", añadió Sarkozy, presidente de turno del G-20.

El primer paso para lograr esa meta tendrá lugar, según adelantó Sarkozy, en mayo, en una reunión en la que los responsables de energía nuclear del G-20 fijarán las directrices de la futura regulación. Aunque el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) ya establece unos estándares, estos no son jurídicamente vinculantes y dejan la seguridad nuclear bajo la responsabilidad de los estados.

Sarkozy y su homólogo creen que no hay alternativa a la energía nuclear

El primer ministro de Japón, Naoto Kan, secundó la propuesta de su homólogo en la comparecencia conjunta que ambos efectuaron ayer. "Es nuestra obligación compartir con el mundo nuestra experiencia en este accidente para intentar que no vuelva a repetirse", indicó Kan. Y sentenció: "Una vez termine la crisis, tendremos que debatir el futuro de las compañías eléctricas en Japón, incluso su propia existencia". Tokio ya ha anunciado que desmantelará la planta nuclear de Fuku-shima, si bien aún no sabe cómo, y anteayer decretó un endurecimiento inmediato de las condiciones de seguridad de sus 55 centrales atómicas.

Nicolas Sarkozy es el primer mandatario que visita Japón desde el tsunami. No es una visita cualquiera: Francia es el país con más reactores nucleares (58), después de EEUU, que producen el 75% de la electricidad nacional. Además, las empresas estatales Areva y Electricité de France son dos gigantes del sector.

Controlar los seis reactores de Fukushima puede llevar meses

A pesar de la "alerta máxima" que rige en Japón, los dos líderes fueron muy prudentes, conscientes de su fuerte dependencia de la energía nuclear. Sarkozy opinó que el mundo "actualmente no tiene opciones alternativas" para saciar su necesidad energética. Una afirmación reveladora que abre la puerta a la plena explotación de la energía nuclear, aunque con medidas de seguridad más estrictas.

Mientras ambos dirigentes se reunían en Tokio, la situación en Fukushima empeoraba. Las muestras de agua marina tomadas ayer a 300 metros de la central reflejaron un nivel de yodo radiactivo 4.385 veces por encima del límite legal. Además, la radiación en el agua de un túnel subterráneo externo a una turbina del edificio del reactor número 2 era más de 10.000 veces superior al nivel normal, dijo el operador de la planta citado por la agencia Kyodo.

Los expertos aseguran que la batalla por controlar los seis reactores de Fukushima y restaurar los sistemas de refrigeración podría llevar semanas, si no meses, y que las operaciones de limpieza podrían durar varios años.

El agua en un túnel de Fukushima supera 10.000 veces el nivel normal

Menos margen tiene el pueblo de Iitate, a 40 kilómetros de la central nuclear. El OIEA pidió el martes su evacuación inmediata, tras registrar el doble de la radiación autorizada. Ayer reinó el miedo en sus calles. "Estamos muy preocupados", reconoció el alcalde de Iitate, Norio Kanno, a la televisión NHK. "Pero el Gobierno nos informó de que no existe un riesgo inmediato para la salud, lo que me alivia".

Sin embargo, el portavoz del Gobierno, Yukio Edano, reconoció después: "Si una persona se expone a niveles de radiación que superan los criterios del OIEA por mucho tiempo, las substancias radiactivas podrían acumularse en su cuerpo y afectar a su salud. Si ese es el caso, tendremos que considerar la evacuación".

Más noticias de Internacional