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El submarino argentino desaparecido sufrió una "explosión" el día que desapareció

Según la Armada del país sudamericano, se registró un "evento anómalo singular corto, violento y no nuclear consistente con una explosión" en la zona en la que desapareció la nave hace ocho días en el océano Atlántico con 44 tripulantes a bordo. Los familiares dan por muertos a los tripulantes, aunque aún no hay confirmación oficial. 

Una bandera argentina con una silueta de un submarino en apoyo de la tripulación del submarino 'San Juan' y de sus familiares en la base naval de Mar del Plata. REUTERS/Marcos Brindicci

AGENCIAS

La Armada Argentina aseguró este jueves que el submarino San Juan, en paradero desconocido desde hace ochos días con 44 tripulantes a bordo, sufrió una explosión a bordo cuando navegaba por la zona sur del océano Atlántico. Según el portavoz de la Armada, el día de la desparición se registró un "evento anómalo singular corto, violento y no nuclear consistente con una explosión" en la zona en la que el submarino argentino ARA San Juan desapareció hace ocho días .

Según el capitán de navío Enrique Balbi, el Gobierno argentino recibió una comunicación del embajador de Argentina en Austria, Rafael Grossi, experto nuclear, en la que señalaba que la "anomalía hidroacústica" registrada el miércoles 15 de noviembre en la zona en la que se reportó por última vez el sumergible, fue "una explosión".

Eso es lo único que hasta ahora ha dicho la Armada: que hubo una explosión. Aunque todavía no hay confirmación oficial, los familiares de los tripulantes dan por muerta a la tripulación, según informa la prensa argentina.

"Nos han engañado"

La polémica está servida en Argentina: los familiares creen que la Armada les ha engañado. El pasado lunes, el capitán de navío Gabriel Galeazzi explicó a la prensa que el miércoles de la desaparición del submarino el buque había comunicado que había sufrido una avería eléctrica en sus baterías, algo que, según dijo en ese momento la fuerza argentina, no tendría por qué haber afectado al funcionamiento del submarino. 

En conferencia de prensa en la sede central de la Armada, en Buenos Aires, Balbi pidió "prudencia" por "respeto a los familiares" y aseveró que "hasta no tener certezas u otros indicios" se va a continuar con "el esfuerzo de búsqueda del submarino y los 44 tripulantes", en el que están participando hasta 13 países.

Sin embargo, los familiares de los tripulantes se muestran indignados: aseguran sentirse "engañados". "No dieron ninguna explicación, según ellos lo saben ahora, pero ¿cómo lo van a saber ahora?", señaló Itatí Leguizamón, esposa del operador de radar Germán Oscar Suárez, en declaraciones a la prensa en la base naval de Mar del Plata, a donde debería haber llegado el buque el pasado lunes.

"No dieron ninguna explicación, según ellos lo saben ahora, pero ¿cómo lo van a saber ahora?", señaló Itatí Leguizamón, mujer de uno de los tripulantes

"No dijeron que están muertos, pero es una suposición lógica, desde el miércoles están ahí", aseguró antes de considerar que las autoridades que se comunicaron con ellos estos días son unos "desgraciados, perversos" que "manipularon" a las familias.

Según señaló el portavoz de la Armada, Enrique Balbi, la noche de este pasado miércoles, 22 de noviembre, supieron que a partir de datos recabados por Estados Unidos, el 15 de noviembre se detectó una "anomalía hidroacústica" cerca de donde se reportó por última vez la ubicación del submarino, en la zona del Golfo San Jorge, a 432 kilómetros de la costa de la Patagonia argentina.

Balbi señaló que el indicio se confirmó esta misma mañana del jueves. Sin embargo, para Leguizamón, las autoridades ya conocían esta información desde antes y continuaron con el operativo "para quedar bien" porque "mandaron una mierda a navegar", afirmó antes de afirmar que en 2014, el submarino ya sufrió otro incidente grave.

"No viene de ahora, viene de hace 15 años atrás", de los "15 años de abandono que tiene la Armada", aseguró la esposa del radarista, para quien la responsabilidad "es de todos", tanto del Gobierno anterior como del actual porque desde los años 70 "nadie invierte un peso" en la fuerza naval.

Asimismo, apuntó que "lo van a seguir buscando" pero los familiares ya dan por hecho lo peor e incluso no dejaron a la Armada que terminase de leer el parte oficial por el enfado. "¿Qué voy a estar esperanzada? Si ya está, ya fue...", afirmó.

La versión de la Armada

Según se había adelantado ayer, el 15 de noviembre, y apenas tres horas después de perder la comunicación con el sumergible, se detectó una "anomalía hidroacústica" o "ruido" cerca de donde se reportó por última vez su ubicación, en la zona del Golfo San Jorge, a 432 kilómetros de la costa de la Patagonia argentina.

Tras recolectar esa información y hacer un análisis en Estados Unidos, se determinó avanzar en ese "indicio oficial", por lo que a lo largo de la madrugada se desplazaron hasta la zona varias unidades de diferentes nacionalidades para tratar de localizar al submarino, algo que todavía no se ha conseguido.

En este sentido, Balbi señaló que ese indicio se confirma con la información facilitada por el embajador en Austria, que es miembro de la organización de control de pruebas nucleares, que vela por la "no realización" de ensayos nucleares.

El portavoz del cuerpo castrense explicó que este jueves mañana se reunió con el jefe de la Armada, Marcelo Eduardo Hipólito Srur y el ministro de Defensa, Oscar Aguad "actualizando toda la información recibida desde anoche a la fecha".

Es en ese momento que a las 10:15 hora local de hoy (15:15 horas en España) se recibió desde Austria la información de Grossi, que se la transmitió telefónicamente al canciller, Jorge Faurie, quien a su vez se la contó a Aguad.

El submarino ARA San Juan había partido el lunes 13 de noviembre pasado del sureño puerto de Ushuaia y se dirigía de regreso a su base, en la localidad de Mar del Plata, en la provincia de Buenos Aires, adonde debía haber llegado entre el domingo y lunes pasados.

El viaje, con 44 submarinistas profesionales de la Armada, tenía como cometido participar en un adiestramiento integrado con la flota de mar y las aeronaves de la dotación naval.

Fue el viernes pasado cuando la Armada Argentina confirmó que el submarino reportó por última vez su posición en la madrugada del miércoles, por lo que, pasadas 48 horas sin tener comunicación con la nave, se resolvió activar el protocolo de búsqueda.

Hasta ahora, no ha habido ni un solo rastro del sumergible.