Público
Público

El Supremo de EEUU avala la reforma sanitaria de Obama

El presidente pide que cesen las batallas políticas tras la sentencia aunque los republicanos anuncian que la revocarán si acceden al poder

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

Desde que accediera a la Casa Blanca en noviembre de 2008, el presidente de EEUU, Barack Obama, ha logrado este jueves su mayor victoria. Un golpe de efecto que podría, incluso, declinar la balanza en las próximas presidenciales, en las que se presenta a la reelección ante el candidato republicano, Mitt Romney.

Y es que Obama ha visto como el Tribunal Supremo le otorgaba la razón con respecto a su ambiciosa reforma sanitaria, para lograr, que por primera vez en la historia del país, se garantice la cobertura sanitaria universal.

El Alto Tribunal ha sostenido que la parte central de la reforma, que requiere que los estadounidenses tengan que contratar un seguro de atención médica, se ajusta a la Constitución. Esta reforma amplía la cobertura sanitaria a más de 30 millones de estadounidenses que no contaban con un seguro y supone una inversión de 2,6 billones de dólares.

En una declaración pública, el presidente de EEUU ha pedido que no se reabran las discusiones políticas que dividieron al país durante su tramitación. 'No hice esto pensando que era bueno políticamente; lo hice pensando que era bueno para el conjunto de la nación', ha asegurado Obama.

Obama: 'El país no se puede permitir pelear en las mismas batallas políticas'El presidente estadounidense afirmó que 'es fundamental que ningún accidente o enfermedad lleve a nadie a la ruina'. 'La gente que tiene la capacidad de permitirse un seguro debe y tiene la responsabilidad de adquirirlo', indicó el presidente. Insistió en que las discusiones acerca de quién ha ganado o perdido con la sentencia 'equivocan el problema'. 'El país no se puede permitir pelear en las mismas batallas políticas. Es la hora de avanzar', subrayó.

El presidente citó entre las ventajas que progresivamente ha generado su reforma que en la actualidad los jóvenes adultos de hasta 26 años están incluidos en las pólizas de sus padres, mientras estudian y no pueden financiarse su propia póliza, o que los jubilados paguen menos por sus medicinas.

El histórico fallo se centra en lo que se conoce como el 'mandato individual' y supone, sobre todo, una victoria política para Obama ante los empeños del partido republicano, que ha intentado enterrar la reforma durante los últimos tres años argumentando que la ley se inmiscuye demasiado en la vidas privadas de los ciudadanos y en el negocio de los diferentes estados.

'El requisito de la de la Ley de Asistencia Médica de que ciertos individuos paguen una sanción económica por no obtener un seguro de salud puede razonablemente caracterizarse como un impuesto', ha asegurado el presidente del Tribunal Supremo, John Roberts.

'Debido a que la Constitución permite este tipo de impuestos, no es nuestro papel prohibirlos', aseveró Roberts, que declinó la balanza en la votación al sumarse a los magistrados progresistas y resolver la votación por cinco votos a cuatro. Sin embargo, todavía faltará que el Congreso deberá revisar su aplicación concreta.

Esta sentencia se trata de la más importante que acuerda el Tribunal Supremo de EEUU desde que en 2000 paralizó el recuento de la votación en Florida en un fallo que dio al republicano George W. Bush la presidencia de EEUU frente al demócrata Al Gore.

Como era de esperar, el partido republicano se ha mostrado totalmente en contra de la resolución. Su portavoz en el Congreso, John Boehner, reiteró que seguirán trabajando para derogar la ley. 'La decisión de hoy pone de relieve la urgencia de la derogación de esta ley perjudicial en su totalidad', aseguró.

Por su parte, el virtual candidato presidencial republicano, Mitt Romney, ha dejado claro que revocará y reemplazará la reforma sanitaria. 'Fue mala política ayer y es mala política hoy (...), es importante que la revoquemos y reemplacemos con una verdadera reforma', subrayó Romney.

Según el exgobernador de Massachusetts, la reforma aumenta los impuestos, reduce los beneficios para el programa 'Medicare' para ancianos y jubilados y añade miles de billones de dólares al déficit y la deuda nacional.