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Las televisiones pierden las elecciones en México

Las redes sociales y las protestas juveniles contra el sesgo informativo cuestionan la cobertura televisiva de la campaña y obligan a los tres candidatos a comprometerse a ampliar las concesiones televisivas en el próximo gobierno&nbsp

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Gane quien gane mañana las elecciones presidenciales mexicanas, ya hay un perdedor: las televisiones. México tiene un duopolio televisivo donde dos emisoras privadas -Televisa y TVAzteca- controlan el 95% de los canales en abierto. Sin embargo, los tres candidatos presidenciales se comprometieron a abrir el espectro radioeléctrico en el próximo mandato. ¿Por qué enfrentarse a este lobby de poder político con una importancia crucial en las campañas? Porque esta vez la ciudadanía hizo demasiado evidente su manipulación a favor de un candidato y, a través de las redes sociales, obligó incluso a las televisiones a cambiar su agenda.

Cuando el Partido Revolucionario Institucional (PRI) era el único en el país, el dueño de Televisa, Emilio Azkárraga, aseveró que él era 'el mejor soldado del PRI'. La emisora nació al amparo del partido y sirvió a sus intereses en los 71 años de régimen autoritario. Ahora, cuando maneja el 70% de la programación abierta mexicana, sirve al mejor postor. En los comicios de 2006, se posicionó claramente al lado de Felipe Calderón, el candidato de Acción Nacional, y fue su principal ariete para la guerra sucia que le arrebató la elección al izquierdista Andrés Manuel López Obrador. En las últimas semanas salió a la luz como Peña habría pagado 'por debajo de la mesa' a Televisa, la construcción de su imagen como candidato ganador mañana, desde que decidió hacer carrera presidencial hace siete años. La investigación corroboró un sexenio de bombardeo constante de Peña en los medios, con coberturas favorables e invisibilización de sus errores y de la oposición.

La ciudadanía ha obligado a la televisiones a cambiar su agenda Pero no contaba con la emergencia de las redes sociales. En México ya hay 40,6 millones de personas con acceso Internet, y nueve de cada diez de éstos acceden a las redes sociales. El universo 2.0 ha revolucionado la comunicación, y los mexicanos desenfundaron ordenadores, tabletas y smartphones para llevar a la arena del ciberespacio lo que siempre se había batallado por aire y tierra.

La importancia se vio a principios de diciembre cuando Peña no pudo citar tres lecturas que le hubieran 'marcado la vida', en la Feria Internacional del Libro. Su pifia se convirtió en trending topic -lo más mencionado en Twitter- pero se acrecentó cuando su hija contestó a los que criticaban a su padre de ser 'pendejos' y 'prole'. Mientras en la televisión no se retransmitió el desacierto de Peña, su efecto político en las redes y los medios digitales le restaron tres puntos en las encuestas.

Pero el PRI es una gran maquinaria y después del tropiezo enlistó un ejército de cibermilitantes para contener las críticas a su candidato y combatir al resto. Aún así las malas gestiones de Peña como gobernador, las denuncias de compra y coacción del voto, las irregularidades o los escándalos de corrupción, se ha difundido viralmente por las redes. 'Han servido como un contrapeso, una fuente de información independiente y crítica como no lo ha sido nunca la televisión. Hay temas que saltaron en Twitter y que marcando la agenda de los medios convencionales. Aunque no tenga tanto impacto sobre el resultado de la elección, las redes lograron que Peña se sintiera a la defensiva y tuvo que moderar su discurso', explica Daniel Gershenson, @alconsumidor, activista en la calle y en Internet.

El 'apoyo de Televisa a Peña es uno de los factores de su previsible victoria' Las mismas redes constituyeron el sistema circulatorio del movimiento estudiantil #YoSoy132, que se pronuncia anti Peña Nieto y exige la democratización de los medios de comunicación. Sus propuestas y movilizaciones fueron primeramente invisibilizadas en la televisión, hasta que una semana y miles de tuits después Televisa se vio obligada a darles cobertura. Según el encuestador Roy Campos, de Consulta Mitofsky, en el primer mes de presencia del movimiento, el priísta perdió cinco puntos. Además los estudiantes consiguieron organizar un debate presidencial propio con los candidatos que difundieron en vivo por la plataforma por Internet Youtube y que se replicó de ahí a algunos medios convencionales.

Sin embargo, la información televisiva sigue pesando en el 80% de los hogares, es decir en 63 millones de los 79 que están llamando a votar mañana. Para el analista Sergio Aguayo, el 'apoyo de Televisa a Peña es uno de los factores de su previsible victoria'. Aún así, si gana deberá ceñirse a su promesa de ampliar la competencia televisiva. La ciudadanía informada e internauta asegura que le estarán vigilando.