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Dos tercios de los estadounidenses creen que el presidente Bush pudo evitar el 11-S

Crece el enfado con un Gobierno que recibió tres avisos serios antes del ataque de Al Qaeda

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Casi dos tercios de los estadounidenses, un 62%, creen que su Gobierno ignoró las alertas que recibió antes del 11-S según una encuesta de la Universidad de Ohio publicada el pasado sábado por The New York Post.

Las teorías de la conspiración cada vez cuentan con más seguidores en Estados Unidos, pero en el resultado de la encuesta hay que valorar el creciente sentimiento de desconfianza hacia unas autoridades que ya sabían de los planes de Al Qaeda. El escepticismo que fomentan los jóvenes norteamericanos también ha colaborado en el éxito de estos planteamientos.

Suposiciones aparte, lo cierto es que la Casa Blanca sí registró varios avisos sobre un ataque de Al Qaeda en los meses anteriores. El 6 de agosto de 2001, el presidente George W. Bush recibió un informe de su servicio de inteligencia titulado Bin Laden decidido a atacar EEUU, en el que se alertaba de posibles atentados con secuestros de ciudadanos.

Un mes antes, el entonces director de la CIA, George Tenet, informó a Condoleezza Rice de 'una amenaza inminente de Al Qaeda'. Ese mes de julio, un agente del FBI informó de las intenciones de Bin Laden de enviar estudiantes a academias de vuelo civil en EEUU.

'Trabajo interno'

En otra encuesta del año pasado, un 36% de los entrevistados creían que el Gobierno había colaborado en los ataques del 11-S o no había hecho nada para evitarlo con el objetivo de poder lanzar una guerra en Oriente Próximo.

En ese estudio, un 16% dijo que las torres gemelas se derrumbaron por unas bombas colocadas en secreto y no por el choque de los aviones con los pilotos suicidas a bordo. Sobre el ataque al Pentágono, un 12% afirmó que se trató del impacto de un misil del propio Ejército norteamericano. Los defensores de dicha teoría la definen, en los foros de Internet, como 'el trabajo interno'.

El malestar contra la Administración de Bush queda bien reflejado en la evolución que ha experimentado el enfado de los ciudadanos contra el Gobierno. Sólo el 12% de los estadounidenses se mostraba irritado con las autoridades tras el ataque del 11-S. El año pasado, un 54% de los entrevistados confesó estar molesto con el Ejecutivo de Washington.

Mark Fenster, autor del libro Teorías de la conspiración, dijo que el resultado de la encuesta refleja el enfado con una guerra impopular como la de Irak, y el hecho de que Sadam Husein no tuviera las armas de destrucción masiva que denunciaba la Administración de Bush.'

A pesar de que la guerra de Irak no está directamente relacionada con los ataques del 11-S, la gente mira al 11-S con mucho más escepticismo que antes', afirmó Fenster tras analizar los resultados.

Pero los estadounidenses también son escépticos sobre otros temas más recurrentes en su cultura popular. En unos resultados que harían feliz al personaje paranoico de Mel Gibson en la película Conspiración, el 42% considera que el Gobierno sabía de antemano el plan para asesinar al presidente John F. Kennedy contra un 40% que descarta la teoría conspirativa.

Alianza petrolera

Tampoco se fían de la Casa Blanca sobre el tema de los OVNIS: un 37% cree que son reales. Un 36% también está seguro que la Administración encubre la existencia de vida inteligente en otros planetas. Una teoría más universal es la que habla del pacto secreto de las compañías petroleras para subir los precios. Ocho de cada diez estadounidenses creen en tan temible alianza.