Público
Público

Tres nuevos muertos en las protestas contra la quema del Corán

Los sucesos más graves ocurrieron en Kandahar al sur de Afganistán. Obama ha condenado la profanación del Corán por ser "un acto de intolerancia"

EFE

Tres personas murieron hoy y decenas resultaron heridas en Afganistán en el tercer día de protestas contra la quema pública de un ejemplar del Corán en una iglesia de Florida en EEUU por parte de dos pastores evangélios, que se han cobrado más de una veintena de vidas desde el viernes. Ayer Obama condenó la "profanación del Corán" y dio sus condolencias a las familias de los muertos en las protestas.

Entre 3.000 y 4.000 personas salieron a las calles en las provincias de Nangarhar (este), Kapisa (centro), Kandahar (sur), Badakshan (noreste) y Parwan (norte), dijo a Efe el portavoz del ministerio afgano de Interior, Zemarai Bashary.

Los sucesos más graves, como ya ocurrió este sábado, tuvieron lugar en la ciudad de Kandahar, donde los manifestantes prendieron fuego a un puesto de la Policía de tráfico, lo que causó la explosión de una bombona de gas que dejó varios heridos.

"Un policía y dos civiles han muerto en las protestas de Kandahar. Hay otro agente en estado crítico en el hospital", dijo el portavoz del Gobierno de la provincia de Kandahar, Zalmai Ayubi, quien elevó a cuarenta el número de heridos. Ayer al menos nueve manifestantes murieron por disparos de la Policía en la ciudad. Ayubi, quien al inicio mantuvo que las protestas fueron "pacíficas", aseguró que hoy todas las carreteras fueron cortadas y las tiendas no llegaron a abrir sus puertas en la ciudad, la más importante del sur del país.

Hasta ahora, una veintena de personas -entre ellas siete empleados de la ONU- han muerto en Afganistán víctimas de las protestas. Las autoridades han afirmado que las protestas se han vuelto violentas debido a la participación de insurgentes, aunque el movimiento talibán ha negado tener nada que ver con los hechos.

Kandahar, bastión de los talibanes, es una de sus áreas de influencia tradicionales y ha sido escenario en el pasado de varios ataques y atentados contra las tropas internacionales. Los disturbios, sin embargo, comenzaron en varias ciudades de Afganistán el viernes, y cobraron una dimensión especialmente grave en la ciudad norteña de Mazar-i-Sharif, donde una multitud asaltó la sede local de la ONU y acabó con las vidas de siete trabajadores.

En el distrito de Panjwai las manifestaciones fueron violentas, y los manifestantes arrojaron piedras a las fuerzas del orden e hirieron a tres policías. Además, cientos de estudiantes salieron a las calles en la provincia oriental de Nangarhar, con la petición de una acción judicial contra los responsables de la quema del Corán, informó el portavoz del Gobierno provincial, Ahmad Zía Abdulzai.

"Este suceso debería ser condenado por el presidente, el Senado y el Congreso de EEUU. Deberían posicionarse para evitar que se repita", afirmó este domingo en un comunicado el presidente afgano, Hamid Karzai.

El presidente estadounidense, Barack Obama, dijo hoy que "la profanación del Corán es un acto de intolerancia extrema" y extendió sus condolencias a las familias de las personas muertas en las protestas de los musulmanes en Afganistán.

"Los estadounidenses rinden honor hoy a quienes murieron en el ataque contra las Naciones Unidas en Mazar-e-Sharif", indicó el presidente en un comunicado distribuido por la Casa Blanca.

"Ninguna religión tolera la matanza y la decapitación de personas inocentes""La profanación de cualquier texto sagrado, incluido el Corán, es un acto de intolerancia extrema" añadió Obama quien, sin embargo, sostuvo que "atacar y matar a personas inocentes en respuesta es una afrenta a la decencia y la dignidad humanas".

"Ninguna religión tolera la matanza y la decapitación de personas inocentes, y no hay justificación para tal acto deshonroso y deplorble", afirmó Obama.

El jefe de la misión de la ONU en Afganistán (UNAMA), Staffan de Mistura, afirmó el sábado en una rueda de prensa que no debe "culparse a los afganos, sino a la persona que quemó el Corán".

Terry Jones, el pastor de la iglesia Dove World Outreach, de Gainesville, Florida, donde se llevó a cabo la quema del libro sagrado de los musulmanes, afirmó por su parte a la televisión que no se siente responsable por la violencia en Afganistán emanada de semejante acto.

Más noticias de Internacional