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Turistas en la isla enemiga

Desde que las autoridades permitieron su entrada, alrededor de 760.000 turistas chinos ha visitado Taiwan

ANDREA RODÉS

Al llegar al aeropuerto internacional de Taipei, capital de la isla de Taiwan, lo más probable es que se encuentre una larga cola para pasar el control de inmigración. Pero en lugar de los populares turistas japoneses o los empresarios occidentales que venían por aquí hasta finales de los 90 atraídos por el "made in Taiwan", los que esperan hoy en la cola son decenas de grupos de turistas chinos equipados con viseras y mochilas del mismo color, los documentos bien preparados en una mano, y pegados a los talones de la guía turística que les acompaña desde que salieron de China.

La escena es nueva desde hace un año y medio, cuando, por primera vez en 60 años, las autoridades de ambos lados del Estrecho decidieron autorizar la entrada de turistas chinos a Taiwán, la isla rebelde donde se refugió el general Chiang Kai Shek, líder de las tropas nacionalistas del Kuomintang, (KMT), junto a dos millones de seguidores al perder la guerra contra los comunistas de Mao. La apertura de Taiwan al turismo chino, así como el restablecimiento de los vuelos directos entre la isla y el continente, son dos ejemplos de la nueva política de acercamiento a Pekín por la que apuesta el nuevo presidente taiwanés, Ma Jing-yeou , del partido del KMT, elegido en marzo de 2008.

"Chiang Kai-Shek no era tan malo, también deseaba la unificación de China", dice una turista de la provincia china de Sichuan, durante una visita de grupo al imponente mausoleo dedicado a Chiang, - el Generalissimo - , en el centro de Taipei. El Partido Comunista chino se ha ocupado durante años de ensuciar la imagen de Chiang, acusándolo de haber traicionado y dividido a la patria, pero hoy los turistas chinos se pasean por el mausoleo mostrando una mezcla de admiración y curiosidad , sin sentir rechazo ante un monumento que, por su estilo totalitario y la falta de rigor histórico, nada tiene que envidiar a los monumentos comunistas de su país.

"Chiang Kai-Shek no era tan malo, también deseaba la unificación de China"

La llegada de Ma al poder después de dos mandatos seguidos de gobierno del proindependentista Partido Democrático Progresista taiwanés (PDP), ha forzado a Pekín a suavizar su postura hacia Chiang y Taiwan, con el fin de no entorpecer el estrechamiento de las relaciones en el Estrecho. Ejemplo de ello fue la superproducción cinematográfica estrenada el pasado Octubre en motivo del 60 aniversario de la República Popular China, La fundación de la República, donde el Generalísimo aparece retratado como un líder más humano, que defendía la unificación de China. Para el KMT actual, heredero democrático del partido liderado por Chiang, éste sigue siendo un héroe de guerra y el "fundador " del Taiwan moderno, sin tener en cuenta la cruel dictadura con la que gobernó la isla nada más llegar.

Esto explica porque Chiang continúa manteniendo numerosos monumentos en su nombre en toda la isla, como el recinto del mausoleo en el centro de Taipei, que el PDP intentó renombrar en 2007 como "Memorial a la Democracia". La decisión, que no llegó a implementarse, generó una enorme polémica, que dejó en evidencia una sociedad claramente dividida.

De un total de 25 millones de habitantes que tiene la isla, alrededor del 85% , incluidas las minorías aborígenes, se consideran "autóctonos" y comparten una identidad taiwanesa, a pesar de sus orígenes chinos. El resto -la mayoría descendientes de los dos millones de personas que llegaron con el KMT, en 1949- se sienten chinos y comparten la visión de Chiang, que deseaba regresar y gobernar una China unificada. "Pero las nuevas generaciones empiezan a superar el pasado y se sienten cada vez más identificados con los valores libres y democráticos de la nueva sociedad taiwanesa", explica a Público Bi-Khim Hsiao , portavoz del PDP.

A diferencia del KMT, su partido cree en la existencia de una identidad taiwanesa y rechaza la unificación con China, al menos hasta que ésta no sea una potencia democrática y abandone las amenazas militares contra la isla. También rechazan la posible firma de un acuerdo de libre comercio con China que persigue KMT, por miedo a colocar a la isla en una dependencia excesiva del continente, que reduzca aún más su autonomía. Sólo una veintena de países reconocen diplomáticamente a Taiwan, una postura estoica teniendo en cuenta la enorme influencia que ejerce China como segunda económica mundial.

Una de las paradas obligatorias de los turistas chinos es el Palacio Nacional de Taipei, considerado el mejor museo de arte chino del mundo gracias a la colección de reliquias imperiales que Chiang se llevó consigo. A la salida, es normal que se encuentren con practicantes de Falun Gong, secta religiosa perseguida en China, pero la mayoría les ignora. Una de las condiciones que los turistas chinos deben cumplir para viajar a Taiwan es "no mostrar curiosidad ni aceptar propaganda de Falun Gong", según el panfleto informativo de tours a Taiwan de la agencia CITS, la mayor de China.

Taiwan tiene una cuota de entrada de 7.000 turistas chinos por día

La advertencia es la última de una larga lista de normativas que regulan el turismo chino en Taiwan con el fin de evitar problemas como la inmigración ilegal o la participación de los turistas en actividades que pongan en peligro la "seguridad nacional" de la isla, como mítines electorales o actividades políticas", especifica la Agencia de Inmigración Taiwanesa (NIA). Por ejemplo, es obligatorio que los turistas viajen en grupo, en compañía de dos guías, una local y otra china, y con el itinerario, de duración máxima 10 días, aprobado antes de partir.

Taiwan también tiene una cuota de entrada de 7.000 turistas chinos por día y exige a las agencias chinas avanzar un depósito de unos 1000 euros por turista en caso de que alguno "desaparezca" durante el tour, algo que ya ha sucedido en una decena de ocasiones desde que el primer grupo de turistas llegó a la isla, en julio de 2008. Para evitar esto, las agencias chinas suelen retener los depósitos a sus clientes antes de iniciar el viaje y a revisar al detalle la situación familiar y económica de los que desean viajar a Taiwan.

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