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El xenófobo Bossi se erige en árbitro del poder en Italia

Las urnas consagran un reparto de poder que somete a Berlusconi a su aliada, la Liga Norte

SANDRA BUXADERAS

Las elecciones regionales italianas han dejado a Silvio Berlusconi en manos de su socio de Gobierno, la Liga Norte, y en el partido del primer ministro, el Pueblo de la Libertad, empiezan a rodar cabezas. Pero el primer ministro italiano tratar de vender los resultados como un éxito y mantiene sus planes de realizar reformas judiciales y constitucionales.

El líder de la Liga, Umberto Bossi, le recordó ayer, no obstante, que a partir de hoy se convierte en el "árbitro" de la política italiana, y puso precio a su apoyo para las reformas deseadas por su aliado político: obtener, como contrapartida, avances en el federalismo fiscal.

De cara a la galería, el primer ministro italiano hizo suyo el espectacular éxito de la Liga Norte, argumentando que todo lo que es bueno para un miembro de la coalición lo es para el otro. "Este resultado es el mejor reconocimiento a la actuación de este Gobierno, da estabilidad al sistema político y permite realizar, en esta segunda parte de legislatura, las reformas necesarias para la modernización y el desarrollo del país", aseguró enun comunicado.

Berlusconi aspira a hacer suyo el triunfo electoral de su aliado político

Pero Berlusconi ni siquiera salió a celebrarlo en público, y en su partido, el Pueblo de la Libertad (PDL), afloraron las primeras víctimas. El ministro de Asuntos Regionales, Raffaele Fitto, dimitió porque su protegido, Rocco Palese, no logró ganar en Puglia. Varios dirigentes admitieron que deberán trabajar para invertir la tendencia, sobre todo en el norte del país. El PdL ha retrocedido al 26,78% de los votos, cuando en las generales de 2008 consiguió el 37,38%; el 33,3% si se descuenta la región de Roma, donde no pudo presentarse a estas elecciones.

El PdL ha retrocedido casi tanto como el principal partido de la oposición, el Demócrata (PD), que con un nuevo líder a la cabeza, Pier Luigi Bersani, pasa del 33,2% al 26,1%. Ayer empezaron los movimientos de fondo dentro de este partido. Bersani trató de atajarlos prometiendo que ahora el PD "será un partido con arraigo popular: trabajo, familia, empresa, intelectuales, escuela... ahora nos ocuparemos de ello".

El líder de la Liga ya se ha sugerido a sí mismo como alcalde de Milán

En cambio, Berlusconi puede maquillar sus decepcionantes resultados gracias a la victoria, aunque por los pelos, en dos regiones de gran importancia, el Lacio (Roma) y Piamonte (Turín). Más cuando en la región de Roma la derecha venció a pesar de que la justicia invalidó las listas del partido de Berlusconi, el Pueblo de la Libertad, por haberlas presentado fuera de plazo. La victoria muestra, dijo el primer ministro, que él es capaz de vencer "las calumnias y difamaciones" y que "el amor vence a la envidia y el odio", su lema de campaña.

Los éxitos en Lacio y Piamonte, no obstante, se lograron gracias a candidatos ajenos a Berlusconi. Renata Polverini, la ganadora del Lacio, fue aupada por el gran rival interno de Berlusconi, Gianfranco Fini. Y la conquista de Piamonte se debe a Roberto Cota, de la Liga Norte. Las dos victorias más berlusconianas se sitúan en el sur, en Campania y Calabria. En cambio, en las dos regiones que ya tenía la derecha, Lombardía y Veneto, la Liga ha ganado terreno al PdL.

La Liga Norte, además de vencer en Piamonte, ha avanzado en regiones como Lombardía y Toscana y ha conseguido incluso superar al PdL en Véneto. Ahora, este partido federalista y xenófobo, que ha pasado del 8,29% al 12,28% de los sufragios, querrá más poder local e influencia.

Su líder, Umberto Bossi, pidió la misma noche de las elecciones ser el próximo candidato a la alcaldía de Milán, pero ayer el coordinador del PdL, Ignazio La Russa, y la actual alcaldesa de la ciudad,Letizia Moratti, frenaron sus intenciones. Es sólo un preludio de las luchas internas que se avecinan.

Bossi añade que "ha llegado el momento del federalismo fiscal", es decir, dar más autonomía financiera a las regiones. Según la Liga, los impuestos que paga el norte se pierden a menudo en los pasadizos del poder de la capital, la "Roma ladrona", o llegan a manos de las mafias del sur. El año pasado logró que el PdL apoyara la ley que abre el camino al federalismo fiscal, pero ahora le queda aprobar los decretosque den paso a los hechos.

La reclamación de más poder puede conllevar encontronazos con el ala más moderada del PdL, que encabeza Fini, quien hace poco impulsó una corriente propia, la Generación Italia. La prensa del país avanza la hipótesis de que Fini pueda un día abandonar al PdL para formar una alternativa de gobierno con la Unión de Centro (UDC) y el PD, pero los resultados de ayer ensombrecen estas expectativas, pues el PD pierde votos y UDC los mantiene (5,57%).

Gana terreno, en cambio, un partido antiberlusconiano de raíz liberal, Italia de los Valores (IdV) y más a la izquierda aparece un nuevo movimiento, el de Cinco Estrellas, liderado por el cómico Beppe Grillo, cuyo blog es uno de los más populares de Italia.

Grillo consiguió en torno al 5% en algunas regiones y en Piamonte arrebató votos sustanciales a la candidatura de Mercedes Bresso (PD), con lo que ayer se convirtió en el blanco de los ataques de esta formación. Su líder, Bersani, acusó al humorista de ser ahora la ruina del principal partido de la oposición.

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