La Nuestra: el proyecto de Fallarás para que los testimonios de las mujeres víctimas del machismo no dependan de Instagram
La periodista propone crear una web donde esté depositado el archivo de memoria sobre violencias machistas que copreservará junto al Instituto de las Mujeres.
Será una herramienta donde otras mujeres podrán narrar su experiencia y contactar entre sí, accesible para todo el mundo: "Lo único imposible es usarlo para con ánimo de lucro".

Madrid--Actualizado a
La periodista y escritora Cristina Fallarás ultima, junto al Instituto de las Mujeres, la creación de un archivo para preservar "decenas de miles de testimonios de violencia machista" que la escritora ha ido recopilando a lo largo de los últimos dos años y medio. El organismo dirigido por Cristina Hernández ha aceptado copreservar los testimonios que atesora Fallarás desde agosto de 2023 hasta marzo de 2025. El acuerdo, según ha detallado a Público la periodista, se basa en un mecanismo de "doble depósito" a fin de evitar que el archivo pueda ser destruido o censurado en caso de cambio de color político en el Gobierno. De modo que ella misma será depositaria junto al organismo público: "Por mi parte, haré una cesión a una asociación sin ánimo de lucro, Acción Comadres, porque creo que este archivo no puede estar en manos privadas. Es una construcción colectiva y así ha de continuar".
"Tenía miedo de que el Instituto de las Mujeres pudiera desaparecer con la entrada de un Gobierno de la derecha porque la destrucción de la memoria por parte de la derecha en este país es sistemática. Por eso hay un doble depósito. Lo más importante era blindarlo para que no pudiera ser destruido", subraya Fallarás. Ella misma está trabajando para revisar exhaustivamente la anonimización de los testimonios de mujeres que le han escrito. La periodista argumenta que por motivos legales no puede entregar a la institución ningún testimonio que incluya nombres de víctimas o agresores identificables. De hecho, calcula que en torno a un 20% de los mensajes serán utilizables como material preservable, entre otras cosas, porque el objetivo final es transformarlos en una herramienta viva y accesible, que pueda ser utilizada por instituciones educativas, investigadoras y la Administración Pública. "Lo único imposible es usarlo para con ánimo de lucro, es decir, para hacer productos de lo que sea. Me da igual que se hable de productos culturales, audiovisuales... porque se me ha pedido ese archivo, por ejemplo, para hacer un anuncio y no. Los testimonios de las mujeres no son para eso", insiste la escritora.
"El proyecto escogido inicialmente como fuente para esta compilación es el impulsado por la periodista y especialista en igualdad Cristina Fallarás Sánchez, referente en el ámbito de las redes sociales, tanto por la gran cantidad de testimonios aportados como por las características de estos, ya que no se basa en figuras públicas relevantes identificadas, sino en visibilizar la dimensión del problema y evidenciar la veracidad de las denuncias por su carácter anonimizado. Todo ello proporciona una radiografía social de las dimensiones de desigualdad en la sociedad narradas por las propias mujeres afectadas", explicaba en una nota de prensa difundida el pasado viernes el Instituto de las Mujeres. "Además, la recogida de estos relatos ha sido concebida y realizada conforme a estándares profesionales periodísticos, lo que garantiza su autenticidad y credibilidad. Configurándose como un modelo único e inédito en nuestro país en el uso de herramientas digitales", añadía el comunicado.
Fallarás explica que, de este modo, toda esta información será extraída de Meta (Instagram). Su idea es dar un paso más y que de ese archivo pueda emerger "una plataforma propia con capacidad de conexión entre mujeres". "Lo que vamos a hacer es sacarlo de Meta porque Instagram usa los mensajes para entrenar el algoritmo. Hay que crear una herramienta donde las mujeres puedan seguir narrándose y hablando entre ellas", resume.
Según relata, de un tiempo a esta parte muchas mujeres empezaron a contactarla expresamente para poder llegar a otras que atravesaban situaciones similares. Por ese motivo, el nuevo sistema La Nuestra, en el que está trabajando junto a Acción Comadres, incorporará posibilidades de contacto, así como mapas de recursos legales y servicios públicos de asistencia. "Será como una red social, una herramienta de uso, no solo de memoria", explica. Fallarás reconoce que su implicación en esta espinosa tarea la ha llevado al límite física y económicamente. "Me he descapitalizado absolutamente. He trabajado a diario durante dos años y medio de manera altruista y no he cobrado nada", señala. También describe el impacto emocional del contacto continuado con testimonios de violencia: "Terminas generando trauma vicario. Es decir, llega un momento en el que el trauma de otras va penetrándote". "Han inventado la idea de que me estoy lucrando con esto, cuando realmente me he quedado en los huesos", expresa la colaboradora de Público.
Fallarás insiste en la importancia de La Nuestra, pues "los relatos de las mujeres modifican la mirada sobre la violencia machista. Las cifras que arrojan no son las mismas que tiene la administración pública". "Además de preservar los testimonios de las mujeres recogidos en el proyecto #SeAcabó, se pretende sensibilizar sobre el potencial de las redes sociales como medio para generar espacios seguros de realización, visibilización y presencia para las mujeres, democratizando el entorno digital y contrarrestando visiones que lo caracterizan como un espacio de preeminencia masculina donde son habituales expresiones de odio y discriminación", informó en el mismo sentido el Instituto la pasada semana.
Para acceder a La Nuestra, "tendrás que abrirte un perfil con un pseudónimo. Tu identidad quedará protegida en todo momento. Si deseas usar tu propio nombre, también podrás hacerlo. Una vez registrada, podrás colgar tu testimonio, sumarlo al de otras, comentar los testimonios de las demás, buscar experiencias similares a la tuya, ponerte en contacto con cualquiera de las mujeres de allí", ha detallado en una nota de prensa Acción Comadres, quienes también han anunciado la apertura de un crowdfunding para financiar su apertura.
En abril de este mismo año, y después de una semana con su cuenta de Instagram suspendida sin ninguna explicación, Fallarás ya adelantó a Público que estaba "pensando la manera de montar un repositorio universal y público, consultable con todos los archivos organizados en categorías". Entonces la fórmula no estaba tan clara, pero ya existía en ella una creciente inquietud por la falta de garantías que ofrecen las redes sociales para proteger el "archivo testimonial" y la "memoria colectiva".
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