Opinión
Ceuta también es España
Por Marta Nebot
Periodista
“FUERA FASCISTAS DE NUESTRA CIUDAD”.
“FUERA, FUERA, FUERA”.
“VIVA ESPAÑA”.
Gritaron muchos ceutíes este fin de semana por sus calles a Alvise Pérez, a Vito Quiles, a Núcleo Nacional, contra sus músculos y sus cráneos rapados, contra su prepotencia, su racismo y su islamofobia.
Los sacaron de la ciudad con palabras. No agredieron a nadie. La Policía les escoltó hasta el puerto. Decenas de ciclomotores los acompañaron para confirmar su salida y celebrar su victoria.
Los vídeos que lo muestran emocionan. Un pueblo defendiéndose pacíficamente de los agitadores que se han lanzado hacia allí como pirómanos hacia un bosque a punto de arder, como hienas oliendo sangre por derramar.
“AGITADORES, SOIS UNOS COBARDES”.
“ESTO ES CEUTA, NO TORREPACHECO”.
“ESTA CIUDAD LA HEMOS SACADO ADELANTE JUNTOS”, gritaron también.
Españoles de todos colores, de todos los credos, de muchos acentos explicándoles clarito a estos oportunistas que “perseguís a los débiles” y "aprovecháis la situación para sembrar odio”, “eso es lo que sois, odio", y "yo soy español, español" y "no te equivoques, yo estoy en mi país". "Estamos sufriendo y vosotros os aprovecháis de la situación", resumieron.
"Si sois islamófobos aquí en Ceuta, a la puta calle. No os queremos aquí. Sin violencia, ¿eh? No vamos a empujar. Estoy haciendo uso de mi libertad de expresión, igual que ustedes. Y yo con mi libertad de expresión le digo que se vaya usted con su puto racismo a la puta mierda", les dijo uno de los vecinos replicando sus modos.
La misma escena se repitió en la concentración organizada por los ultraderechistas de Núcleo Nacional, que también tenía prevista una concentración en la plaza de los Reyes este sábado.
Unos veinte integrantes de esta organización, fueron escoltados igualmente por la Policía Nacional hasta el puerto de Ceuta, tras las protestas de ciudadanos ceutíes -muchos de origen marroquí-, que corearon "que se vayan ellos" o "también es nuestra ciudad”.
Y es que Ceuta es mucha Ceuta. En un territorio europeo diminuto, en suelo africano, en el que conviven 84.000 personas de una enorme diversidad cultural y religiosa. Principalmente cristianos, musulmanes, hebreos e hindús. La mayoría es cristiana, los musulmanes son cerca del 40%. Es española desde 1668. Ha sido asediada y cercada muchas veces a lo largo de la historia. Fue la base logística del protectorado español de Marruecos de 1912 a 1956. En 1936 fue el punto de partida del Golpe de Franco. En 1995 consiguió su Estatuto de Autonomía como ciudad autónoma.
Juan Jesús Vivas, presidente del PP de Ceuta, la preside desde 2001. En su gobierno hay musulmanes, hay apellidos de origen marroquí, hay una representación realista del pueblo al que representa desde hace más de veinticinco años.
Encarna todo eso de lo que el PP ahora reniega. Es todo eso que un gobierno de Feijóo y Abascal destruiría.
Por supuesto Ceuta tiene problemas. Tiene más paro que el resto. Sufre mayor desigualdad. Pero conviven y quieren seguir haciéndolo. El PP ceutí lo sabe y hace malabares con el nuevo discurso de Génova.
Ceuta ha sufrido en primera persona el ataque marroquí a la integridad nacional y europea. Por supuesto el ataque todavía colea. Por supuesto, queda mucho por hacer después de esta crisis humanitaria. Pero España ha vuelto a dar una lección enorme.
Nuestras fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado se han dejado la piel para salvar vidas en este hito sin precedentes. Recomiendo también ver esos vídeos de nuestros militares, de nuestros policías salvando gente. ¿Los que piden mano dura, Feijoo y Abascal, están pidiendo disparar contra gente indefensa? ¿Es eso lo que nos espera si llegan a gobernar?
Como creo más en la humanidad que en las patrias, me resulta difícil llamar orgullo nacional a lo que siento sobre cómo se ha gestionado esta crisis. Desde luego con más orgullo nacional que europeo.
La Europa unida ante la amenaza rusa, la que aceptó nuestra ayuda dándola por obvia, sigue sin ser solidaria cuando es al sur al que hay que ayudar, sigue sin tener un plan realista para contener la inmigración africana más allá de comprar a los Estados limítrofes para que la paren como sea, como si eso fuera admisible por las leyes y la moral europea, como si eso fuera a ser capaz de contenerla cuando el descontento social se desborda.
La renta per cápita marroquí es de 3.000 euros al año de media. La nuestra de 10.000. Es la frontera europea donde esta desigualdad es más brutal. Hay cuatro millones de jóvenes sin estudios ni trabajo menores de 35 años. La desesperanza crece. El otoño pasado hubo grandes movilizaciones pidiendo avances sociales. Muchos de los detenidos siguen en prisión; algunos sin juicio, otros con penas de quince años.
Europa debería hacerse consciente de que o fomenta las mejoras sociales de sus vecinos o no habrá cheque que compre la represión que pare la desesperación de esos pueblos que ven en sus móviles que aquí hay esperanza, que están al albur de manipulaciones que les convierten en munición de carne.
España no ha podido o sabido enfrentarse sola a Marruecos. Después de la crisis de 2021 porque a Mohamed VI no le gustó que un líder saharaui se curara en un hospital en España, Pedro Sánchez se tragó el sapo de escribir una carta en la que declaraba que la “oferta marroquí de autonomía es la fórmula más seria, creíble y realista” para el pueblo saharaui, que lleva cincuenta años esperando el referéndum que decida sobre su independencia, exigido por Naciones Unidas, después de que les abandonáramos tras la Marcha Verde de 1975. El abandono definitivo se ejecutó a principios de 1976, con Franco ya muerto y Juan Carlos I en el trono.
Sin embargo, Ceuta es mucha Ceuta y España es mucha España. En la Comisión de Justicia del Congreso de los Diputados se acaba de aprobar un proyecto de ley, que se votará en el pleno en septiembre, para conceder la ciudadanía a todos los que tenían DNI español en aquella provincia -que era una más-, cuando les dejamos tirados a su suerte. El PP se ha abstenido en la comisión mencionada haciendo posible que el proyecto prospere. Tal vez pensando que esta iniciativa de Sumar, que el PSOE ha intentado mantener en perfil bajo, soliviantaría al monarca marroquí o no. En septiembre lo veremos.
Los que hemos estado en los campos de refugiados saharauis hemos visto esos DNI, hemos hablado con ellos en español, hemos sentido la vergüenza nacional de nuestro abandono.
Esta justicia pendiente en ciernes y el acercamiento a Argel para no seguir pagando a Marruecos peaje por el gas que necesitamos dicen que no nos hemos rendido a la dinastía Alauí, que pese a la diplomacia, creemos en lo que creemos y que el Gobierno de coalición consigue más cosas que el PSOE solo.
Ahora falta que el plan crezca, que Europa también contenga al aliado de Trump y Netanyahu que quiere manejar a Europa, que a ratos lo está logrando.
Claro que habrá que buscar a los responsables de la seguridad nacional y europea que no vieron venir a más de 50.000 personas, que no se dieron cuenta de que se estaba organizando una avalancha hasta por redes sociales.
Pero, más allá de los errores que han generado este episodio, falta un plan que mejore las perspectivas de futuro, que no solo se dedique a tapar el presente y olvidar el futuro.
“Ceuta unida y no dividida”, gritaron también en las calles ceutíes miles de personas. Ojalá hagan lo mismo mañana en la reunión de ministros del interior europeos prevista para este martes; porque o Europa se mantiene unida y construye un porvenir o se rompe en mil pedazos y se va a hacer puñetas.
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