Opinión
El gran reemplazo

Escritor. Autor de 'Quercus', 'Enjambre' y 'Valhondo'.
-Actualizado a
Queridas lectoras y lectores: para vuestra tranquilidad, os comunico que estoy sano. Que tengo una salud de hierro. Acabo de escuchar las declaraciones sobre el "gran reemplazo" del diputado de VOX, José Mª Figaredo, sobrino de Rato y dueño de seis viviendas, cuatro garajes, tres motos y una nave, y no se me ha abierto la úlcera de estómago ni me ha dado un infarto. Solo unas náuseas que casi me provocan el vómito, pero mi médica de cabecera, tras auscultarme, me ha dicho que lo de las náuseas es normal. Casi bueno, no vaya a estar perdiendo toda mi sensibilidad y empatía, hasta convertirme en una piedra.
Si hiciéramos una clasificación del dinero público peor gastado, dilapidado, seguramente los 9.278,93 euros mensuales (129.905 en 14 pagas) que se lleva este incalificable sujeto, estarían los primeros. Pobrecillo, tan preocupado por los jóvenes y su falta de vivienda. Tan preocupado por las "paguitas" que derrochamos para que la gente vulnerable no se muera de frío y miseria. Tan obsesionado con el pago de impuestos que él llama "sadismo fiscal", al grito de "¡El gobierno nos roba!". ¡Qué pena, José María, poco te roban!
En cuanto le pusieron un micrófono, soltó con su vocecilla de pito: "Toda España está impactada… El PSOE y Podemos, el comunismo y el socialismo "brutal", odia a los españoles. Por eso están en un intento desesperado para reemplazar a la población de España."
De entrada, no sé si la España impactada y después reemplazada es por la regularización de medio millón de personas que llevan tiempo aquí, sobreviviendo y trabajando sin papeles, en el inframundo de la indigencia y la explotación, sin derechos y deberes, o por el impacto de las declaraciones de este individuo, venido de otro planeta. Como es bien sabido, la principal causa de que el crecimiento de la economía española esté a la cabeza del mundo, es por los inmigrantes. Ellos lo saben, pero siguen erre que erre porque les pierde el odio. Y porque sus mentiras racistas les dan votos. Aunque, a escondidas, se aprovechen de ellos. Esa es, justamente, la paradoja: crece mucho la economía de unos, pero no desciende la pobreza de estos otros, los explotados y marginados. ¿Solución? ¿La lucha entre pobres? ¡¡¡No!!! Repartir mejor la riqueza.
Después, repasando sus palabras, me he dicho: ¡Pero, coño, si es que llevas razón, José María! Porque ¿qué español responsable, en su sano juicio, siendo inteligentes, un poco interesados también, no va a querer reemplazarte? ¡Claro que queremos reemplazarte! ¡Por supuesto, menudo chollo! ¡Ya mismo te damos el cambiazo!
Mira, campeón, lo que llamáis "reemplazo" (si no son de Arabia Saudí), palabra fea y malintencionada para excitar las vísceras, pues debería llamarse convivencia, beneficio mutuo, intercambio, simbiosis, etcétera…, ha sido la clave de la evolución humana. Una constante histórica impulsada por la subsistencia y la búsqueda legítima de una mejor forma de vida. Algo innato, benéfico, pues, de no haber sido así, nos habríamos extinguido. Los primeros homínidos, provenientes de las sabanas africanas, dejaron de andar a cuatro patas y se pusieron de pie: los Australopitecus. El Homo Erectus, protagonista de la gran migración colonizadora del planeta. Normal, tenían que comer. Después llegaron los hombres – y mujeres – de Neandertal y los Homo Sapiens. La prueba irrefutable de estos orígenes, son algunos Australopitecus que conviven entre nosotros, salen en las teles y redes sociales, soltando exabruptos cavernarios, amenazas y disparates. Esos que tienen envenenada nuestra "querida" España.
Los griegos colonizaron – sin reemplazar, MEZCLÁNDOSE – las orillas del Mediterráneo y del mar Negro. En España también, fundando Ampuries y Roses, y estableciendo una fructífera relación con la fenicia Gadir, hoy Cádiz. Después vinieron los romanos, que, tras su caída, les tocó a los pueblos “bárbaros” o EXTRANJEROS, visigodos en Hispania, vándalos, suevos, alanos…, fusionándose con los antiguos pobladores. Hasta que llegaron los que tanto aborrecéis, los árabes, con seguridad antepasados nuestros, que durante 800 años trajeron y crearon en Al-Ándalus los mayores avances en todas las materias. Por eso España es un crisol de pueblos y nuestra esencia, justamente, está basada históricamente en la diversidad y la mezcla. Nada de pureza como la tuya, Figaredo. O la tuya, Garriga. Aunque el enigma de la otra pureza, la monetaria, es: Si su asesor principal se lleva 26.700 euros mensuales ¿cuánto cobrará Abascal?
Europa, que ha sido el continente colonizador por excelencia, debería repasar su historia reciente en África, Asia, América y Oceanía. Mirar a su interior, a su corazón cristiano, antes de tratar a los que acuden ahora de sus antiguas colonias, bien esquilmadas, como enemigos. Peor que la peste. Apestados.
Conozco algo de África: mi documental Cine para África – en YouTube Cine para África documental completo – y tres de mis libros, agotados, África en tu mirada, Conversaciones con un baobab y Hojas de Baobab, son prueba de ello. Y por lo estudiado, visto y oído in situ, puedo asegurar que la intervención, de manera generalizada, de los europeos en África fue un genocidio: masacre, esclavitud y esquilmación de sus materias primas. Añadiendo, además, que la bonanza económica europea en los últimos siglos se debió al esclavismo y a las colonias. Cuando ya no quedó más que robar y se largaron, se quedaron con la propiedad de sus recursos. De manera que cuando he viajado por Camerún, República Centroafricana, Angola, Togo, Benin, Burkina, Ghana, Costa de Marfil, Gambia o Senegal, he comprobado que las empresas que controlan sus riquezas siguen siendo extranjeras. Y tiene narices que cuando ahora intenta llegar un africano, tras un infierno de viaje, a la vieja y podrida Europa, le pongan mil vallas con alambres de espino y concertinas, los atrapen como a animales salvajes, los enjaulen o los metan en una cárcel y, de una patada en el culo, los manden de regreso al desierto o a la selva. O a la guerra. – Lo siento, doctora, que se me han revuelto otra vez las tripas.
Algo similar a lo ocurrido en Estados Unidos, con su economía basada, hasta su abolición, en la esclavitud: masacrar a los indios, propietarios de la tierra, encerrar a los que quedaron vivos en reservas, alcoholizarlos, y ahora, con esa policía asesina llamada ICE (SS), perseguir a los inmigrantes y matar a todo el que se tercia. Qué bien estuvo la cantante Billie Eilish, al gritar en los Grammy: ¡Nadie es ilegal en tierra robada! Y aún más, el valiente Bad Bunny, ejemplo para la lucha de la sociedad, y muy especialmente para los mandatarios lameculos del planeta: su música convertida en arma de destrucción masiva del nuevo fascismo USA. Ellos y la gente, me han devuelto la esperanza para que esta pesadilla acabe pronto.
Por no extenderme, no entro en el análisis de la emigración española. Nuestros padres y abuelos, con una maleta de cartón y un papel con una dirección, para ir enseñándola porque no sabían leer ni escribir, en Frankfurt, en Edimburgo, en Lausanne o Basilea. Que los jóvenes ignorantes de las banderitas que reivindican a Franco y apalean inmigrantes, pregunten si su abuelo no fue uno de ellos.
¿Cómo no vamos a querer remplazarte, Figaredo, por Mamadou, Tourbate o Dakari? ¡Vas a comparar a esos guerreros africanos contigo! Como bien sabes, la A-5 en su entrada a Madrid está siendo soterrada. Una obra descomunal que costará 405 millones. Este verano, regresando de Extremadura, me topé de lleno con las obras. Con numerosos semáforos entre montones de tierra, ferralla y excavadoras. Plena siesta, allí parados, 50 grados afuera. Centenares de jóvenes trabajadores con monos amarillos, cascos y gafas de sol, afanando sin parar al borde de la asfixia. Todos, absolutamente todos, salvo el capataz que no soltaba el móvil, eran negros. ¿Te enteras, Figaredo? Todos negros. La España que trabaja, amigo, y sostiene tu sueldo y tus mentiras.
Hace unas semanas, tuve que pillar el metro a las 6 de la mañana, que es la hora de apertura. Una experiencia muy ilustrativa. Estaba lleno a reventar. Una multitud esperando a que abrieran las puertas. ¿Sabes de qué país eran en su mayoría? ¡Inmigrantes! La España que madruga, para pagarte tus 9.278 euros. Mujeres, más que hombres, que acuden como empleadas de hogar y, sobre todo, a cuidar de nuestros ancianos, nuestras madres y abuelos, dando el relevo a sus hijas/os para que se marchen a sus trabajos. Trabajos más finos, aunque no tanto como el tuyo, menos duros y mejor remunerados. ¡Benditas inmigrantes sudamericanas que cuidáis con tanto amor de nuestros padres! Beso la tierra que pisáis.
De regreso a casa, como me toca este año la presidencia de la comunidad de vecinos, atiendo a dos jóvenes búlgaros que me están esperando para cambiar tres bombillas de la escalera y ajustar una cerradura. Son unos manitas. Honestos y trabajadores. Ajedrecistas. Aunque viven como asustados porque no tienen papeles. Como los conozco de hace tiempo, confían en mí y me lo cuentan. Tanto, que al finalizar, les pregunto cuánto les paga el jefe español por esa chapuza y me contestan que 10 euros por barba. Al revisar las cuentas, vencido el mes, compruebo que la empresa nos ha pasado una factura de 190. ¿Qué os parece si remplazamos a ese jefe, por Alexander y Nicola, para conseguir una España mejor? ¡Y de regalo… un Figaredo, o dos!
Aunque por ser ambiciosos, al que habría que reemplazar sería a Donald Trump (le auguro mal futuro: por fin el pueblo comienza a rebelarse), el Nerón macarra del siglo XXI, padre visible de esta abominable teoría conspiranoica de extrema derecha, filonazi, según la cual, la población blanca cristiana está siendo sustituida por inmigrantes. Una gran mentira, pues ahí están los porcentajes. El que llega, aunque mantenga algunas tradiciones, cosa culturalmente buena, acaba adaptándose e integrándose. Si no la primera generación, seguro que la tercera. Lo segundo, como ya hemos dicho, la diversidad es riqueza. Y lo tercero: ¡Qué suerte poder reemplazar a algunos! Con el nuevo alcalde – musulmán, socialista y nacido en Uganda – de Nueva York, Zohran Mamdani, hemos salido ganando. Los neoyorkinos sin prejuicios, progresistas, que no mordieron el anzuelo de las teorías de reemplazos, lo votaron mayoritariamente. Será un buen alcalde. Rece a Alá, a Buda… o a nadie.
Precisamente, una de las causas de la caída del imperio romano, fue la degeneración de las autoridades y de la sociedad. Hoy, esa degeneración, esa decadencia, se hace patente en la elección de mandatarios convertidos en monstruos, muy peligrosos, con los ejércitos más poderosos, cargándose la democracia desde dentro, reventándola, revirtiendo los valores de la Ilustración. Déspotas que ponen el mundo patas arriba. Resulta que cuando llevan años amenazándonos con que vienen los árabes y los negros, los morenos, los comunistas, las feministas, los homosexuales, a reemplazar al hombre blanco… el verdadero peligro para la aniquilación de la especie humana proviene precisamente de esos oligarcas blancos. Muy blancos y muy cristianos. Pero sin moral. Con su alma putrefacta. La elite del capitalismo y la tecnocracia. Los multimillonarios sin escrúpulos. Ahí los tenéis. Los amigos del depredador sexual Epstein. Del pederasta violador de niñas. Viajando a su isla del Caribe, cometiendo las mayores atrocidades. ¡Qué lástima no haberlos reemplazado a todos antes!


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