Opinión
Inauguren la sección 'Hombre' y metan ahí los crímenes machistas

Periodista y escritora
-Actualizado a
Hace algunos años, con mayor o menor acierto, se abrieron ciertas secciones en los medios que, en principio, buscaban visibilizar un mundo, el de las mujeres, que no había tenido su espacio jamás en la comunicación. A dichas secciones se les llamó mujer, igualdad, género o similares. Como todos estos movimientos, la intención era buena y el resultado ha acabado ofreciendo un retrato sobrecogedor. Si una da una vuelta por aquellos medios (como éste mismo) que las conservan, te das cuenta de que están llenas de sangre, daño, violencia y muerte.
Recuerdo que hace ya más de una década fui a caer en un periódico digital que estaba empezando. Al director se le había ocurrido —ah, las ocurrencias de los directores de antes— abrir una sección que se llamara Crimen. Decidió que ahí debían ir a parar todas las informaciones que tuvieran que ver con delitos de todo tipo. Tuvimos que abandonar el empeño tras darnos cuenta de que la inmensa mayoría de las noticias políticas —nacionales e internacionales— y la mitad de las económicas acababan en la sección de Crimen. O sea, que las secciones políticas se quedaban en los huesos si quitábamos corrupción, prevaricación, masacres, delitos contra los derechos humanos etc
Hay que tener mucho cuidado con el marco que le pones a la información, porque será el que connote o directamente defina el sujeto informativo. No me cabe duda de que las secciones dedicadas a las mujeres nacieron con la mejor voluntad, pero debemos admitir con honestidad que el resultado no ha sido bueno. Si una entra hoy en cualquiera de esos apartados de un medio, va a encontrar: un informe que indica que más del 93% de las víctimas de violencia sexual son mujeres o menores; el caso de un cirujano acusado de agredir sexualmente a una paciente durante una operación en Murcia; múltiples denuncias por acoso sexual contra diversos miembros del PSOE; la detención de un hombre por asesinar a su pareja en septiembre en Tarragona…
Por supuesto, de vez en cuando cae un buen dato, no sé, la iniciativa de un grupo de activistas, la publicación de un libro o el aumento de número de estudiantes mujeres en las carreras de ciencias. Sin embargo, todas esas noticias nadan en una charca de barro ensangrentado en la que me niego a reconocer a mis iguales.
La decisión de colocar las informaciones sobre violencia machista en el apartado de la igualdad o las mujeres responde a la misma lógica que el uso de la voz pasiva. La voz pasiva sólo se usa en los medios en el caso de las mujeres asesinadas o similares. “Una mujer [ha sido] asesinada por su marido en Sevilla…”. Dicha redacción, queriendo poner por delante a la mujer, ignoro si con buena intención, lo que hace es convertirla en sujeto. Pero el sujeto de la acción no es ella, sino el hombre. La frase, bien redactada para los medios, debería ser la siguiente: “Un hombre asesina a su mujer/esposa/novia en Sevilla…”. Sujeto: Un hombre. Verbo: Asesina. Predicado: A su mujer.
El sujeto de la noticia es el hombre que mata. El sujeto de las violencias machistas es el hombre, no la mujer. De ahí mi propuesta en este artículo. Pido a los directores y las poquísimas directoras de los medios que abran una sección llamada Hombre y que coloquen ahí todas las informaciones sobre violencias machistas. Al abrir dicho apartado, nos encontraremos la sentina de sangre, violencia y horror que ahora aparece ligado a nosotras. Quizás así empecemos a entender cómo funcionan las cosas.
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