Opinión

El precio del miedo: lo que Ceuta nos enseña sobre nosotros mismos

Personas migrantes reclamando asilo humanitario en la playa del Trampolín (en Ceuta), tras atravesar la frontera de Marruecos el pasado 30 de julio.
Personas migrantes reclamando asilo humanitario en la playa del Trampolín (en Ceuta), tras atravesar la frontera de Marruecos el pasado 30 de julio.Laura Rincón/ EFE

Por Mohammed Azahaf

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