Opinión

Va a ser eso

Por Rafael Reig

-Actualizado a

La violencia de género es una de las lacras más terribles de la sociedad del siglo XXI. Ahora parece que las campañas preventivas y de sensibilización empiezan a tener un cierto efecto. Las causas de la violencia de género son múltiples, pero hay un punto que no se tiene demasiado en cuenta y que, desde mi punto de vista, considero que contribuye a incentivar esta agresividad tan execrable. Por todo lo dicho, la movilidad insostenible (la falta de transporte público), la cultura errática y banal de adoración del automóvil privado y la articulación de un urbanismo salvaje (la ciudad dispersa), favorece, sin ningún tipo de dudas, la violencia de género. Ya es hora de que nuestras autoridades se dieran cuenta de que esta también es una cuestión de voluntad política y que, en consecuencia, hay que impulsar –más y mejor– la movilidad sostenible para evitar la violencia de género.

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