Opinión
Advertencias vanas
Por Eugenio García Gascón
La Unión Europea ha advertido a Israel de que otro anuncio de construcción de viviendas para colonos judíos en los territorios ocupados puede conducir al colapso de las "negociaciones" con los palestinos.
Bruselas ha dicho a sus interlocutores que en ese caso Israel será "responsable" de la crisis.
Es una advertencia más, la enésima en ese sentido, y como todas las anteriores no tendrá ninguna repercusión pues las palabras se las lleva el viento.
De hecho, Israel acaba de anunciar la construcción de al menos 1.400 viviendas más en Jerusalén occidental y en otros asentamientos judíos de Cisjordania.
Las "negociaciones" entre israelíes y palestinos se reanudaron en julio pasado y desde entonces Israel ha aprobado la construcción de millares de viviendas en las colonias.
Es cierto que ha habido ligeras protestas y recriminaciones por parte de Estados Unidos y Europa pero todo ello forma parte de un juego diario que se traduce en una imparable y constante expansión israelí en los territorios ocupados.
¿Para qué sirven las advertencias de la UE? Para nada absolutamente. Son pura mofa. Ha sido así en el pasado y todo indica que seguirá siendo así en el futuro.
Al contrario, europeos y americanos están contribuyendo a la ocupación de mil maneras distintas y aunque de vez en cuando levantan la voz, lo cierto es que su actitud no puede ser más pro-israelí, es decir pro-ocupación.
Y lo mismo puede decirse de la actitud de la dirección palestina, que se pliega continuamente a las demandas de Israel.
Las "negociaciones" en curso son simplemente una mascarada a la que se presta gustoso el presidente Mahmud Abás.
La única solución a este conflicto pasa por la aplicación de las resoluciones internacionales; todo lo demás no ha servido de nada y no servirá de nada.
Esas resoluciones únicamente se aplicarán si existe una fuerte presión de la comunidad internacional, y esto es algo que no ha ocurrido en el pasado ni está ocurriendo en el presente.
Israel lo sabe y sigue expandiendo la ocupación sin que ni Bruselas ni Washington adopten ninguna medida para evitarlo.