Opinión
Alon Liel
Por Eugenio García Gascón
El número de israelíes que buscan una paz genuina con los árabes es muy escaso. La misma composición de la Kneset así lo indica. Las voces de los disidentes se oyen de tanto en tanto aquí y allá pero su repercusión social es nula. Uno de ellos es Alon Liel, que acaba de escribir un artículo en el que defiende el boicot occidental a los productos que se importan desde los asentamientos judíos en los territorios ocupados y la rápida creación de dos Estados en la Palestina histórica.
Liel es un veterano diplomático de carrera que ha desempeñado numerosos cargos en el ministerio de Exteriores de Israel, incluidos el de director general del ministerio y embajador en Sudáfrica. Es fundador y presidente de la Asociación para la Paz entre Israel y Siria.
El mes pasado los gobiernos de Sudáfrica y Dinamarca anunciaron su intención de obligar a Israel a diferenciar los productos que se elaboran en Israel de los que se elaboran en las colonias de los territorios ocupados. Se trata de una tendencia que recientemente iniciaron el Reino Unido y Suiza, y con ella se pretende que los bienes de las colonias, que no son Israel, no se beneficien de las ventajas aduaneras que recaen sobre los productos propiamente israelíes.
En su artículo Liel también denuncia que la construcción de viviendas para los colonos israelíes en los territorios ocupados constituye una "grave violación de la ley internacional". Desgraciadamente, la comunidad internacional prefiere mirar para otra parte, lo que anima a Israel a seguir expandiendo a sus colonos por Cisjordania. Hace unos días Israel anunció la construcción de otras 851 viviendas en Cisjordania.