Opinión
Antiguo régimen
Por Eugenio García Gascón
Mientras se aproximan las fechas de la segunda vuelta de las presidenciales egipcias, el 16 y 17 de junio, el ambiente se calienta. El candidato del antiguo régimen, el general Ahmed Shafiq, que quedó en segundo lugar en la primera vuelta, a pocos votos del candidato de los Hermanos Musulmanes, está agitando las aguas todo lo que puede con la esperanza, que a día de hoy parece improbable, de batir en la segunda vuelta a los islamistas.
Ayer, Shafiq acusó a los Hermanos Musulmanes de haber colocado a francotiradores en los tejados del centro de El Cairo durante la revolución de febrero del año pasado. Los francotiradores islamistas, según Shafiq, y no el régimen de Mubarak, serían los responsables de una parte de los más de 800 muertos que hubo durante aquellos 18 días.
El domingo Shafiq denunció que Egipto caerá en una "edad oscura" si el candidato de los Hermanos Musulmanes, Mohammed Mursi, se hace con la presidencia del país.
En su afán por ganar los votos de los liberales que se abstuvieron en la primera vuelta, Shafiq ha acusado a los islamistas de sectarios y de haber cooperado con el régimen de Mubarak, del cual Shafiq fue precisamente su último primer ministro.
Es muy probable que en los días que vienen Shafiq intensifique sus ataques contra los islamistas, pero aun así parece muy difícil que consiga su objetivo en las presidenciales.