Opinión
Cornudos y apaleados
Por Rafael Reig
-Actualizado a
Me parece muy bien que Aguirre tuviera la suerte de escaparse de la matanza de la India. Pero, como ha apuntado un conocido sindicalista, no quiero que se escape de explicarnos bien, detallada y fehacientemente, qué hacía allí la presidenta de la Comunidad de Madrid rodeada de empresarios, cuando le pagamos para que esté y arregle los problemas de aquí, y más en estos graves momentos. Estamos muy escamados de ciertos manejos ‘liberales’, que buscan aumentar aún más sus escandalosos beneficios deslocalizando empresas o adquiriendo productos que se podrían fabricar en Madrid en vez de en países como la India, ya que esto hace que aumenten el desempleo y la crisis.
JOSEFA ORTEGA OLIAR MADRID
En efecto, ¿qué narices hacía en Bombay? Como no estaba de vacaciones, hay que suponer que estaba trabajando; y como no es agente secreto, sino que está empleada en el servicio público, viene obligada a explicar en qué narices estaba trabajando en la India. Y, sobre todo, en beneficio de quién. Es lo de siempre: te enteras de que el rey caza un oso en Rusia, y te da lo mismo la embriaguez del plantígrado o de la cabeza coronada, pero te preguntas: ¿y qué narices hace este tipo en Rusia?
El pelmazo de Bono también asegura que los diputados no son ni vagos ni maleantes: cuando no están en el hemiciclo, afirma, será porque están trabajando en otra cosa. Claro, hombre, a todo español, la Constitución le reconoce, además de la presunción de inocencia, la presunción laboral: salvo que se demuestre lo contrario, los españoles y españolas estamos siempre trabajando. ¡Pues no habré jugado yo partidas de ajedrez por Internet en mi despacho, a las voces de: ¡que estoy trabajando!
La pregunta de qué hacía esa señora allí es, por supuesto, retórica. Nos lo imaginamos de sobra, ¿verdad? Y hacerla es tan humillante como preguntarle a tu novia, ¿oye, qué hacías tú el sábado en un hotel con Manolo? Cualquier respuesta sonará a pillada con las manos en la masa: no es lo que parece, cariño, te lo puedo explicar… Sin embargo, si no llega a ser por la catástrofe, ¿nos habríamos enterado usted y yo de que estaba en Bombay trabajando con unos empresarios? ¿Cuántos políticos nos pondrán los cuernos y estarán en Bombay con empresarios sin que nos enteremos nunca, porque no hay ningún ataque terrorista que les haga salir de la cama descalzos? Eso es lo que da que pensar: ya se sabe, los votantes siempre somos los últimos en enterarnos.