Opinión
Democracia femenina
Por Eugenio García Gascón
La prensa árabe se ha hecho eco de la situación de las mujeres iraquíes después de que el consejo de ministros haya aprobado un proyecto de ley acerca del estatuto de la familia que representa un gran retroceso, sobre todo si se le compara con el estatuto familiar que existía bajo Saddam Hussein.
De hecho, Irak, junto con Siria, eran hasta hace poco los dos países más progresistas en relación con el estatuto de la mujer en toda la región. Las condiciones socio-económicas de las mujeres iraquíes bajo Saddam Hussein eran muy favorables y privilegiadas si se las comparaba con las condiciones de las mujeres en los países del entorno.
Ahora, en cambio, se da cuenta de lo siguiente: la edad legal para contraer matrimonio será de 9 años para las mujeres y 15 para los varones; se permitirá la poligamia sin condiciones; los hombres podrán mantener relaciones sexuales con sus esposas incluso sin contar con su aprobación; y las mujeres mayores de 18 años no podrán casarse sin el consentimiento de su padre o tutor.
Ciertamente es un paso atrás tremendo en la historia de Irak, pero nadie debería sorprenderse puesto que está claro que la imposición de la "democracia" en Oriente Próximo trae a menudo la pérdida de libertades, por paradójico que pueda parecer. Y el Irak posterior a la ocupación americana no es una excepción.
El diario Al Akhbar señala que el nuevo proyecto de ley prohibe a las mujeres abandonar el hogar conyugal o buscar un empleo si no cuentan con la autorización de sus esposos.
Y los esposos no tendrán la obligación de mantener a sus esposas económicamente si ellas no les pueden satisfacer sexualmente (artículo 126).
Además, se prohibirán los matrimonios entre musulmanes y no musulmanes.
Una encuesta realizada el año pasado por la Fundación Thomson Reuter señala que Irak ocupa el lugar 21 entre los 22 países árabes en cuanto a las condiciones de vida de la mujer, una posición completamente distinta a la que ocupaba antes de la invasión americana de 2003.