Opinión

Solo, fané y descangayao

tio comprando

Por Nekane Goñi

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SALSAS

Para la pasta o para el pollo o un pescado, unas salsas sencillas son la gran solución.

Un pescado a la plancha está exquisito con una AJADA. En una sartén con aceite, freímos simplemente uno o dos ajos cortados en láminas. Si os gusta el picante, una guindilla roja pequeña le dará un punto. También alegra mucho la salsa un chorrito de vinagre, puesto en la sartén cuando se haya enfriado un poco el aceite. O un pico de pimentón, con cuidado de que no se queme. Sobre el pescado es una delicia.

Si un día haces carne, no te preocupe hacer demasiada SALSA CON VERDURAS. Se prepara en la misma cazuela donde has dorado la carne y una vez apartada, con una cebolla, un puerro, una zanahoria y ajo. Todo bien picado. Se pocha hasta que todo esté blandito y se le pone una copita de vino. Luego habrá que pasarla. Esta salsa se congela estupendamente y otro día la puedes aprovechar.

Por último, la clásica para pasta, la BOLOÑESA, que también se puede congelar. Esta necesita una cebolla grande que pochamos con una zanahoria y a la que añadimos ½ kilo de salsa de tomate. A los diez minutos, le incorporamos ½ kilo de carne picada y le ponemos lo que nos guste: orégano, pimienta, albahaca… En cinco minutos, ya está.