Opinión
Guía general
Por Eugenio García Gascón
Nacido en 1943, Mohamed Badia ha dedicado su vida a los Hermanos Musulmanes. Desde 2010 es "al murshid al am" o 'Guía general' de la organización. A mediados de los sesenta Badia fue detenido junto con el ideólogo islamista Sayyid Qutb, que fue ejecutado por orden de Nasser al año siguiente. Badia sirvió entonces nueve años de cárcel.
Su detención ayer, junto con la de otros líderes islamistas, abre una serie de interrogantes acerca de la Hermandad y acerca del presente y el futuro de Egipto. El presidente Obama ha dicho esta semana que la democracia no son solo elecciones, sino también "el tratamiento que se da a la oposición", unas palabras bastante ambiguas que se suman a otras ambigüedades que se están pronunciando en Occidente con respecto al golpe de estado.
La detención de Badia y sus hombres muestra que "el tratamiento que está dando a la oposición" el nuevo régimen no es de guante blanco. De hecho, está siendo, al menos en sus primeras horas, más contundente que el que durante el año pasado el presidente Mursi dio a la oposición liberal y mubarakista. Hay centenares de islamistas detenidos aunque todavía es pronto para indicar si la Hermandad se verá obligada a pasar a la clandestinidad.
Precisamente desde mediados de los sesenta, es decir desde hace medio siglo, la Hermandad se ha desmarcado enfáticamente de la violencia. Sus planes pasan por tomar el poder de una manera pacífica con el apoyo de la población, sin dar golpes de estado o recurrir a la violencia.
Existe, sin embargo, la posibilidad de que en los márgenes de la Hermandad se incuben grupos violentos ahora que se les ha arrebatado el poder mediante la fuerza. Y no hay que olvidar que Egipto cuenta con una larga tradición de grupos armados islamistas ajenos a los Hermanos Musulmanes, que ahora podrían renovar ataques y atentados.
Una cuestión que está en el aire es la del futuro de la Hermandad. La detención de la cúpula islamista no quiere decir que el grupo pase automáticamente a la clandestinidad, pero es muy posible que a partir de ahora tenga un estatuto de semiclandestinidad similar al que tuvo durante décadas, hasta la revolución del 25 de enero de 2011.